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Vida Sana

Capacidad aeróbica se refiere a la habilidad del niño para mantener un determinado nivel de actividad aeróbica durante determinada duración de tiempo. Una actividad aeróbica es una que requiere el intercambio de oxígeno en la sangre a un grado mayor que en otras actividades, como correr ante el entrenamiento de fuerza. El poder sostener una actividad aeróbica durante períodos más largos de tiempo depende de la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno a los tejidos y músculos del cuerpo y luego usarlos de manera eficiente una vez que llega allí. En el mundo científico, nuestra capacidad aeróbica se puede medir y se conoce como VO2 máx.

En pocas palabras, VO2 máx. es el nivel máximo de la capacidad del cuerpo para tomar oxígeno efectivamente, transportarlo y usarlo para la energía sostenida del ejercicio.

Normalmente, en adultos, esta capacidad para usar el oxígeno se puede mejorar con entrenamiento y ejercicios. Se pueden lograr mejoras con tan solo 15 a 20 minutos de ejercicios 3 veces a la semana. Si hace más ejercicio, su capacidad aeróbica puede continuar mejorando hasta determinado punto antes de que se estabilice. El punto interesante sobre los niños es que incluso cuando se utilizan las recomendaciones para ejercicios para adultos, únicamente se ven mejoras pequeñas (aproximadamente del 5% al 10%) en la capacidad aeróbica hasta que su hijo llega al a pubertad. Las mejoras adicionales pueden ser resultado sencillamente de su capacidad de hacer los movimientos más fácilmente, más eficientemente y con más motivación.

Por otro lado, algunos jovencitos no muestran ninguna mejora con la cantidad de entrenamiento que con frecuencia llevan a ganancias previsibles en adultos. ¡No se desespere! Una vez su joven activo pasen por la pubertad, la capacidad aeróbica puede florecer. Así que permítame volver a enfatizar, entrenar a los niños como si fueran adultos no necesariamente logra los resultados de los adultos y, con frecuencia, puede llevar a lesiones de adultos. Entrenar a los niños como niños dentro de los límites de sus cuerpos puede lograr sus mejores resultados potenciales. Otro concepto importante es que su hijo puede tener genéticamente una mejor capacidad para la actividad aeróbica, pero todavía tiene que tener el desarrollo motor y la motivación para usarlo como un efecto positivo en la capacidad y la experiencia deportiva.

Los niveles aceptables de entrenamiento lograrán muchos buenos resultados y permitirá que su hijo progrese muy bien cuando los niveles apropiados de desarrollo se hayan alcanzado. Siento que toca mi hombro.

Sí, hay niños cuyo desarrollo está tan avanzado que pueden entrenar como adultos incluso cuando son jóvenes y he visto muchos de ellos. Por ejemplo, piense acerca de los adolescentes en las Olimpiadas. Fue muy emocionante para mí ser uno de los médicos en las Olimpiadas y ver algunos de los adolescentes producir rendimientos estelares. Me di cuenta que tuvieron la capacidad de entrenar a niveles significativos incluso en edades tempranas ya que sus cuerpos habían madurado más temprano y estuvieron listos para controlar dicho entrenamiento y debido también a las influencias genéticas. El momento de la pubertad obviamente tiene un efecto profundo en la ganancia de mejoras aeróbicas, entre otras cosas. La preparación deportiva como tal tendrá una diferencia significativa entre los más jóvenes de la misma edad. Algunos estarán listos bastante antes que otros, debido a que se desarrollaron y llegaron a la pubertad más rápidamente. En algunos casos, sus desarrollos motores ya son capaces de responder a una maduración temprana de desarrollo aeróbico, como el caso de aquellos jóvenes en las Olimpiadas. En otros casos, hay jóvenes que pasan por la pubertad de forma temprana, pero todavía necesitan de sus habilidades motores para lograr sus habilidades aeróbicas mejoradas y nuevas. Cada atleta es diferente.

Algunos mejoran en una etapa temprana; otros mejoran mucho más tarde. Algunos mejoran mucho; otros casi no mejoran en nada. Qué tan lejos y en qué dirección ocurran estas mejoras todavía depende de la estructura genética de su niño y donde se apoye el espectro genético, en cualquier lugar desde los deportes de energía y de fuerza pura, a los deportes aeróbicos y de fuerza media, hasta los deportes muy aeróbicos y en cualquier parte dentro de estos.

Los conceptos generales aún aplican, hasta la pubertad, existe una capacidad limitada para mejorar la capacidad aeróbica solamente entrenando. Una vez se llega a la pubertad, las mejoras en la capacidad de su hijo para utilizar el oxígeno ocurren rápidamente y se pueden lograr ganancias progresivas. Aunque parece que existe un determinado límite superior inadvertido para mejorar la capacidad aeróbica antes de la pubertad, esto no reduce ni disminuye la necesidad del entrenamiento de forma aeróbica.

Esta es una distinción muy importante. Existe una evidencia muy fuerte que los atletas jóvenes con una buena base fundamental de ejercicio aeróbico pueden tener acondicionamientos aun mejores en la capacidad aeróbica una vez que llegan a la pubertad que aquellos que empiezan el entrenamiento aeróbico a una edad posterior. Por ejemplo, un nadador o un corredor que ya tiene algunos años de entrenamiento moderado antes de su impulso de crecimiento tiene una mejor base aeróbica de la cual partir para mejorar una vez que llega la pubertad. Los niños que entrenan en deportes aeróbicos también mejoran su rendimiento ya que la técnica mejorada y la eficiencia de movimiento, avance en el nivel de habilidad, maduración de coordinación y crecimiento de motivación.

Comprender el lugar del desarrollo aeróbico en el plano completo es importante en los primeros años para enfocarse más allá de la competencia, calificaciones de tiempo o velocidad y horarios excesivos de entrenamiento. Esta comprensión le permite a su hijo enfocarse en lugar de divertirse, mejorar la técnica, aprender diferentes habilidades deportivas y desarrollar un nivel de base sólida de acondicionamiento aeróbico.

Espero que esté claro. Escuche con atención, no hay necesidad de programas de entrenamiento elaborados, excesivos y exhaustivos para niños y atletas prepúberes. Esto no se adapta a sus necesidades ni intereses.

Los padres, entrenadores y niños que no tengan información sobre este proceso pueden ser víctimas de desmotivaciones cuando los niños no son significativamente más rápidos a medida que su nivel de entrenamiento aumenta. Desafortunadamente, en esas circunstancias, el entrenamiento aumentado continúa reforzándose con el pensamiento que más es mejor y es necesario para obtener el efecto deseado. Cuando estas cargas de entrenamiento aumentan más allá de un punto determinado, los cuerpos y mentes jóvenes empiezan a llegar a sus límites. Por otro lado, cuando el entrenamiento se mantiene en el nivel adecuado y con el reforzamiento positivo, apoyo, énfasis en la técnica, oportunidades de participación, nuevas pruebas de aptitudes y un enfoque en divertirse, los cuerpos y mentes jóvenes pueden desarrollarse y lograr su máxima capacidad potencial con más éxito.

Usted se preguntará, ¿cuál es el nivel “correcto” del entrenamiento aeróbico? Cada niño será diferente debido a la etapa de desarrollo y estructura química. Lo importante es prestar atención al desarrollo de su niño. Si no se han empezado a mostrar los signos de la pubertad, el mantener las cargas de entrenamiento aeróbico moderadas es lo adecuado. Su atleta aún puede mejorar al perfeccionar la técnica, por medio del entrenamiento consistente y mantener una buena nutrición. Cuando llega la mina de oro químico de la pubertad, entonces ¡la magia llega! En ese punto, el entrenamiento aeróbico aumentado no tendrá mucho más potencial que agregar a las habilidades motoras y mejorar las capacidades si tiene suficiente paciencia usted y su hijo y el entrenador para evitar la tentación del entrenamiento sobre aumentado.

Este es un concepto extremadamente importante que hay que aprender. Considere los siguientes 2 escenarios. Julie A tiene más talento genético para los deportes aeróbicos y logra fácilmente algunas ganancias en una etapa temprana, pero tiene un entrenador y padres que siente que la única manera para llegar más lejos es aumentando su carga de entrenamiento. Cuando sus mejoras empiecen a estabilizarse (a medida que llegue a ese límite superior de habilidad aeróbica antes de la pubertad), se le presiona más y más fuerte y está sujeta a cargas de entrenamiento muy pesadas. Se lastima con una lesión por abuso y luego pierde su deseo. Una vez que llega a la pubertad, pierde la motivación para entregar lo suficientemente duro para aprovechar su capacidad fisiológica aumentada. Ella no tiene suficientes ganancias para considerarse de éxito (o para ser considerada como exitosa por sus padres), así que sufre por haberse quemado por el entrenamiento duro y eventualmente renuncia al deporte.

Por otro lado, Johnny B tiene menos habilidad genética, pero afortunadamente lo entrena un entrenador que pasa más tiempo refinando su técnica, alimentando su confianza y manteniendo un programa de acondicionamiento adecuado. Sus padres lo motivan para que sea paciente y espere la pubertad mientras sus compañeros del equipo crecen a su alrededor, y muestran un gran apoyo al llegar a sus eventos y aplaudirlo ya sea que gane o pierda. Se concentra en lo que hace mejor y utiliza su mejor forma y técnica para retar a sus competidores. Cuando llega a la pubertad, está listo para responder al reto aeróbico de sesiones más duras de entrenamiento con mejoras dramáticas en el rendimiento, lo que llevará a muchos años de logros en su deporte. ¿Quién tiene más talento? Julie A. ¿Quién tuvo éxito en realidad? Respuesta correcta. Johnny B. Lo se, porque ese era yo.

 

Autor
Paul R. Stricker, MD, FAAP
Última actualización
11/4/2014
Fuente
Sports Success Rx! Your Child’s Prescription for the Best Experience (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.