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Vida Sana

Todos los niños necesitan actividad física de forma regular para crecer saludables en todos los aspectos. Pero, ¿qué actividades físicas son mejores para su hijo? Aquí le mostramos cómo hacer elecciones que tengan más sentido para su hijo.

Cuando el clima frío y lluvioso nos obligó a mi hijo de 2 años y a mí a quedarnos adentro durante muchos días, Finn corría por la casa como un tornado. Había rompecabezas, libros, crayones y carros por todos lados. El perro y los gatos estaban exhaustos de que los persiguiera todo el día y mi energía se agotó al tratar de mantener el ritmo de todos. En otras palabras, todo estaba bien en nuestro activo hogar.

Si esta escena suena familiar, ahora es un excelente momento para empezar a fomentar las tendencias naturales de su hijo al querer correr, saltar, caerse y en general, jugar más fuerte que nunca. La recomendación prevaleciente es que todos los niños y adolescentes participen en alguna forma de actividad física por lo menos 60 minutos cada día.

Como Presidente del Consejo de American Academy of Pediatrics (AAP) sobre Medicina deportiva y condición física, la Dra. Teri McCambridge, FAAP, contribuyó con la política de organización sobre una vida saludable activa. Ella dice, “No es necesario que [ese] sea un ejercicio continuo, sino períodos de ejercicio”.

Asuntos prácticos

Promover un estilo de vida activo es la manera ideal para fomentar hábitos saludables que duren de por vida. Satisfacer las necesidades físicas de los niños también encaja perfecto con el propósito de trabajar para alcanzar su bienestar total.

“La actividad física es importante para el desarrollo de músculos más fuertes y mayor densidad ósea”, indica el Dr. Eric Small, FAAP, profesor y asistente clínico de pediatría, ortopedia y medicina de rehabilitación en Mount Sinai School of Medicine. “Es esencialmente importante que los niños hagan ejercicio para promover la condición física del corazón y los pulmones, no solo para regular la obesidad, sino también para prevenir la diabetes y el colesterol en niños con una disposición genética de esos problemas de salud”.

Las estimaciones ponen a más de 15 por ciento de los niños estadounidenses en la categoría de obesos y hasta 80 por ciento de estos seguirán siendo adultos obesos.

El Dr. Small, quien también presta servicio en el Consejo de medicina deportiva y condición física de AAP, describe el aumento en la función cerebral como otro beneficio de hacer que los niños participen por lo menos en 20 a 30 minutos de actividad vigorosa cada día.

“Los estudios muestran que el CI sufrirá si la persona no es activa durante sus primeros cinco años de edad, así que realmente estamos hablando sobre el desarrollo físico e intelectual”, indica.

Edades y etapas

El margen de atención, destrezas motoras y la madurez emocional son factores significativos a considerar antes de saltar a una nueva rutina.

“Debe ser apropiado para la edad”, dice el Dr. McCambridge, quien también es profesor asistente de pediatría en Johns Hopkins School of Medicine.

“Los niños menores de 7 u 8 años no han desarrollado completamente su coordinación mano vista o su balance, así que su ejercicio debe ser en superficies planas, con pocas instrucciones y no debe requerir muchas maniobras complejas”.

Tanto AAP como Mayo Clinic ofrecen excelentes lineamientos para las actividades apropiadas para la edad:

  • Niños pequeños (edades de 2 a 3): El juego supervisado, no estructurado debe permitirle explorar una variedad de ambientes seguros. Observe cómo domina sus movimientos básicos mientras corre, camina, se columpia, se cae y nada.
  • Niños de edad preescolar (edad de 4 a 6): Puede caminar distancias más largas y también corre, baila, salta cuerda y juega pelota con destrezas motoras mejoradas. Supervise el tiempo de juego y trate de que sea en su mayoría no organizado. Introduzca un poco de estructura por medio de juegos como llevarla o avioncito.
  • Escuela primaria (edades de 7 a 9): Caminar, correr, tiempo en el parque de recreo, gimnasia y andar en bicicleta son populares para este grupo de edad, junto con actividades simples y organizadas como golf en miniatura. Puede manejar patrones de movimiento más sofisticados mientras incorpora el seguimiento visual y el equilibrio. Permita que su hijo participe en un equipo deportivo principiante mientras lo disfrute, tenga un horario flexible y la presión sea poca.

A pesar de que la supervisión es esencial por razones de seguridad, también es una manera grandiosa de mostrar su apoyo e interés. Además, pasar tiempo como observador le permitirá evaluar si puede o no aumentar el desafío. “Considero que la mayoría de las veces los niños le dirán o usted observará su necesidad de progresar cuando se aburran”, dice el Dr. McCambridge. “Sin embargo, considero que es importante que los padres se den cuenta de la importancia del éxito. Así que algunas veces tratar de detener a un niño en el grupo de edad apropiado y permitir que el niño se supere ayudará con su nivel de confianza”.

El “Ju” en Juvenil

Divertido es el nombre del juego para todos los niños. La presión por participar en actividades que no corresponden a los intereses y destrezas del niño o intentar forzar un “ejercicio” obligatorio en lugar de jugar, fácilmente puede extraer la diversión de la actividad física.

El Dr. Small, quien es el fundador y director de Family Sports Medicine & Fitness of Westchester, en Mount Kisco, N.Y., enfatiza que la diversión es la clave para el éxito a largo plazo. “El niño pierde por completo el interés natural si una actividad es demasiado estructurada. Si es divertido para ellos, ellos desearán hacerlo más”.

Es probable que obtenga la inspiración de sus alrededores naturales y al observar a otros padres, además de intentar realizar variaciones en sus propios deportes y actividades favoritas. Los niños se relacionan con el entusiasmo de la persona que los cuida y puede estar seguro que seguirán el ejemplo.

Elegir la actividad correcta será un proceso continuo de prueba y error mientras descubre las preferencias individuales de su hijo. La intuición que ha desarrollado como padre, junto con la observación de la rutina le ayudará a descubrir la mejor manera de mantener a su hijo saludable y activo.

Consejos rápidos: Motivación

Dele a su hijo un empujoncito para sacarlo del sillón con algunos consejos de los expertos (AAP):

  • Guíe por medio del ejemplo: Su nivel de actividad proporciona un poderoso ejemplo en el hogar. Los padres que hacen del ejercicio una prioridad en su propia vida aumentarán significativamente la probabilidad de que los miembros de la familia hagan lo mismo.
  • Involúcrese: Participar en juegos y actividades familiares ayuda a tener un tiempo de formación de vínculos sólidos, y crea muchos recuerdos. Compartir el entusiasmo y los desafíos alegres hará que se pongan en movimiento, divertirse les ayudará a mantenerse en movimiento.
  • Limite el tiempo frente a la pantalla: Limite a dos horas al día la cantidad de horas que su hijo puede ver TV, jugar videojuegos y usar la computadora. Los videojuegos interactivos que requieren que el jugador realice movimientos de baile o deportes puede aminorar el golpe de los lineamientos más estrictos y ayudará a los niños a cambiar del nivel bajo al moderado mientras se encuentra en un entorno un poco privado.
  • Relájese: Mantenga el énfasis en la diversión y esparcimiento. Mientras más flexible pueda ser, más sentirá su hijo un sentido de elección y control.
  • Coma bien: Aproveche al máximo los beneficios de la actividad física al proporcionar una buena nutrición y comidas bien balanceadas en casa.
  • Pase la voz: Comparta sus expectativas con abuelos, maestros y otras personas encargadas del cuidado para ayudar a reforzar las actividades saludables cuando su hijo está fuera de casa.

Deportes de equipo

Aproximadamente cuando los niños cumplen 10 años, la mayoría tienen una comprensión perfeccionada de las tácticas y estrategias. La capacidad de comprender las instrucciones verbales y lo que sus propios sentidos les indican hace de este grupo el principal para iniciarse en actividades organizadas y deportes de equipo. Los niños de la escuela media se vuelven aún mejores candidatos para ser jugadores de equipo ya que a su edad se vuelven más sociables. Es un momento emocionante para los padres tanto como para los hijos, pero considere la factibilidad antes de inscribirlo.

  • Tipo de cuerpo: La altura, el peso y la fuerza son serios rivales en lo que respecta a reducir el riesgo de lesiones. Busque grupos que están organizados por destreza contra edad.
  • Madurez emocional: La capacidad de manejar las altas y bajas de las competencias, cumplir con una rutina, soportar la tensión física y mostrar un espíritu deportivo son esenciales para una situación ganadora.
  • Costo: El equipamiento, los uniformes, las cuotas de inscripción, el transporte y la atención médica representan una suma considerable. No vale la pena el gasto si la tensión en su presupuesto crea tensión en casa o si su hijo decide probar un nuevo deporte a la mitad de la temporada.
  • Liderazgo: El equipo con un instructor o entrenador cuya experiencia, actitud y valores cumplen con su aprobación.

 

Última actualización
3/19/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Back to School 2008
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.