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Vida Sana

Muchos padres se preocupan con respecto a si sus hijos están obteniendo lo “suficiente” para comer. A continuación se presentan algunos lineamientos para ayudarle a asegurarse de que su hijo consume lo suficiente, pero no demasiado.

  1. Su hijo no necesita el mismo tamaño de porción que un adulto. Ofrézcale porciones pequeñas, con segundas porciones solo si las pide. Un tamaño de porción regular debe ser de aproximadamente la mitad del tamaño de la porción de un adulto. Para muchos alimentos, eso es aproximadamente el tamaño de la palma de su mano. A continuación se presentan algunas porciones aceptables para "niños".
    • 1 cucharilla = 5 ml
    • 1 cuchara = 15 ml
    • 1 onza = 30 ml
    • 1 taza = 8 onzas = 240 ml
    • 4 a 6 onzas de leche o jugo
    • 4 cucharas de vegetales
    • 1⁄2 taza de requesón o yogurt
    • 1/2 taza de cereal
    • 2 onzas de hamburguesa
    • 2 onzas de pollo
    • 1 rebanada de pan tostado
    • 1 cucharilla de margarina, mantequilla o aderezo 
  2. En general, limite las meriendas a dos al día. Elija artículos saludables en vez de ofrecerle alimentos no saludables como refrescos, dulces, pasteles o, artículos salados y grasosos. Siempre y cuando sean saludables, puede brindarle dos meriendas al día. Más de dos meriendas al día pueden echar a perder el apetito para sus comidas principales. Las meriendas no saludables pondrán sus dientes en un mayor riesgo de caries durante un extenso período de tiempo. Para minimizar el riesgo de caries y el exceso de calorías, se puede basar en las meriendas nutritivas como las que se enumeran a continuación. Recuerde que con frecuencia toma aproximadamente una docena de veces para que un niño desarrolle el gusto por un artículo alimenticio desconocido:
    • fruta
    • yogurt
    • palitos de zanahoria, apio o pepino (los puede sumergir en un aderezo tipo ranch bajo en grasa)
    • pastelitos integrales
    • galletas de soda o pan tostado integral 
    • tiras de queso
    • En ocasiones especiales, su hijo puede consumir postres o un bocadillo dulce, pero elija galletas de avena bajas en grasa u otras opciones bajas en grasa siempre que sea posible.
  3. No use alimentos como recompensa por un buen comportamiento.
  4. Asegúrese de que su hijo en realidad tiene hambre o sed cuando pide comida o bebidas. Si lo que en realidad desea es atención, háblele o juegue con él, pero no use la comida como un chupete.
  5. No le permita comer mientras está jugando, escuchando historias o viendo televisión. Permitirle hacerlo ocasionará que coma “inconscientemente” más allá del punto cuando ya está lleno.
  6. Aprenda los conteos de calorías de los alimentos que come con más frecuencia y supervise cuántas calorías consume en un día normal. El total de calorías diarias para un niño de cuatro a cinco años debe ser de 900 a 1,500 calorías, o aproximadamente 40 calorías por libra de peso corporal. 
  7. No se preocupe si la ingesta alimenticia de su hijo no es consistente. Es posible que parezca que un día come cualquier cosa que pueda, y el siguiente día le hará muecas a todo. Cuando se rehúsa a comer, es posible que no tenga hambre ya que ha estado menos activo que el día anterior. También considere la posibilidad de que está usando la comida como un medio de ejercer el control. Especialmente durante el período en el que ha estado negativo con respecto a casi todo, está obligado a resistirse a sus esfuerzos por alimentarlo. Cuando eso ocurre, no lo force a comer. Tenga por seguro que no morirá de hambre, y raras veces, si existen alguna, perderá peso. Sin embargo, si persiste notablemente la pérdida de apetito durante más de una semana, o existen otras señales de enfermedad, como fiebre, náusea, diarrea o pérdida de peso, consulte a su pediatra.
  8. Su hijo necesita beber aproximadamente dos tazas (16 onzas o 480 ml) de leche descremada o baja en grasa al día para cumplir con sus requisitos de calcio. La leche es un alimento importante, principalmente debido a su contenido en calcio. Sin embargo, demasiada leche, puede reducir su apetito para consumir otros alimentos importantes.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.