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Vida Sana

A los dos años y medio de edad, su niño debería tener todos sus dientes primarios (o de leche), incluso los segundos molares, que generalmente salen entre los veinte y treinta meses. Sus dientes secundarios (o permanentes) probablemente no saldrán hasta que tenga seis o siete años, aunque es normal que salgan un poco antes o un poco después de esto. Durante este proceso de “dentición”, su hijo puede experimentar algunas molestias o síntomas que incluyen:

  • Malestar estomacal
  • Irritabilidad
  • Fiebres leves, etc.

Aunque la dentición no ocasiona los problemas anteriores, se recomienda que consulte con el pediatra de su hijo si estas persisten. Algunos niños pueden sentir irritación en las encías y responder mordiendo objetos mientras están en la etapa de dentición. Por lo tanto, es muy importante que los aros de dentición y otros objetos que manipula el niño se mantengan limpios para así reducir cualquier infección.

Caries dental

Como podrá imaginarse, el problema dental número uno entre los preescolares es la caries dental.

  • Aproximadamente uno de diez niños de dos años ya tiene una o más caries
  • A los tres años el 28% de los niños tienen una o más caries
  • A los cinco años casi el 50% tiene una o más caries

Muchos padres asumen que las caries en los dientes de leche no son importantes, ya que los van a perder de todas maneras. Pero eso no es verdad. Las caries dentales en los dientes de leche pueden afectar de manera negativa a los dientes permanentes y conllevar a problemas dentales futuros.

Enseñar buena higiene dental

La mejor manera de proteger los dientes de su hijo es enseñarle buenos hábitos dentales. Con la orientación adecuada, adoptará rápidamente buena higiene oral como parte de su rutina diaria. Sin embargo, aunque es posible que sea un participante entusiasta, no tendrá el control ni la concentración para lavar sus dientes por sí mismo. Será necesario que supervise y le ayude a que el cepillo retire toda la placa, las bacterias suaves y pegajosas, que contienen depósitos que se acumulan en los dientes, que es lo que ocasiona las caries dentales. También preste atención a las zonas con puntos cafés o blancos que pueden ser señales de caries dentales.

Cepillarse

Tan pronto como su niño tenga un diente, debe ayudarle con el cepillado dos veces al día con una pequeña cantidad (del tamaño de un grano de arroz) de pasta detal con fluoruro en un cepillo de dientes especial para niños de cerdas suaves. Existen cepillos diseñados para diferentes necesidades de los niños de todas las edades, asegúrese de seleccionar un cepillo de dientes que sea apropiado para su hijo.

A los 3 años de edad, usted puede empezar a usar una cantidad -del tamaño de una arveja- de pasta de dientes con fluoruro, para ayudar a prevenir las caries. Si a su niño no le gusta el sabor de la pasta de dientes, trate otro sabor o use solamente agua. Intente también enseñarle a su niño a no tragarla, aunque en esta edad son muy pequeños para aprender a enjuagar y escupir. Tragar demasiada pasta de dientes con fluoruro puede hacer que le salgan puntos blancos o cafés en los dientes de adulto del niño.

Le darán todo tipo de consejos sobre el mejor movimiento de cepillado hacia arriba y hacia abajo, hacia atrás y hacia adelante o alrededor en círculos. La verdad es que la dirección no es lo importante. Lo que es importante es limpiar cada diente completamente, hacia arriba y hacia abajo, dentro y fuera. Aquí es donde su niño pondrá resistencia, ya que probablemente se concentrará solo en los dientes delanteros que puede ver. Es posible que ayude si hace un juego de “encontrar los dientes ocultos”. Dicho sea de paso, un niño no puede lavarse los dientes sin ayuda hasta que sea mayor, aproximadamente de seis a ocho años. Asegúrese de supervisar o llevar a cabo el cepillado si es necesario.

Exceso de azúcar

Además del cepillado regular con la cantidad apropiada de pasta dental, la dieta de su niño tiene un papel importante en su salud dental. Y, por supuesto, el azúcar es el villano número uno. Entre más tiempo y con más frecuencia estén sus dientes expuestos al azúcar, mayor será el riesgo de caries. Los alimentos con “azúcar pegajosa” como los caramelos pegajosos, chicles y fruta deshidratada, particularmente cuando se queda en su boca e impregna sus dientes de azúcar, podrían ser dañinos para los dientes. Asegúrese de lavar siempre los dientes de su niño después de comer alimentos azucarados. Además, no permita que su niño tenga ningún líquido que contenga azúcar en un vasito para bebé durante un período prolongado.

Chequeo dental

Durante las visitas regulares de bienestar infantil, el pediatra revisará los dientes y encías de su niño para asegurar su salud. Si observa algún problema, puede referir a su niño a un dentista pediatra  (odontólogo pediátrico) o un dentista general que se centre en tratar las necesidades dentales de los niños. Tanto la American Academy of Pediatrics como la American Academy of Pediatric Dentistry recomiendan que todos los niños vean un dentista pediatra y establezcan un “hogar dental” durante el primer año.

Como parte de su chequeo dental, el dentista se asegurará de que todos los dientes se estén desarrollando normalmente y que no hayan problemas dentales y le brindará consejos para una higiene adecuada. También es posible que aplique una solución de fluoruro tópica para proporcionar protección adicional contra las caries. Si vive en un zona donde el agua no contiene flúor, es posible que le prescriban gotas de fluoruro o tabletas masticables para su niño pequeño. Para obtener más información sobre los suplementos de fluoruro, hable con su pediatra.

Información adicional

 

Última actualización
10/13/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.