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Después de una conmoción cerebral se debe volver al aprendizaje de forma gradual

La American Academy of Pediatrics ofrece nuevas pautas para “el regreso al aprendizaje” después de sufrir una conmoción cerebral
 
Una conmoción cerebral no solamente previene al estudiante atleta de presentarse en el campo de juego – también podría ser necesario hacer una pausa antes de regresar a las clases, esto de acuerdo a un informe clínico de la America Academy of Pediatrics (AAP).

En el informe clínico, “El regreso al aprendizaje después de sufrir una conmoción cerebral”, que se dio a conocer el domingo 27 de octubre en la Conferencia Nacional y Exposición de la AAP en Orlando, la AAP ofrece una guía a los pediatras que prestan atención médica a los niños y adolescentes que han sufrido una conmoción cerebral.  

“Los estudiantes parecen estar bien físicamente después de una conmoción cerebral, así que es posible que se les dificulte a los profesores y administradores comprender el grado de las lesiones del niño y ver la necesidad de hacer ajustes relacionados a sus actividades académicas”, dijo Mark Halstead, MD, FAAP, y uno de los principales autores del informe clínico. “Pero, sabemos que los niños que han sufrido una conmoción cerebral suelen tener problemas con el aprendizaje de conceptos nuevos y para recordar lo que han aprendido, y el regreso a las actividades académicas puede empeorar los síntomas de la conmoción cerebral”.

La investigación ha mostrado que por lo general los niños en edad escolar se recuperan de una conmoción cerebral en un periodo de tres semanas. Si los síntomas son graves, es necesario que algunos estudiantes se queden en casa antes de regresar a la escuela después de sufrir una conmoción cerebral. Si los síntomas son leves o se pueden tolerar, el padre de familia debe considerar la posibilidad de enviar a su hijo a la escuela, quizá haciendo algunos arreglos especiales. Es posible que sea necesario hacer oficialmente ajustes o cambios a las actividades académicas para los estudiantes con síntomas graves y con una duración de más de 3 semanas.

La AAP recomienda que se emplee una estrategia de equipo para ayudar al estudiante a que se recupere de la conmoción cerebral. El equipo consiste del pediatra del niño o adolescente, los miembros de la familia y los individuos de la escuela responsables por sus actividades físicas y académicas. En el informe clínico de la AAP del 2010, “Conmociones cerebrales relacionadas con los deportes en los niños y adolescentes”, se incluye una guía detallada para regresar a los deportes y a las actividades físicas.

Tener un listado disponible de los síntomas puede ayudar a identificar qué síntoma está sufriendo el estudiante y su severidad.
“Cada conmoción cerebral tiene sus síntomas particulares y pueden variar de un estudiante a otro, así que será necesario gestionar el regreso a las clases de una manera individualizada”, dijo el Dr. Halsted. “El objetivo es reducir al mínimo las interrupciones en la vida del estudiante y facilitar el regreso a la escuela lo más pronto posible, y a medida que se mejoran los síntomas poder incrementar las actividades sociales, intelectuales y físicas del estudiante”.

Debido a que se han hecho relativamente pocos estudios acerca de cómo afectan las conmociones cerebrales la vida académica de los estudiantes, la AAP basa su informe primordialmente en las opiniones de los expertos que adaptó de un programa para el control de las conmociones cerebrales elaborado en el Centro para las Conmociones Cerebrales del Hospital Infantil de Rocky Mountain en Denver, Colorado. La AAP recomienda realizar más investigaciones sobre los efectos y sobre el papel que desempeña el descanso cognitivo después de una conmoción cerebral para así mejorar nuestro conocimiento sobre la forma más efectiva de ayudar a la recuperación del estudiante que ha sufrido una conmoción cerebral.

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Published
10/27/2013 9:30 AM