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Seguridad & Prevención

La mayoría de los envenenamientos  ocurren cuando los padres no están prestando mucha atención. Mientras está ocupado haciendo otras cosas, su niño puede estar explorando los armarios o los muebles del lavabo del baño o fregadero donde a menudo se almacenan productos domésticos peligrosos. Los niños corren riesgo de envenenamiento porque les gusta ponerse las cosas en la boca para probarlas.

Recuerde mantener siempre una estrecha vigilancia sobre su hijo. Vigile a su hijo con más cuidado cuando está fuera de casa — especialmente en la casa de los abuelos, donde a menudo se dejan afuera los medicamentos y al alcance del niño.

Mantenga los objetos peligrosos fuera del alcance

La mejor manera de prevenir el envenenamiento en su hijo es poner los artículos peligrosos para el uso del hogar fuera del alcance de su hijo, incluyendo:

  • Medicamentos (especialmente los que contienen hierro
  • Productos de limpieza como detergentes para lavar platos, o  de lavandería,  cloro, amoniaco y lustra-muebles
  • Anticongelantes, diluyentes de pintura y líquido lavaparabrisas
  • Gasolina, queroseno y aceite para lámparas
  • Pesticidas
  • Alcohol:

Conserve siempre los medicamentos y los productos para el hogar en sus envases o empaques originales. Los niños se pueden confundir si los pone en recipientes que alguna vez fueron utilizados para alimentos, especialmente botellas vacías, latas o tazas. Además, muchos artículos peligrosos se ven muy parecidos a los alimentos o bebidas. Por ejemplo, su niño puede confundir el jabón en polvo por azúcar o un limpiador líquido de limón por limonada.

Cómo mantener a su casa a salvo de envenenamientos
En la cocina

  • Almacene los medicamentos, limpiadores, lejía, lustra muebles, jabón lavavajillas y otros productos peligrosos en gabinetes con llave, fuera de la vista y del alcance de los niños.
  • Si debe almacenar artículos debajo del fregadero, utilice las aldabas de seguridad que se cierran solas cada vez que cierre el gabinete.

En el baño

  • Mantenga todas los medicamentos en recipientes con tapas de seguridad. Pero recuerde, estas tapas son resistentes a los niños pero no necesariamente  a prueba de niños, así que guárdelos en un gabinete cerrado.
  • Deseche los medicamentos sobrantes o que han caducado.
    • Averigüe con su departamento de policía si tienen un programa de recolección de medicamentos.
    • Averigüe si en su comunidad tiene un programa de protección del agua contra los productos peligrosos de uso en el hogar que acepte o reciba medicamentos.
    • Mezcle medicamentos viejos o que no necesite con café molido o arena para gatos, séllelos herméticamente en una bolsa de plástico o recipiente y descártelos en un lugar donde los niños no los puedan encontrar. Recuerde quitar las etiquetas con información personal de los medicamentos recetados.
    • Solo tire o vierta los medicamentos en el inodoro o en los desagües cuando los materiales de información al paciente indique que lo puede hacer.
  • Almacene los artículos de uso diario como la pasta de dientes, jabón y champú en un gabinete diferente a donde están los productos peligrosos.
  • Tome los medicamentos donde los niños no la puedan ver ya que pueden tratar de imitarla.
  • Llame a los medicamentos por su nombre correcto. No quiere confundir a su hijo refiriéndose a este como un caramelo.
  • Revise la etiqueta cada vez que de un medicamento. Esto le servirá para estar seguro de que está dando el medicamento correcto y en la cantidad correcta a la persona correcta. Los errores son más comunes en la noche, así que siempre encienda una luz cuando esté tomando o administrando un medicamento.

En el garaje y en el sótano

  • Mantenga pinturas, barnices, disolventes, pesticidas y fertilizantes en un armario cerrado.
  • Lea las etiquetas de los productos para el hogar antes de comprarlos. Trate de comprar los que son más seguros para el trabajo que deben hacer. Compre sólo lo que necesita y para usar de inmediato.
  • Abra la puerta del garaje antes de arrancar su automóvil para prevenir envenenamiento por monóxido de carbono.
  • Asegúrese de que aparatos y estufas que funcionan con carbón, madera o queroseno estén en buenas condiciones de funcionamiento. Si usted huele gas, apague la estufa o mechero de gas, salga de la casa y llame a la compañía de gas.

En toda la casa

  • Instale detectores de humo y detectores de monóxido de carbono. Póngase en contacto con el departamento de bomberos de su localidad para obtener información sobre cuántos necesita y dónde debe instalarlos.

Información importante sobre el jarabe de ipecacuana
El jarabe de ipecacuana es un fármaco que se utilizó en el pasado para hacer que los niños vomitaran después de que habían ingerido un veneno. Aunque esto pueda parecer algo sensato, no es un buen tratamiento contra el veneno. No debe de ninguna forma inducir el vómito en un niño, incluyendo: dándole jarabe de ipecacuana, estimulando el reflejo nauseoso o dándole agua salada. Si usted tiene jarabe de ipecacuana en su casa, deséchelo.

 

Última actualización
12/5/2014
Fuente
Protect Your Child From Poison (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics, Updated 4/2013)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

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