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Seguridad & Prevención

Mientras las inundaciones devastan la región del Río Mississippi, los incendios arden en California y las memorias del Huracán Katrina y sus repercusiones permanecen frescas en las mentes de todos, vale la pena preguntarse: ¿Qué haría en caso de un desastre? ¿Y cómo puede ayudar a sus hijos a prepararse?

Inundaciones. Fuegos incontrolados. Tornados. Para varios estadounidenses, los desastres naturales son una realidad de la vida, una calamidad que se espera que ocurran según la voluntad de la Madre Naturaleza. Para otros, estas catástrofes son simplemente historias en las noticias de la noche, eventos que ocurren a otras personas, no a ellos. Es fácil pensar que esos desastres no le ocurrirán a usted. En realidad, el 60 por ciento de todos los estadounidenses han sido afectados, inclusive niños menores de 18 años, que conforman una cuarta parte de la población  de Estados Unidos.

Para los niños, estos desastres, incluso el prospecto de los mismos, son absolutamente atemorizantes. Pero con la debida planificación, los padres pueden ayudar a calmar estos temores. “La clave es estar preparado e incluir a los niños en su plan", dice Floyd Buras, M.D., FAAP, un profesor y asistente clínico de pediatría en la Universidad del Estado de Luisiana y pediatra de Nueva Orleans, una ciudad que aún se tambalea de la devastación del Huracán Katrina en 2005. "Si saben lo que tienen qué hacer, habrá menos ansiedad".

Conozca a su enemigo

Lo primero que debe hacer es estar consciente de los posibles desastres en su comunidad y enterarse sobre las clases de servicios disponibles en el caso de una emergencia. De acuerdo con los Centros para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, usted puede obtener esa información al contactar a la Cruz Roja local o la oficina de administración de emergencias metropolitana o del estado y preguntar: ¿Qué tipos de desastres es más probable que ocurran en mi área y cómo me preparo para cada uno?

  • ¿Cómo suenan las señales de advertencia a la comunidad, y qué hago si las escucho?
  • ¿A dónde pueden ir las mascotas si no se les permite estar en un albergue de emergencia?
  • ¿Qué clase de ayuda está disponible para los niños con necesidades especiales, los adultos mayores o las personas con discapacidades?

También debe contactar a los programas de cuidado infantil, escuelas, sitios de trabajo y cualquier otro lugar en donde pasen tiempo los miembros de la familia y enterarse de sus planes en caso de desastre. Armado con esta información, ahora está listo para comenzar a desarrollar el plan en caso de desastres para su familia y hablar inteligentemente con sus hijos acerca de qué deben hacer en el caso que ocurra un desastre.

La preparación es clave

Lo mejor que los padres pueden hacer es surgir con un plan antes de que ocurra un desastre. "No quiere estar allí 24 horas antes de que el huracán toque tierra preguntándose '¿Nos vamos a ir o nos vamos a quedar?' dice el Dr. Buras. "Lo que vuelve locas a las personas es no saber qué hacer. No puede ser indeciso al respecto". Por supuesto, el tipo de planificación que haga dependerá en gran parte del lugar en el que vive y los tipos de desastres que pueden ocurrir. Los niños que viven en California por ejemplo, deben saber a dónde ir si ataca un terremoto; los niños en el medio oeste deben saber cómo llegar a tierras más altas durante una inundación. Algo que todos necesitan es un kit de suministros en caso de desastre. El kit debe incluir artículos que usted necesitaría en caso de que no tuviera agua o energía durante varios días, como alimentos, agua, medicinas y efectivo. El Dr. Buras dice que también es posible que les diga a sus hijos que empaquen un pequeño maletín con sus pertenencias más preciadas.  Asegúrese de enseñarles a sus hijos qué hacer en el caso de que haya un desastre. Muéstreles a dónde ir en la casa y en dónde reunirse con en el caso que tengan que salir al exterior. Coloque los números de teléfono de emergencia cerca de su teléfono y asigne a un pariente que esté fuera de la ciudad o a un amigo como una persona de contacto. Enséñeles a sus hijos a distinguir las señales de peligro, a llamar para solicitar ayuda y a apagar los servicios públicos. Muéstreles cómo localizar a la persona de contacto que es familiar en el caso que los separen de usted durante un desastre. También es importante tener un destino en mente si existe una posibilidad de que su familia sea evacuada. Ya sea que se trate de la casa de la abuela o un hotel en otra ciudad, sus hijos se sentirán tranquilos de saber que tienen un lugar a dónde ir, dice el Dr. Buras.

Cómo minimizar la ansiedad

Incluso la familia más preparada sentirá estrés cuando se asoma un desastre. Para ayudar a los niños a reducir sus temores, anímelos a hablar acerca de lo que sienten. “Menciónelo y pregúnteles qué piensan”, dice el Dr. Buras. “Use la terapia de juego. Coloque camiones y juguetes en una tina del baño, llénela y muéstreles lo que podría ocurrir". A pesar de que es importante observar los informes de los medios de comunicación, tenga cuidado en evitar una sobre exposición a las noticias de un desastre inminente y asegúrese de que las imágenes y lenguaje sean apropiados para la edad de su hijo y que no sean atemorizantes. Más importante aún, trate de mantener la compostura antes, durante y después de la experiencia dura. Los niños de todas las edades pueden fácilmente retomar los temores y ansiedades de los padres y durante un desastre, lo buscarán a usted para obtener ayuda y las pistas sobre cómo actuar. Si usted reacciona alarmado, su hijo podría asustarse más. Si se siente abrumado con dolor, el propio sentido de pérdida de su hijo puede ser mayor. "Lo peor para los niños es ver que sus padres enloquezcan", dice el Dr. Buras. "Los niños confían en sus padres como una influencia segura en sus vidas". Sea honesto siempre con sus hijos. Responda sus preguntas, de manera que puedan entender lo que está ocurriendo. Pero base la cantidad de información y el nivel de detalle en lo que es apropiado para la edad de su hijo.

El resultado

Incluso cuando el evento ha terminado, es importante observar a sus hijos en busca de cualquier señal persistente de estrés negativo, el cual en casos extremos, algunas veces puede durar varios años. Algunos niños pueden sufrir de perturbaciones para dormir, fatiga y tristeza. Los niños más pequeños pueden regresar a mojar la cama y a chuparse el dedo. Los niños mayores pueden utilizar drogas o perder placer en actividades que solían disfrutar. Para ayudar a los niños a hacerle frente, busque consejo de un profesional capacitado como un consejero, terapeuta o su pediatra. Siga animándolos a hablar acerca de lo que sienten. Con niños más pequeños, podría pedirles que hagan dibujos o que le cuenten historias. Asegúreles a los niños ansiosos que usted está allí para cuidar de ellos, no les pida que resistan. Limite la exposición a los medios de comunicación, lo cual puede traumatizar a los niños de todas las edades, y busque otras formas de pasar tiempo juntos como familia. También puede involucrar a sus hijos en lo que sea que esté haciendo. Darles a los niños tareas apropiadas para su edad puede ayudarles a sentirse parte del proceso de recuperación. Finalmente, trate de retomar la rutina normal tan pronto como sea posible, la cual para la mayoría de niños, significa regresar a la escuela, comer comidas y dormir bajo un itinerario. Regresar a una rutina puede ser reconfortante cuando el mundo parece estar en un estado de caos. Para obtener más información y recursos, visite www.aap.org/disasters.

Consejos rápidos: llévelos con usted

Aquí encontrará una lista parcial de los elementos que debe tener para su kit de suministros de emergencia:

  • Agua
  • Alimentos listos para comer, como alimentos enlatados, cereal, barras de granola, pan y galletas de agua en una bolsa o recipiente a prueba de agua y mantequilla de maní (o de cacahuate) y jalea
  • Bebidas en polvo o en porciones individuales
  • Leche de fórmula para bebés y pañales si es necesario
  • Un cambio de ropa para cada niño
  • Radio y linternas accionadas con baterías
  • Baterías adicionales
  • Kit de primeros auxilios
  • Medicinas con receta médica
  • Registros de vacunas
  • Efectivo y tarjeta de crédito
  • Identificación personal
  • Un juego adicional de llaves del automóvil
  • Un par adicional de anteojos
  • Fósforos en un recipiente a prueba de agua

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Back to School 2008
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

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