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Seguridad & Prevención

En los días de escuela, uno de cada tres adolescentes llega a casa a una casa en donde no hay un adulto presente. Los departamentos de policía tienen una expresión para los horarios entre las 2:00 p.m. y las 8:00 p.m.: "la hora del crimen". Más de la mitad de todas las violaciones a la ley cometidas por jóvenes se acumulan en estas seis horas.

Los expertos en niños por lo general están de acuerdo en que once o doce es la edad en la que los padres pueden considerar permitir que su hijo o hija se conviertan en los llamados "niños de las llaves", siempre y cuando sea durante el día y durante no más de aproximadamente tres horas. Antes de hacerlo, hay varios factores a considerar. Por ejemplo, ¿el vecindario en general es seguro? ¿Hay vecinos cerca durante el día que podrían brindarle una mano en el caso de una emergencia? La pregunta más crucial es si su hijo o hija están listos o no para manejar esta importante responsabilidad.

Los estudios han descubierto que los niños de las llaves muestran mayores niveles de temor, estrés, soledad y aburrimiento; faltan más días a la escuela y tienen punteos académicos más bajos. También es más probable que experimenten con el sexo y las drogas que los niños a los que no los dejan solos por largos períodos de tiempo. Después de todo, parte de lo que mantuvo seguras de la tentación a las generaciones de adolescentes fue la falta de oportunidad. Era más probable que las mujeres se quedaran en casa con los padres y los hogares por lo regular incluían a miembros de la familia extendida.

Antes de coronar a un joven como el encargado de cuidar el castillo por la tarde, debe poder realizar las siguientes tareas rutinarias del hogar:

  • Sabe cómo contestar el teléfono correctamente. Los niños nunca deben revelarle a una voz desconocida que están solos. Una respuesta apropiada sería: “Mi mamá no puede venir al teléfono en este momento; ¿puedo tomar su número para que ella le devuelva la llamada?".
  • Sabe qué hacer y a quién llamar en el caso de un incendio, una crisis médica, un extraño sospechoso que se asoma a la puerta u otra emergencia. Asesore a los adolescentes sobre cómo responder ante cada una de estas situaciones. De forma visible, coloque los números de teléfono de emergencia en el refrigerador y cerca de cada teléfono en la casa, y asegúrese de que conocen al menos dos rutas de escape de la casa.
  • Sabe en dónde encontrar los suministros de primeros auxilios y cómo controlar los
    primeros auxilios (o a quién llamar) en el caso de cortadas, raspones, sangrado de nariz, quemaduras menores y demás.
  • Sabe cómo volver a encender un interruptor apagado del sistema eléctrico o cómo reemplazar un fusible.
  • Sabe en dónde encontrar las válvulas de apagado de todos los inodoros y lavamanos, así
    como la llave de la toma de agua principal, en el caso de una fuga o un inodoro que se rebalse.
  • Sabe cómo apagar un incendio al cocinar. Mantenga bicarbonato de soda, harina o un extintor de incendios en la cocina. Los adolescentes deben saber que nunca deben echarle agua a un incendio provocado por grasa.
  • Sabe cómo contactarlo en el caso de una emergencia.
  • Conoce los nombres de su pediatra, el hospital preferido y el plan de seguro médico familiar y el tipo de cobertura.

Decida sobre las reglas y responsabilidades principales durante los horarios que su hijo o hija están en casa sin supervisión. Para eliminar la confusión, le sugerimos que los ponga por escrito. Entre los puntos que debe tener en cuenta:

  • ¿Le está permitido llevar amigos? ¿Cuántos? ¿Solamente amigos del mismo sexo?
  • ¿Bajo qué circunstancias debe atender la puerta? ¿O no debe abrir la puerta para nada?
  • ¿Qué actividades no están permitidas? Por ejemplo, si su casa está cableada para televisión por cable, ¿hay canales que le están prohibidos? Los padres que no están en casa por la tarde deberán investigar sobre cómo adquirir herramientas de control parental para los televisores y para las computadoras conectadas a Internet. A pesar de que no es infalible, el “V-chip” y los filtros Web le permiten elegir los tipos de programación que llegan a su hogar.
  • ¿Se espera que termine su tarea y ciertos quehaceres antes de que usted regrese a casa? Haga su mejor esfuerzo para contactar a su adolescente por las tardes cuando esté solo en casa, incluso si solo es una conversación breve para averiguar cómo estuvo su día. Los niños siempre deben poder contactarlo a usted u otro adulto responsable, ya sea por teléfono, fax, correo electrónico, buscapersonas o localizador.
  • Si usted sale durante la noche o de viaje, deje su itinerario, incluyendo cuándo espera regresar a casa.
  • Mamá, papá: ¡Vinieron tarde! Si va a llegar tarde a casa, hágaselo saber a su hijo. ¡Los niños también se preocupan!

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

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