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Seguridad & Prevención

¿Qué debo saber sobre el abuso infantil?

El abuso infantil es común. Los periódicos y noticieros de televisión están tan llenos de informes sobre maltrato infantil que usted no puede dejar de preguntarse qué tan seguro está su hijo en realidad. Aunque es un error volverse sobreprotector y hacer que su hijo sea temeroso, es importante reconocer los riesgos reales y familiarizarse con las señales de abuso. Aproximadamente tres millones de casos deabuso infantily negligencia que involucran a casi 5.5 millones de niños se reportan cada año. La mayoría de casos reportados a Child Protective Services (Servicios de protección infantil) involucran negligencia, seguida de abuso físico y sexual. Hay una considerable superposición entre los niños que son maltratados, y muchos sufren una combinación de abuso físico, abuso sexual y/o negligencia.

La mayoría del abuso infantil ocurre dentro de la familia. Los factores de riesgo incluyen depresión de los padres u otros problemas de salud mental, un historial de abuso durante la infancia y violencia doméstica. La negligencia y el maltrato infantil son también más comunes en familias que viven en pobreza y entre los padres que son adolescenteso que abusan de las drogas o el alcohol. Si bien es cierto que el abuso infantil ocurre fuera del hogar, con más frecuencia los niños son abusados por una persona encargada del cuidado o por alguien que conocen y no por un extraño.

El abuso sexual es cualquier actividad sexual que un niño no pueda comprender o aceptar. Incluye actos tales como caricias, contacto oral-genital y coito genital y anal, así como exhibicionismo, voyeurismo y la exposición a la pornografía. Los estudios han sugerido que hasta una de cada cuatro niñas y uno de cada ocho niños serán abusados sexualmente antes de los dieciocho años de edad. El abuso físico ocurre cuando el cuerpo de un niño se lesiona como resultado de golpes, patadas, sacudidas, quemaduras u otra muestra de fuerza. Un estudio sugiere que aproximadamente 1 de cada 20 niños ha sido abusado físicamente durante su vida.

La negligencia infantil puede incluir la negligencia física (no proporcionar alimentos, ropa, refugio y otras necesidades físicas), negligencia emocional (no proporcionar amor, comodidad o afecto) o la negligencia médica (no proporcionar la atención médica necesaria). El abuso psicológico o emocional resulta de todo lo anterior, pero también se puede asociar con el abuso verbal, el cual puede dañar la autoestima de un niño o su bienestar emocional.

Señales y síntomas

No siempre es fácil reconocer cuando un niño ha sido abusado. Los niños que han sido maltratados a menudo tienen temor de decirle a alguien, porque piensan que se les va a culpar o que no se les va a creer. Algunos se mantienen callados porque la persona que abusó de ellos es alguien a quien aman mucho o porque le temen o ambos. Los padres también tienden a pasar por alto las señales y síntomas del abuso porque no quieren enfrentar la verdad. Este es un error grave. Un niño que ha sido abusado necesita apoyo y tratamiento especial lo más pronto posible. Mientras más tiempo continúe el abuso o se le deje lidiar con la situación por su cuenta, menor es la probabilidad de que se recupere por completo.

Los padres deben estar siempre alertas a los cambios inexplicables en el cuerpo o el comportamiento del niño. Si bien las lesiones son a menudo específicas para un incidente de abuso físico, el cambio conductual tiende a reflejar la ansiedad que resulta de una situación estresante de cualquier tipo. No hay comportamientos que señalen un determinado tipo de abuso infantil.

Señales físicas

  • Cualquier lesión (moretón, quemadura, fractura, lesión abdominal o de la cabeza) que no se pueda explicar 
  • Dolor o sangrado genital así como una enfermedad de transmisión sexual

Cambios conductuales que suscitan preocupación acerca de un posible abuso

  • Conducta temerosa (pesadillas, depresión, temores inusuales)
  • Dolor abdominal, incontinencia urinaria (especialmente si el niño ya fue entrenado para ir al baño)
  • Intentos de fuga
  • Comportamiento sexual extremo que parece inadecuado para la edad del niño
  • Cambios repentinos en la autoconfianza
  • Dolores de cabeza o dolores de estómago sin motivos médicos
  • Temores anormales, aumento de las pesadillas
  • Ausentismo escolar
  • Comportamiento extremadamente pasivo o agresivo
  • No aumentar de peso (especialmente en los bebés) o aumento repentino y dramático de peso
  • Comportamiento desesperadamente afectivo o ensimismamiento social
  • Mucho apetito y robo de comida

Consecuencias a largo plazo

En la mayoría de los casos, los niños que son abusados o descuidados sufren mayor daño emocional que físico. El abuso emocional y físico y la negligencia le niegan a un niño las herramientas necesarias para enfrentar el estrés y aprender lecciones de vida. Así que, un niño que es gravemente maltratado se puede volver depresivo o desarrollar un comportamiento deprimido, o desarrollar un comportamiento suicida, ensimismado o violento. A medida que se hace mayor, él podría usar drogas o alcohol, tratar de huir, rechazar la disciplina o abusar de los demás. Como adulto, él podría desarrollar dificultades sexuales y maritales, depresión o comportamiento suicida. Identificar a un niño víctima es el primer paso. Reconocer la importancia de un trauma temprano para el desarrollo futuro es crucial para ayudar a la víctima.

No todas las víctimas de abuso tienen reacciones severas. Por lo general, cuanto más joven sea el niño, más tiempo continúa el abuso, y cuanto más cercana es la relación del niño con el abusador, más grave será el daño emocional. Una relación cercana con un adulto muy comprensivo puede aumentar la resistencia, reduciendo parte del impacto.

Buscar ayuda

Si sospecha que su hijo ha sido abusado, busque ayuda de inmediato a través de su pediatra o agencia de protección infantil local. Los médicos están legalmente obligados a informar de todos los casos sospechosos de abuso o negligencia a las autoridades estatales. El pediatra también va a detectar y tratar cualquier lesión médica o dolencia, va a recomendar un terapeuta y proporciona la información necesaria a los investigadores. El médico también podría testificar en el tribunal si es necesario para obtener protección legal para el niño o persecución criminal para un sospechoso deabuso sexual. La persecución criminal rara vez se busca en casos leves de abuso infantil, pero ocurrirá en casos que implican abuso sexual.

Si fue abusado, su hijo se beneficiará de los servicios de un profesional de salud mental calificado. Se les puede aconsejar a usted y a otros miembros de la familia que busquen consejería para que puedan ser capaces de proporcionar el apoyo y comodidad que su hijo necesita. Si alguien en su familia es responsable por el abuso, un profesional de salud mental podría ser capaz de tratar a esa persona con éxito también.

Si su hijo ha sido abusado, usted podría ser la única persona que pueda ayudarle. No existe unabuena razón para retrasar la denuncia de sus sospechas de abuso. Negar el problema solo hará que la situación empeore, permitiendo que el abuso continúe sin ser detectado y disminuyendo la oportunidad de su hijo de una completa recuperación.

En cualquier caso de abuso, la seguridad del niño es la principal preocupación. Él o ella deben estar en un ambiente seguro libre del potencial de la continuidad del abuso.

Cómo prevenir el abuso

Las principales razones para el maltrato físico y psicológico de los niños dentro de la familia, a menudo son sentimientos paternales de aislamiento, estrés y frustración. Los padres necesitan apoyo y la mayor cantidad de información posible para criar a sus hijos con responsabilidad. Se les debe enseñar cómo enfrentar sus propios sentimientos de frustración y enojo sin desahogarlos en los niños. También necesitan la compañía de otros adultos que los escucharán y ayudarán durante los momentos de crisis. Los grupos de apoyo a través de las organizaciones comunitarias locales a menudo ayudan en los primeros pasos para atenuar un poco del aislamiento o frustración que los padres pueden estar sintiendo. Los padres que fueron también víctimas de abuso cuando niños tienen una necesidad especial de ayuda. Enfrentar, tratar y sanar las viejas heridas requiere de valor poco común y perspicacia, pero hacerlo es a menudo la mejor garantía que el ciclo de abuso no se transmita a la siguiente generación.

La supervisión personal y la participación en las actividades de su hijo son las mejores formas de prevenir el abuso físico y sexual fuera de la casa. Cualquier programa de cuidado infantil o escolar que seleccione para su hijo le debe permitir visitas de los padres sin restricciones y sin previo aviso ni programación. Se debe permitir que los padres ayuden en el salón de clases como voluntarios y estar informados sobre la selección o cambios de los miembros del personal. Los padres deben poner especial atención a los reportes de su hijo acerca de las reacciones a sus experiencias en la escuela. Siempre investigue si su hijo le dice que ha sido maltratado o si experimenta un cambio repentino e inexplicado en su comportamiento.

Si bien usted no quiere asustar a su hijo, le puede enseñar algunas reglas básicas de seguridad de manera no amenazante. Enséñele a mantener su distancia de los extraños, a no deambular lejos de usted en un territorio desconocido, a decir que "no" cuando alguien le pida que haga algo contra su voluntad, y que siempre le informe a usted si alguien lo lastima o lo hace sentirse mal. Siempre recuerde que la comunicación abierta y de dos vías con su hijo le proporciona la mejor oportunidad de que sepa cuando ocurre un problema. Haga énfasis en que él no se va a meter en problemas si le dice a usted sobre el abuso u otro evento confuso. Haga énfasis en que usted debe saber esto para poder ser capaz de mantenerlo seguro y que estará bien si le dice. En lugar de enseñarle que está rodeado de peligro, enséñele que él es fuerte, capaz y que puede contar con usted para mantenerlo seguro, siempre y cuando él le hable al respecto. Enséñele que no está bien que los adultos toquen su cuerpo si él no consiente o no entiende lo que está pasando.

 

Última actualización
1/22/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

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