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Seguridad & Prevención

¿Bebés? Por supuesto. ¿Niños pequeños? Naturalmente. Sin embargo, cuando se trata de vacunación, la mayoría de nosotros no pensamos en niños mayores, adolescente en particular, en términos de sus necesidades de vacunación. Pero la vacunación es tan importante para un pre-adolescente o adolescente.

La investigación publicada en los Archivos de Medicina Pediátrica y para Adolescentes de la Asociación Médica Americana en marzo de 2007 descubrió que era mucho menos probable que los adolescentes mayores de 14 años de edad consultaran a un pediatra que sus contrapartes de adolescentes menores. De hecho, los adolescentes entre las edades de 11 a 14 tuvieron tres veces más visitas a los pediatras que los adolescentes más grandes.

“Algunas personas no se dan cuenta de que sus hijos deben ser evaluados cada año una vez que llegan a la edad escolar”, dice el Dr. Ari Brown, FAAP, un pediatra en la práctica privada en Austin, Texas. El Dr. Brown también es el autor de Baby 411. “Y por supuesto, a nadie le gusta recibir inyecciones, incluso los adolescentes. Pero la realidad es que necesitan estar protegidos de cosas como la meningitis bacteriana, el tétano y la tos ferina, entre otros. Es mucho menos doloroso recibir una inyección que sufrir de estas enfermedades”.

Cómo mantenerse bajo la programación

La programación de vacunación recomendada por los CDC no finaliza a la edad de 11 años. Continúa hasta los últimos años de la adolescencia, incluso si varios padres no continúan llevando a sus hijos al pediatra para las vacunas y la visita de niño sano.

“Los índices de vacunación están entre el 80 a 95 por ciento durante el ingreso a la escuela”, dice el Dr. Harry Keyserling, FAAP, profesor de pediatría en la Facultad de Medicina de Emory University. "Sabemos que a medida que los niños se hacen más grandes, la aceptación de la vacuna no es tan alta". El Dr. Keyserling señala la aceptación comúnmente lenta de nuevas vacunas como un factor con la vacunación de adolescentes. “Pero esperamos que los índices de vacunación de las vacunas recomendadas recientemente aumentarán durante los próximos años”.

Los médicos saben que mantenerse bajo la programación de las vacunas no es fácil una vez que los niños llegan a sus años de adolescencia. “Los padres no piensan en esto como parte de la rutina con sus adolescentes”, dice el Dr. Charles Wibbelsman, FAAP, jefe de la Clínica de adolescentes en Kaiser Permanente en San Francisco. “Muchos adolescentes pueden pasar varios años antes de venir a consultar a su pediatra. La mayoría de los que sí vienen para un examen físico son deportistas que los necesitan para participar en sus deportes. Eso es algo bueno, pero también sabemos que no estamos viendo a los adolescentes que podrían estar participando en comportamientos más arriesgados, y necesitamos saberlo, para su beneficio”.

Un factor adicional, especialmente ahora, son los copagos elevados asociados con las visitas regulares al consultorio. “Tan solo una visita al consultorio puede ser un gasto considerable para varias familias hoy en día”, dice el Dr. Wibbelsman. “Eso es algo de lo que debemos estar conscientes como pediatras, y hablar con nuestros pacientes al respecto”.

Las vacunas para adolescentes

Una de las vacunas programadas para niños en el grupo entre 11 y 12 años de edad es una muy familiar para la mayoría de los padres: Tdap, la vacuna contra el tétano/difteria/tos ferina. Esta dosis de refuerzo se basa en la vacuna DTP/DTaP de la niñez, e incluso los adultos deben recibir esta vacuna para ayudar a proteger a sus hijos. También es una vacuna importante para los adolescentes (entre las edades de 13 y 18 años) que no han recibido la vacuna Tdap anteriormente.

Tres vacunas adicionales son vitales para los niños en esta edad:

  • Meningococo: Esta vacuna previene la meningitis bacteriana potencialmente mortal y es vital para los estudiantes de primer año de la universidad, adolescentes que ingresan al ejército o aquellos que van a un campamento de verano en donde van a dormir. Se propaga cuando las personas viven en cuarteles cercanos entre sí. La vacuna se recomienda de forma rutinaria para los niños entre las edades de 11 a 18 años que no han sido vacunados anteriormente, y también se recomienda para algunos niños menores en las categorías de alto riesgo. 
  • Virus del papiloma humano (VPH): Hay más de 100 tipos de VPH y muchos de estos tipos no presentan ninguna preocupación grave para la salud. De hecho, el VPH es la infección de transmisión sexual (ITS) más común; aproximadamente 20 millones de estadounidenses están infectados. La vacuna del VPH protege contra cuatro tipos de VPH. Dos de estos tipos están relacionados a condiciones de salud más graves, como el cáncer cervical. Una de las vacunas más recientes que debe recibir la aprobación de FDA, la vacuna contra el VPH es la primera vacuna anti-cáncer. “Es muy importante”, dice la Dra. Carrie L. Byington, FAAP, profesora de pediatría y vice-presidenta de la empresa de investigación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah. “Los padres deben entender la oportunidad que esta vacuna presenta. Usted querrá que su hija esté protegida contra el cáncer cervical". (Consulte, "Cómo contener el VPH" a continuación).
  • Influenza: Al igual que con la mayoría de los demás grupos de edades, los adolescentes necesitan protección contra la gripe. Los virus de influenza puede hacer que usted y sus hijos estén muy enfermos. Cada año, más de 200,000 estadounidenses tiene que ser hospitalizados debido a la gripe y sus complicaciones, y 36,000 mueren. Una vacuna anual contra la influenza es una parte importante de proteger a sus hijos.

Existen otras vacunas que los adolescentes en ciertas categorías de alto riesgo pueden necesitar, y hay vacunas disponibles para ponerse al día en algunos casos para adolescentes que no recibieron todas sus vacunas programadas cuando eran más pequeños. Hable con su pediatra acerca de lo que su hijo necesita.

Manténgalo programado

Para varios padres, recordarse de llevar a sus hijos pequeños al pediatra para las vacunas no es un desafío. Los chequeos de niño sano son bastante frecuentes para los primeros años de vida y el número de teléfono del médico nunca está lejos.

Eso cambia en los años de adolescencia, por varias razones. “Vivimos en un mundo ocupado, es cierto”, dice el Dr. Byington, quien está en el Comité de Enfermedades Infecciosas de American Academy of Pediatrics, y es mamá también. “Pero no importa qué tan ocupados estemos, proteger a nuestros hijos es algo para lo que siempre hacemos tiempo".

La Dr. Byington tiene una buena sugerencia para recordarse de llevar a sus hijos adolescentes para los chequeos anuales y las vacunas necesarias. “Todos cumplen años todos los años”, dice ella. “Use el cumpleaños de ese hijo como recordatorio para llevarlos a su chequeo anual de niño sano y las vacunas que necesita en ese momento. Es el mejor regalo de cumpleaños que puede darle a su hijo”.

Cómo contener el VPH

Algunos padres tienen inquietudes comprensibles acerca de administrarles la vacuna del VPH a sus hijas. ¿Para comenzar, está en riesgo mi hija? ¿Fomentará esto la actividad sexual? ¿Los condones no protegen contra el VPH? Desafortunadamente, los mitos acerca del VPH y la vacuna continúan. Estos incluyen:

  • Mito número 1: No hay necesidad de recibir la vacuna cuando se es demasiado joven. La idea aquí es prevenir el cáncer cervical en primer lugar, lo cual hace la vacuna, no tratar la enfermedad. La protección es más eficaz cuando las niñas en el grupo de 11 a 13 años de edad reciben la vacuna. Pero incluso las adolescentes más grandes que aún no han recibido la vacuna pueden beneficiarse de la protección.
  • Mito número 2: La vacuna del VPH puede animar a mi hija a tener sexo. No existe evidencia de que la vacuna active o fomente el comportamiento sexual en los adolescentes. Es mejor tener en cuenta que la vacuna protege contra el cáncer cervical y dos tipos de verrugas genitales. Varios otros factores que no tienen qué ver con el VPH o la vacuna afectan la sexualidad en los adolescentes. La mejor manera de ayudar a su hija a tratar con las presiones y desafíos de la sexualidad es hablar con ella honestamente de forma continua.
  • Mito número 3: Debido que el VPH se trasmite sexualmente y mi hija no es sexualmente activa, ella no necesita la vacuna. Es posible que ella no sea sexualmente activa ahora, pero en algún momento probablemente lo será, y la vacuna la protegerá cuando llegue ese día. Incluso si espera hasta el matrimonio para volverse sexualmente activa, su esposo podría ser portador e incluso no saberlo, exponiéndola potencialmente al VPH.

Consultar a su médico acerca de las vacunas para adolescentes

"Es importante que los padres hagan todas las visitas rutinarias de niño sano de manera que sus hijos no se atrasen con las vacunas", dice el Dr. Harry Keyserling, FAAP, miembro del Comité de Enfermedades Infecciosas de AAP.

Si hay consideraciones financieras que le impiden llevar a su hijo adolescente para las visitas de niño sano y las vacunas, hable con su pediatra. “Trato de hacer que sea lo más fácil posible para que los padres vengan y para hacerles saber que pueden calificar para Vaccines for Children (Vacunas para niños) si su hijo necesita una inyección, lo cual es un enorme ahorro en el costo”.

Cuando vea a su pediatra, pregúntele directamente, ‘¿Qué vacunas necesita mi hijo en este momento?’”, dice la Dra. Carrie Byington, FAAP, del Comité de Enfermedades Infecciosas de AAP. Si tiene preguntas acerca de las vacunas para adolescentes, pregunte. Algunos padres encuentran útil anotar las preguntas antes de la visita. “Tal vez quiera hablar con su pediatra acerca de los temas de desarrollo y conductuales para los niños adolescentes, también”, dice el Dr. Charles Wibbelsman, FAAP, del Comité de Adolescencia de AAP.

Otra recomendación: traiga los registros de vacunas de su hijo. “A menudo, el seguro médico cambia para las familias debido a un cambio de empleo, reubicación u otra razón”, dice el Dr. Wibbelsman. “Ahorra mucho tiempo. A pesar de que su hijo adolescente ya no es un bebé, guarde esos registros en donde estén al alcance".

Algunas clínicas y organizaciones de atención médica ahora guardan registros automatizados, lo cual minimiza los retrasos en verificar los registros. También, verifique si su estado guarda un registro de vacunas, dice el Dr. Wibbelsman.

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Summer/Back to School 2009
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.