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Seguridad & Prevención

¿Por qué es necesario vacunar a mi hijo?

Desde hace más de 50 años, las vacunas ayudan a mantener a los niños saludables. Son seguras y funcionan. De hecho, los efectos secundarios graves son igual de frecuentes que los de otros tipos de medicamentos.

¡Las vacunas han reducido la cantidad de infecciones por enfermedades prevenibles por vacunación en más de un 90%! Sin embargo, muchos padres aún cuestionan su seguridad por información incorrecta que han recibido. Por eso es importante recurrir a una fuente confiable, incluyendo el médico de su hijo, para obtener información.

Las siguientes son respuestas a preguntas comunes que tienen los padres acerca de las vacunas.

P: ¿Por qué se siguen necesitando algunas de estas vacunas para enfermedades que ya no son tan comunes?

R: Estas enfermedades son ahora menos comunes en gran parte debido a las vacunas. Si las vacunas no se suministran, la bacteria y los virus que causan estas enfermedades pueden empezar a infectar de nuevo a muchos niños. Por ejemplo, antes de que se desarrollara la vacuna HIB en la década de 1980, había aproximadamente 20.000 casos de enfermedad de Hib por año en los Estados Unidos.

Hoy en día hay menos de 100 casos por año. Sin embargo, la bacteria que causa la enfermedad de Hib aún existe. Por eso los niños necesitan la vacuna para estar protegidos.

En los Estados Unidos las vacunas protegen a los niños de muchas enfermedades. Sin embargo, en muchas partes del mundo siguen siendo comunes las enfermedades que se pueden prevenir mediante vacunas. Debido a que estas enfermedades pueden ser traídas a Estados Unidos por estadounidenses que viajan al exterior o por personas que visitan áreas con presencia de estas enfermedades, es importante vacunar a su hijo.

P: ¿Las vacunas funcionan? Parecería que la mayoría de las personas que contrae las enfermedades están vacunadas.

R: Sí. Las vacunas funcionan muy bien. Millones de niños han sido protegidos de enfermedades graves porque fueron vacunados.
La mayoría de las vacunas infantiles son 90 a 99% eficaces en la prevención de enfermedades. Cuando una amplia mayoría de niños ha recibido las vacunas, es de esperar que la mayoría de los que se enfermen también las hayan recibido. Y si un niño vacunado se enferma, los síntomas suelen ser más leves con menos efectos secundarios graves o complicaciones que los de un niño que no ha sido vacunado.

P: ¿Qué efectos secundarios tendrá mi hijo luego de recibir una vacuna? ¿Son graves?

R: Podría haber efectos secundarios leves como la hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en el lugar de la inyección, pero no duran mucho. Su hijo también podría tener algo de fiebre y estar inquieto durante un corto tiempo después. Es muy poco frecuente que los efectos secundarios sean graves. Sin embargo, llame al médico de su hijo de inmediato si su hijo tiene

  • Fiebre de más de 103°F (39.4°C) y menos de 3 meses de edad
  • Ronchas o áreas negras y azuladas en lugares donde no recibió la inyección

Llame al médico de su hijo si tiene alguna otra preocupación.

P: ¿Algunos niños deberían no recibir vacunas?

R: Los niños con ciertos problemas de salud podrían tener que evitar algunas vacunas o recibirlas más adelante. En la mayoría de los casos, los niños con cáncer, los que reciban esteroides por vía oral o inyectable para afecciones pulmonares o renales y aquellos con problemas en sus sistemas inmunológicos no deberían recibir vacunas hechas con virus vivos. Para proteger a estos niños es muy importante que los otros estén vacunados. Para niños con antecedentes recientes de trastornos nerviosos, tal vez deba retrasarse la parte de tos ferina de la vacuna DTaP. Sin embargo, si un niño tiene una enfermedad menor como fiebre baja, una infección de oído, tos, secreciones nasales o diarrea leve puede recibir las vacunas de forma segura.

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Adapted from Immunizations: What You Need to Know (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics, Updated 2/12)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.