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Edades & Etapas

Aunque desearíamos tener una "solución rápida" para los bebés que regurgitan, la verdad es que para un buen número de bebés que regurgitan, es principalmente cuestión de tiempo. A pesar de si el reflujo de su bebé garantiza una espera o intervención médica cuidadosa, no tenemos ninguna sugerencia simple de alimentación que pueda ayudarle a tratar la situación que enfrenta.

  • Evite llenar a su bebé en exceso. Una buena manera de ver una regurgitación es considerar el estómago de su bebé como un tanque de gasolina que necesita llenarse. Llénelo lo suficiente (o demasiado rápido) y saldrá a borbotones hacia usted. Para reducir la posibilidad de llenarlo demasiado, el éxito de esto puede basarse simplemente en alimentar a su bebé con cantidades más pequeñas con más frecuencia.
  • Deshágase del exceso de combustible.Si su bebé está propenso a regurgitar, se puede dar cuenta que el combustible adicional en su estómago tiene una manera de agitar la condición. Eso se debe a que las burbujas de gas se escapan, tienen la tendencia molesta de llevar el resto del contenido del estómago con ellos. Para minimizar las posibilidades de que esto suceda, puede intentar sacarle los gases a su bebé con más frecuencia no solo después, sino también durante las comidas.
  • Deje de presionarlo.Presionar el estómago de un bebé justo después de haber comido puede incrementar las posibilidades de que se haga mover cualquier cosa en su estómago. Ya que el tiempo boca abajo es importante para los bebés, posponerlo por un tiempo después de las comidas puede ser una técnica de evacuación fácil y efectiva, al igual que mantener a su bebé erguido durante 20 o 30 minutos después de que coma. Respecto a la posición de un bebé que regurgita en un columpio o en un asiento de seguridad para infantes, el debate continúa en cuanto a que sentarlo erguido permite que la gravedad trabaje a su favor o si realmente presiona más el estómago de su bebé. Le sugerimos que intente de ambas maneras y que vea qué funciona.
  • Enfóquese en la leche de fórmula. Si está alimentando a su bebé con leche de fórmula, existe la posibilidad de que su leche de fórmula pueda contribuir a que regurgite. Ya que a algunos bebés parece simplemente irles mejor con una leche de fórmula que con otra sin tener una verdadera alergia o intolerancia, un estimado del 5% de los bebés auténticamente no pueden manejar las proteínas que se encuentran en la leche o en la leche de fórmula de soya (una condición llamada intolerancia a la proteína de la leche de soya o MSPI). En cualquiera de los casos, regurgitar puede servir como una de varias señales que su bebé le puede dar (junto con gases, mala alimentación, irritabilidad y cambios en el popó) de que es momento de hablar con su pediatra acerca de la leches de fórmula alternativas. Si su bebé tiene una intolerancia real, una prueba de 1 o 2 semanas de leche de fórmula hipoalergénica (hidrolizada) diseñada para que sea mejor tolerada, podría ser la solución.
  • Agregue un poco de cereal a su leche. Dar cereal a los bebés antes de los 4 a 6 meses, no se recomienda generalmente, con una posible excepción. No, la excepción no es que su bebé duerma más tiempo, es ayudarle a reducir el reflujo. Ya que no es una solución infalible al problema, darle leche de fórmula reducida con cereal de arroz infantil puede ayudar a disminuir cuánto regurgitan los bebés. Si su pediatra le aprueba hacerlo, puede intentar este simple remedio al agregar aproximadamente 1 cucharada de cereal de arroz infantil en 2 a 4 onzas de leche de fórmula o buscar una leche de fórmula hecha especialmente "para regurgitaciones" o "anti reflujo" y que lo diga en el nombre (lo que indica que la leche de fórmula ya contiene "arroz agregado" y está diseñado para que esté en la medida "anti reflujo".

 

Autor
Laura A. Jana, MD, FAAP and Jennifer Shu, MD, FAAP
Última actualización
7/12/2013
Fuente
Food Fights, 2nd Edition (Copyright © 2012 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.