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Vida Familiar

La Internet trae el mundo al alcance de nuestras manos. Para los padres que buscan información de salud relacionada con los niños, no hay ningún otro medio que ofrezca la misma variedad, profundidad y conveniencia. Sin embargo, no todo lo que se publica en línea pasará la prueba con el pediatra de su hijo. Algunos sitios pueden ocasionar confusión; otros contienen información que es lo suficientemente inexacta para considerarla peligrosa.

Al llevar a cabo investigación en línea sobre la salud de su hijo, siga estas sugerencias básicas:

  • Considere la fuente. El contenido que proviene de una fuente reconocida (incluyendo sitios asociados con las universidades, hospitales de renombre, organizaciones reconocidas de defensa u otras entidades que reconozca) es probable que sea confiable. “Obtener información de salud en línea es diferente de las compras al por menor. No se trata de obtener los precios más baratos independientemente de la tienda. Se trata de comprar el producto de marca”, recuerda el Dr. Dimitri Christakis, FAAP, director de Center for Child Health, Behavior and Development en Seattle Children’s Hospital y miembro del Comité Ejecutivo del Consejo de comunicaciones y medios de American Academy of Pediatrics (AAP). “Hay realmente millones de sitios que promueven o dicen proporcionar información de salud para los padres y la calidad realmente varía”, agrega.
  • Identifique el autor. Si el contenido es presentado por un “experto”, revise las credenciales de la persona para asegurarse de que él o ella estén calificados para proporcionar consejos de salud. Esto puede ser tan fácil como hacer clic en el botón “Acerca de” del sitio, de acuerdo con el Dr. Gwenn O’Keeffe, FAAP, quién también presta servicio en el Comité Ejecutivo del Consejo de comunicaciones y medios de AAP. El Dr. O’Keeffe es el autor del próximo libro sobre ciberseguridad. “¿La credencial del autor es Doctor en Medicina?” pregunta. “Algunas veces, las personas dicen ser médicos pero en realidad no son médicos. Lo que dicen pueden parecer bien documentado, pero es posible que esa persona solo sea un grandioso escritor. Obtenga su información de una fuente experta verdadera”.
  • Personalice su búsqueda. Recuerde que la Web contiene enormes cantidades de información que NO aplica a su hijo. Así que no siga ninguna cadena de vínculos que pueden hacerle creer que su hijo tiene una condición atemorizante cuando su propósito es investigar lo que probablemente son situaciones inocentes y cotidianas. Sea tan específico como pueda con las palabras que ingresa en los campos de búsqueda para obtener resultados que aplican al perfil específico de su hijo. “Los motores de búsqueda no tienen ninguna manera de crear un contexto”, dice el Dr. Christakis. “Así que si un padre busca ‘dolor de cabeza’, el cual es benigno en los niños el 99 por ciento del tiempo, es cierto que algún sitio lleve al espectro de cáncer de cerebro”.
  • Busque grupos de defensa. Los grupos dedicados a condiciones médicas específicas tienen sitios Web preparados con información y recursos relacionados con sus temas. Además, puede revisar estos sitios para encontrar comunidades de pacientes y padres unidos por inquietudes comunes. “Estos son maravillosos para proporcionar soporte y grandiosos para obtener información de familias sobre cómo negociar con el sistema de atención médica y obtener segundas opiniones”, dice la Dra. O’Keeffe. “Solamente debe usarlos con precaución y no buscar información médica en ellos. Si empieza a sentirlos negativos o si se convierte en una sesión que pretende reemplazar a un médico, salga de allí”, indica ella.
  • Visite blogs de pediatras. Algunos médicos también publican información de blogs que cubren una amplia variedad de temas médicos y de la conducta. (La Dra. O’Keeffe, por un lado, mantiene un blog de información médica en su sitio, PediatricsNow.com.) Los blog de los pediatras usualmente combinan el estilo informal que se encuentra típicamente en la “blogoesfera” con un punto de vista clínico sobre los temas que preocupan a los padres.
  • Visite blogs de los padres. Los registros Web o “blogs” son grandiosos recursos, específicamente cuando son escritos por padres colegas. (Lo mismo ocurre para los sitios de redes sociales, como Facebook y Twitter.) De acuerdo con el Dr. Christakis, los sitios que ofrecen contenido de colega a colega son lugares apropiados para que los padres busquen consejo relacionado con problemas no críticos. “Cuando busca problemas cotidianos, es allí donde los blogs y los sitios informales pueden ser una fuente divertida de información”, indica él. “Solamente debe tomar lo que encuentre con cautela, ya que el contenido se basa completamente en anécdotas u opiniones personales”.
  • Mantenga las cosas en perspectiva. No se obsesione con la Internet ni permita que le robe tiempo que podría estar pasando con su hijo, especialmente cuando no existe un problema médico real. “No perdería mucho tiempo buscando en línea cosas cotidianas solo por curiosidad”, indica la Dra. O’Keeffe. “Si su hijo tiene mucosidad y no se siente molesto por eso, siga con su vida. Algunas veces nos quedamos atrapados tratando de encontrar toda esta información, pero no habría ningún motivo para hacerlo. El médico de su hijo le informará si esto es un problema”.
  • Encuentre un balance saludable. No permita que lo que aprende en línea reemplace la experiencia de su pediatra. Comuníquese directamente con el médico si tiene preguntas o inquietudes específicas o lleve sus hallazgos a la siguiente cita de su hijo. “La clínica de su médico está abierta 24/7, ya sea por medio de correo electrónico o líneas de ayuda”, dice la Dra. O’Keeffe. “Una cosa es utilizar la Internet por curiosidad, pero otra cosa es usarla en lugar de su pediatra. No está allí para eso. Su pediatra puede usar lo que usted ha leído en línea y aplicarlo al caso real de su hijo”.

En estos días, los pediatras esperan que los padres utilicen la Internet para informarse sobre la salud de sus hijos. De hecho, cuando los padres utilizan la Web de manera sensata, puede ayudarles a ser miembros más eficaces de los equipos de atención médica de sus hijos. “Los padres activos y capacitados crean un mejor diálogo con los pediatras, lo cual al final beneficia a los hijos”, indica el Dr. Christakis. “Cuando los padres saben cómo encontrar información confiable en la Web, estoy a favor de eso”.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Summer 2010
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.