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Problemas de Salud

Uno de los hechos sorprendentes sobre el asma es que es una enfermedad muy común. Más de 23 millones de americanos tienen la condición y más de un cuarto de ellos son niños menores de 18 años. Las tasas aumentan a una velocidad constante, aunque nadie puede decir exactamente porque. Probablemente hay muchas razones para el aumento. No solo estamos aprendiendo más acerca de lo que causa el asma, sino también tenemos métodos más precisos de diagnosticar el trastorno y mejores maneras de tratarlo, incluso en niños muy pequeños.

El asma puede aparecer a cualquier edad; sin embargo, entre el 80% y 90% de los niños con asma desarrollan los síntomas a la edad de 4 o 5 años. Afortunadamente, en la gran mayoría de casos, los síntomas son leves a moderadamente severos. Cuando la condición se maneja correctamente con medicamentos y medidas ambientales, se pueden evitar los episodios más severos y potencialmente incapacitantes. Con frecuencia hay signos de advertencia tempranos de que un niño está en riesgo de desarrollar asma, eczema que inicia en los primeros meses, síntomas respiratorios menores frecuentes y problemas que aparecen antes del primer cumpleaños y tener un historial familiar de asma.

Cómo reconocer el asma

Muchos niños sufren innecesariamente debido a que las personas a su alrededor no conocen los signos de advertencia del asma y no le indican a su pediatra estos signos. El asma se puede enmascarar durante años como una bronquitis crónica o recurrente, tos crónica o infecciones respiratorias menores. Hable con su pediatra sobre la posibilidad de que su hijo tenga asma si él tiene estas condiciones enmascaradas. Además llame a su pediatra para pedir una cita si su hijo

  • Silbidos de asma
  • Tos constante, especialmente por la noche o con esfuerzos excesivos
  • Tiene una sensación de opresión en el pecho
  • Con frecuencia tiene dificultad para respirar

Es posible que los síntomas no siempre estén presentes; en lugar de eso, pueden ocurrir ocasionalmente, como cuando su hijo juega energéticamente, se ríe o llora, o duerme. Quizás observe que su hijo que su hijo resuella o tose al visitar una casa en la cual alguien fuma o tiene un gato. Si los síntomas aparecen en momentos específicos, asegúrese de mencionar las circunstancias a su pediatra. Mientras más datos tiene su pediatra, lo más fácil es diagnosticar el asma y más rápido se puede iniciar el tratamiento.

¿Qué sucede durante un ataque de asma?

Cuando sucede un ataque, su hijo puede empezar a toser mientras respira. Luego puede sentir opresión en el pecho.

Pronto empieza a resollar, iniciando con un leve sonido de silbido y continuando con una carraspera chillante mientras intenta llevar aire a sus pulmones. Él (ella) respira rápido, tratando tan fuerte que puede ver su abdomen subiendo y bajando y su pecho se hunde con cada respiro. Este efecto es particularmente observable en los niños, cuyos pechos son pequeños y flexibles. El niño puede parecer inquieto y asustado.

Para un niño que aún no sabe como controlar los síntomas y vivir con el asma, incluso pensar en un ataque de asma es atemorizante. Entra en pánico al pensar en la sensación de la falta de aire y la lucha por respirar, una acción que el resto de nosotros puede realizar sin siquiera pensarlo.

 

Última actualización
5/20/2013
Fuente
Guide to Your Childs Allergies and Asthma (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.