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Problemas de Salud

La evaluación mínima incluye una evaluación psicológica de funciones cognitivas (una prueba de CI) y una evaluación educativa de logro académico (una prueba estandarizada). Otras pruebas pueden evaluar las llamadas funciones de desarrollo neurológico (como el lenguaje, memoria, atención y destrezas motoras), el estado emocional de su hijo y una evaluación social (familia y entorno).

Este proceso de evaluación puede ser complicado, lento y difícil de entender para los padres y el niño. Algunas veces es muy caro, si contrata las evaluaciones fuera del sistema escolar. En la mayoría de los casos, debe comenzar con la evaluación completa que le ofrece la escuela de su hijo. Si no se puede hacer dentro de un tiempo prudencial o si es necesario realizar evaluaciones especializadas, solicite el pago al sistema escolar antes de contratar una evaluación privada. Sin embargo, independientemente de dónde se realicen, estas evaluaciones pueden ser informativas y productivas.

Como todo el proceso de evaluación puede ser complejo e involucrar a muchas personas, un administrador de casos o coordinador de servicios (como un pediatra, psicólogo o educador especializado en problemas de aprendizaje) puede ser útil. El coordinador también puede ayudarle a planificar intervenciones o tratamientos apropiados, hacer remisiones, supervisar el efecto del tratamiento en su hijo y coordinar las evaluaciones de seguimiento. Con frecuencia, esto requiere del esfuerzo de equipo.

Una vez que se complete la evaluación, las escuelas generalmente coordinan una reunión para discutir ampliamente los hallazgos y el plan educativo de su hijo. A esta reunión pueden asistir el o los maestros de su hijo, el asesor de orientación, el maestro de educación especial, el director, el psicólogo de la escuela y el enfermero de la escuela. Algunas veces, los niños también asisten a la reunión. Ocasionalmente, es posible que desee pedirle a su pediatra que asista para que le brinde apoyo y proporcione su punto de vista. Si lo desea, lleve consigo a alguien que pueda defender a su hijo y que está familiarizado con estas evaluaciones y reuniones y que comprenda las implicaciones de los hallazgos e intervenciones. Asegúrese de que le expliquen los resultados en términos comprensibles.

Al explicarle el problema de aprendizaje a su hijo, evite etiquetas negativas y simplistas, como incapaz de aprender, discapacitado e hiperactivo; en lugar de esto, ayúdele a verse de manera integral y positiva y a reconocer que tiene debilidades pero también a enfatizar sus fortalezas y atributos especiales.

Los niños con problemas de aprendizaje suelen responden bien a una evaluación y a un plan de tratamiento perceptivo y apropiado. Esto es particularmente cierto si el plan brinda apoyo, elimina la culpa que tienen los padres y el niño, se enfoca en los problemas presentes, presta atención a otras preocupaciones relacionadas, permite que el joven logre alcanzar un nivel más alto del que tenía antes y le haga sentirse más confiado, seguro y motivado. Puede ser útil mencionar qué adultos exitosos también tienen problemas de aprendizaje.

 

Última actualización
5/23/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.