Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Seguridad & Prevención

Qué decirle a sus hijos sobre los desastres

Es importante alertar a los niños sobre los desastres, sin alarmarlos demasiado. Díganles que los desastres son algo que puede lastimar a las personas y causar daños. Explíquenles que la naturaleza a veces da “cosas buenas en demasiadas cantidades” – fuego, lluvia, o viento. Hablen sobre las cosas que pudieran suceder durante una tormenta, por ejemplo, el hecho que puede que no haya electricidad ni funcionen los teléfonos. Cuéntenles que hay muchas personas que pueden ayudar durante un desastre, para que no le tengan miedo a los bomberos, los policías, los paramédicos, u otros trabajadores para casos de emergencia. Enséñeles:

  • Cómo llamar para pedir ayuda;
  • Cómo desconectar los servicios públicos (gas, electricidad, etc.)
  • Cuándo usar los números de emergencia; y
  • Llamar al familiar a contactar si fueran separados

Mantenga la calma durante una emergencia

El papel más importante que los padres pueden tener en una situación de emergencia es mantener la calma. Niños de todas las edades pueden percibir fácilmente los temores y las ansiedades de sus padres. En casos de desastre, esperarán que ustedes les ayuden y les den una idea de cómo comportarse. Si ustedes reaccionan alarmándose, los niños podrían asustarse más. Si ustedes parecen estar abrumados con el sentido de la pérdida, los niños podrían sentir las pérdidas con más intensidad. Sin embargo, los especialistas concuerdan que deben ser honestos con sus hijos y explicarles lo que está sucediendo. Sencillamente recuerden basar la cantidad de información y el nivel de detalles que les den de manera adecuada teniendo en cuenta sus edades.

Los niños y cómo responden ante los desastres

Los niños dependen de las rutinas diarias: Se despiertan, desayunan, van a la escuela, y juegan con sus amigos. Cuando una emergencia o un desastre interrumpen estas rutinas, los niños se pueden poner inquietos. No quieren perder de vista a sus padres o se rehúsan a ir al colegio o guardería.  Se pueden sentir que son culpables de la causa del desastre por algo que dijeron o hicieron. Los temores de los menores también pueden surgir debido a su imaginación, y deben hacerle caso a estos sentimientos. El niño que siente miedo es porque tiene miedo. Sus palabras y acciones pueden servir de consuelo. Cuando hablen con sus hijos, no olviden presentar un cuadro realista que sea tanto honesto como factible. No olviden que después de un desastre, el mayor miedo de los niños es que:

  • El acontecimiento suceda de nuevo.
  • Alguien se lastime o se muera
  • Que los separen de su familia
  • Que los dejen solos

Cómo se comportan comúnmente los niños después de un desastre

El niño podría disgustarse por la pérdida de un juguete favorito, una cobija, un osito o algún otro artículo que los adultos podrían considerar insignificante. Sufrir un cambio de personalidad – de ser tranquilo, obediente y cariñoso a convertirse en chillón, bullicioso y agresivo o de extrovertido a tímido y temeroso. Tener pesadillas o tener miedo a dormir solo o con las luces apagadas. Disgustarse fácilmente, llorar o lloriquear. Perder la confianza en los adultos porque los adultos que conocen no pudieron controlar el desastre. Volver a comportarse como cuando eran más pequeños, por ejemplo, orinarse en la cama y chuparse el dedo.

Las necesidades especiales de los niños después de un desastre

Los padres deben recordar que los efectos psicológicos de un desastre natural no desaparecen una vez que la emergencia haya pasado. Los niños pueden sufrir pesadillas o algún otro problema hasta dos años después de un desastre. Los niños pueden sobreponerse mejor a los sucesos traumáticos si los padres, maestros y demás adultos los apoyan y los ayudan con sus vivencias.

La ayuda debe comenzar tan pronto como sea posible después que haya pasado el acontecimiento. Puede que algunos niños nunca muestren aflicción porque no se sienten afectados, mientras que otros puede que no den muestras de estar afectados durante varias semanas o incluso meses. Incluso aunque los niños no muestren cambios en la conducta, puede que de todas formas necesiten su ayuda. Los padres deben tener cuidado y ver si sus hijos muestran síntomas para los que sea necesario que reciban asesoría adicional.

Qué pueden hacer los padres para  ayudar a los niños a enfrentar la situación después de un desastre

Pregúntenles a sus hijos cómo se sienten y escúchenlos sin juzgarlos. Déjenles saber que sus preocupaciones son normales, aunque puede que sean diferentes de los de los demás. Es importante darles tiempo a sus niños para que descifren las cosas y tengan sus propios sentimientos. No los apuren o pretendan que no piensan o se sienten de la manera que lo hacen. A continuación les ofrecemos sugerencias de las diferentes maneras para reducir los temores e inquietudes de sus hijos:

  • Mantengan la familia lo más unida posible. Mientras buscan vivienda y ayuda, traten de mantener la familia unida y hacer que los niños participen en lo que están haciendo. De lo contrario, los niños podrían inquietarse y preocuparse de que sus padres no van a regresar.
  • Explíquenles la situación de manera calmada y firme. Explíquenles a los niños lo que saben sobre el desastre en las medidas de sus posibilidades. Explíquenles lo que va a suceder. Por ejemplo, digan, “Esta noche, nos quedaremos todos en el refugio”. Pónganse al mismo nivel de la vista del niño para hablar con ellos.
  • Alienten a los niños a que hablen. Déjenlos que hablen sobre el desastre y que hagan todas las preguntas que quieran. Alienten a los niños a describir cómo se sienten. Ayúdenlos a aprender a usar palabras que expresen sus sentimientos, tales como felicidad, tristeza, enfado, enojo y miedo. Sólo recuerden asegurarse que sus palabras reflejen los sentimientos de ellos – no los suyos.
  • Escuchen lo que tienen que decir. Si es posible, incluyan a la familia completa en la conversación. Asegúrenles que el desastre no fue culpa de ellos para nada. Asegúrenles a los niños temerosos que ustedes estarán aquí para cuidarlos.
  • No deben esperar que los niños sean valientes o fuertes, o que “no lloren”. Incluyan a los niños en actividades de recuperación. Deles tareas a los niños que sean responsabilidad de ellos. Esto ayudará a los niños a sentirse que son parte de la recuperación. Darles tareas les ayudará a entender que todo va a salir bien.
  • En cuanto puedan vuelvan a las mismas rutinas de antes. Mantengan un horario regular para los niños.
  • Déjenlos que tengan algo de control, por ejemplo, al escoger la ropa que se van a poner o lo que comerán para la cena.
  • Déjenlos tener ciertos privilegios, por ejemplo, dejar las luces encendidas mientras duerme durante un período de tiempo después del desastre.
  • Busquen maneras de enfatizarles a los niños que ustedes los quieren.

Apaguen la televisión

Una vez que lleguen al refugio, hotel, o la casa de algún familiar, deben limitar los programas de televisión relacionados con el desastre. La cobertura de los desastres en las noticias – sobre todo si los niños ven su propio pueblo o escuela en la televisión – puede ser traumática para los niños de todas las edades. Si los niños ven la cobertura del desastre en la televisión, los padres deben verla junto con ellos y hablar al respecto después que terminen.

Actividades que hacen que los niños hablen sobre el desastre

Animen a los niños a que dibujen o pinten de cómo se sienten debido a sus vivencias. Cuélguelos al mismo nivel de la vista de los niños para que los puedan ver fácilmente. Escriban una historia sobre este horrible acontecimiento. Pueden empezar por: Había una vez, hubo un(a) ______ malísimo(a) y nos asustó a todos______. Esto es lo que pasó: __________. Recuerden terminar con “Y ahora estamos todos a salvo”.

El kit de preparación para niños

Monte un “Kit de Preparación” especial para niños. Explíquenles que quizás tengan que irse de la casa durante un desastre y dormir en algún otro lugar durante un tiempo. Estos son algunos de los artículos que ustedes y sus hijos pueden poner en una mochila para que esté lista si fuera necesario:
  • Algunos de sus libros favoritos, lápices de colores y papel.
  • Dos de sus juguetes pequeños favoritos como por ejemplo muñecas o personajes de acción.
  • Un juego de mesa.
  • Un juego de barajas.
  • Un rompecabezas.
  • Uno de sus peluches favoritos.
  • Una de sus cobijas o almohadas favoritas.
  • Fotos de su familia y mascotas.
  • Una caja con tesoros especiales para ayudarle a sentirse más a salvo.

Cómo preparar a su familia

Es importante que todos los integrantes de la familia sepan cómo reaccionar en caso de emergencia, ya que cuando los desastres suceden, la mejor protección es saber qué hacer. También deben hablar con sus hijos sobre los posibles planes para casos de desastre – de manera general – para que sepan lo que hacer en varias situaciones. Por ejemplo, si ustedes viven en una parte del país propensa a tornados, es importante que sus hijos sepan lo que hacer si se acerca un tornado. Recuerden que es posible que ustedes y sus hijos estén en lugares diferentes cuando suceda un desastre; por ejemplo en la escuela y en el trabajo. También puede que sus hijos mayores estén solos en la casa en un caso de emergencia.

Tengan listo un plan para la familia en el caso de un desastre

Ustedes pueden crear un Plan para la Familia para casos de Desastre con dar cuatro sencillos pasos. Es importante que todos los integrantes de la familia sepan cómo reaccionar en caso de emergencia ya que la mejor protección es saber qué hacer. Hablen con sus hijos sobre los peligros de los desastres que es más probable que sucedan en su área y cómo prepararse para cada tipo.

Asegúrense que sepan en dónde resguardarse en su casa para mantenerse a salvo durante terremotos, tornados, huracanes, o demás desastres que es más probable que sucedan en su área.

Enséñeles a sus hijos cómo reconocer señales de peligro. Asegúrense que sus hijos conocen el sonido de los detectores de humos, las alarmas de fuego y los sistemas de aviso locales (bocinas, sirenas) y qué hacer si las escuchan.

Explíquenles a sus hijos cómo y cuándo pedir ayuda. Guarden los números de teléfono para casos de emergencia (la lista de Números de Teléfonos Locales para casos de Emergencia que viene con este Kit) donde los integrantes de la familia puedan encontrarlos.

Escojan un familiar que viva en otro estado como persona a contactar para que los integrantes de la familia puedan llamar e “informarles de su estado” si se separaran durante una emergencia. A los niños que ya están grandecitos, ayúdenles a memorizar el nombre de la persona y el número de teléfono, o deles una copia de la lista de emergencia que se incluye en este kit.

Acuerden un lugar donde reunirse que no sea su casa (la casa de un vecino o un familiar o incluso una esquina) para reunirse si se separaran en caso de emergencia. Deles a cada uno de los integrantes de la familia una lista de emergencia con el nombre, la dirección y el número de teléfono del lugar donde se piensan reunir. A los niños que ya están grandecitos, ayúdenles a memorizar el nombre de la persona, la dirección y el número de teléfono.

Preparen un kit de provisiones para casos de desastre para su familia.

Practiquen su Plan para la Familia para casos de Desastre cada seis meses para que todos recuerden lo que deben hacer en caso de emergencia.
 
Es importante que cada miembro de la familia sepa cómo reaccionar en caso de emergencia ya que la mejor protección es saber qué hacer.

Mascotas

Los refugios no aceptan mascotas, por lo que deben planificar qué hacer si tuvieran que evacuarse. Llamen a la sociedad protectora de su área y pregúnteles si hay un refugio para animales en su área. Preparen una lista de perreras y veterinarios que pudieran refugiarlos en caso de emergencia. Mantengan una lista de moteles “adecuados para mascotas” que no estén en su área. Refiéranse al folleto Mascotas y Desastres que aparece en este Kit para obtener más información.

Las provisiones para casos de desastre

Toda familia debe tener provisiones para casos de desastre en su casa. Entre las provisiones necesarias se encuentran: comida, agua y otras cosas que pudiera necesitar en caso de emergencia. En un huracán, terremoto, o inundación podrían quedarse sin electricidad durante una semana o más, o el suministro de agua podría estar contaminado. También puede que haya momentos, por ejemplo durante una inundación o una tormenta intensa de invierno, en que no puedan salir de su casa durante varios días. Puede que su familia nunca tenga que usar sus provisiones para casos de desastre, pero es mejor estar siempre preparados. A manera de amenizar la recopilación de estos artículos, podrían organizar un “Juego de Búsqueda” para toda la familia y hacer que los integrantes vean cuántos de estos artículos cada uno encuentra en su casa.

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Family Readiness Kit: Preparing to Handle Disasters, 2nd Edition
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

Nuestros patrocinadores

Entérese del compromiso de nuestros patrocinadores para tener niños sanos: