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Seguridad & Prevención

Las vacunas salvan vidas y protegen contra la propagación de la enfermedad. Si decide no vacunar a su hijo, lo pone en riesgo. Su hijo podría contraer una enfermedad que sea peligrosa o mortal. Vacunarse es mucho mejor que contraer la enfermedad.

Su pediatra sabe que usted se preocupa por la salud y seguridad de su hijo. Es por eso que debe obtener todos los hechos científicos de un profesional médico en quien pueda confiar antes de tomar cualquier decisión sobre las historias que pueda haber visto o escuchado en televisión, Internet o de otros padres. Su pediatra se preocupa por su hijo también y quiere que usted sepa que…

  • Las vacunas funcionan. Estas han mantenido saludables a los niños y salvado millones de vidas durante más de 50 años. La mayoría de las vacunas infantiles son 90 a 99% eficaces en la prevención de enfermedades. Y si un niño vacunado se enferma, los síntomas suelen ser menos graves que en un niño que no ha sido vacunado. Podría haber efectos secundarios leves, como hinchazón en el lugar de la inyección, pero no duran mucho. Es poco común que los efectos secundarios sean graves.
  • Las vacunas son seguras. Todas las vacunas deben ser probadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA). La FDA no permitirá que se administre una vacuna a menos que se haya comprobado que es segura y que funcione bien en los niños. Los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC), American Academy of Pediatrics y American Academy of Family Physicians revisan los datos antes de que se recomiende oficialmente una vacuna para administrársela a niños. También, la FDA controla dónde y cómo se fabrican las vacunas. Los lugares donde se fabrican las vacunas deben ser autorizados con licencia. Son inspeccionados con regularidad y cada lote de vacunas es sometido a pruebas de seguridad.
  • Las vacunas son necesarias. Su pediatra considera que sus hijos deben recibir todas las vacunas recomendadas para la niñez. En los Estados Unidos las vacunas han protegido a los niños y continúan protegiendo a los niños de varias enfermedades. Sin embargo, en muchas partes del mundo varias enfermedades que se pueden prevenir mediante vacunas siguen siendo comunes. Debido a que estas enfermedades pueden ser traídas a Estados Unidos por estadounidenses que viajan al exterior o por personas que visitan áreas con presencia de estas enfermedades, es importante vacunar a sus hijos.

También, los niños con ciertos problemas de salud podrían no recibir algunas vacunas o tal vez tengan que recibirlas más adelante. Debido que cada niño es diferente, el médico de su hijo sabrá qué es mejor para su hijo. Debe obtener información acerca de cada vacuna durante la visita al médico. Pregúntele al médico de su hijo si no entiende lo que leyó.

  • Las vacunas se analizan.Para asegurarse de que la vacuna continúa siendo segura, FDA y CDC crearon el Sistema de Reporte sobre Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS). Todos los médicos deben informar sobre efectos secundarios graves de las vacunas a VAERS de manera que se puedan analizar. Los padres también deben presentar informes a VAERS. Para obtener más información acerca de VAERS, visite www.vaers.hhs.gov o llame al número gratuito de la línea de información de VAERS al 800/822-7967.

Con base en los informes de VAERS, los profesionales de seguridad de las vacunas buscan continuamente cualquier problema con alguna vacuna, analizan el problema y deciden qué hacer. Y si hay algún problema, se hacen los cambios tan pronto como sea posible.

Por ejemplo:

  • Si una vacuna ya no es segura, ya no se administra.
  • Si hay efectos secundarios nuevos, se envían alertas a sus proveedores de atención médica.

Otra forma en que los CDC verifican la seguridad de la vacuna es analizando información acerca de los efectos secundarios recopilados de 8 compañías de seguros grandes. Vaccine Safety Datalink (VSD) ayuda a identificar si hay algún problema grave o temas de seguridad a partir de los registros de miles de niños.

En el caso poco común que un niño tenga efectos secundarios graves a una vacuna, los padres deben contactar al Programa Nacional de Compensación por Daños Derivados de Vacunas (National Vaccine Injury Compensation Program, VICP) al 800/338-2382 o www.hrsa.gov/vaccinecompensation. Este programa federal se creó para ayudar a pagar por la atención de personas que han sido perjudicadas.

Para obtener más información:

American Academy of Pediatrics
www.cispimmunize.org

Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration)
www.fda.gov

Centros para Control y Prevención de Enfermedades
www.cdc.gov/vaccines

Red Nacional de Información sobre Vacunación (National Network for Immunization Information)
www.immunizationinfo.org

Si tiene alguna pregunta o inquietud, siéntase en la libertad de consultar a su pediatra.

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Back to School 2012
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.