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Seguridad & Prevención

La seguridad y eficacia de las vacunas están en constante estudio y escrutinio. Debido que las vacunas están diseñadas para administrarlas durante las visitas de atención de niño sano, estas deben ser extraordinariamente seguras. Las pruebas de seguridad empiezan tan pronto como se empieza a considerar una vacuna nueva hasta que se obtiene la licencia e indefinidamente después de la concesión de la licencia. El Comité sobre enfermedades infecciosas de American Academy of Pediatrics (AAP) trabaja estrechamente con el Comité asesor sobre prácticas de inmunización de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para hacer recomendaciones para el uso de vacunas.

Durante la última década, han surgido preguntas respecto a una relación entre el autismo y las vacunas, específicamente la vacuna de combinación para sarampión, paperas, rubeola (MMR) y el agente de conservación timerosal, el cual aunque nunca está presente en la MMR, sí estaba presente en varias vacunas que se utilizaban durante los años 1990. En 1999, los fabricantes de vacunas empezaron a retirar el timerosal de sus productos. Actualmente, el timerosal está presente en algunas de las vacunas de influenza inactivas. Las inquietudes relacionadas con la seguridad de las vacunas han recibido mucha atención de parte de los padres, fabricantes de vacunas y los medios. Se han realizado docenas de estudios en los Estados Unidos y en otras partes.

El propósito de este artículo es enumerar esos estudios y proporcionar vínculos a las publicaciones para permitir que los padres y las personas que administran o recomiendan las vacunas lean la evidencia por ellos mismos. Los estudios proporcionados se han publicado en los diarios médicos evaluados por expertos. Estos estudios no muestran ninguna relación entre la vacuna MMR, el timerosal y el autismo. Esta no es una lista exhaustiva y se actualizará con frecuencia ya que se siguen realizando estudios de seguridad de las vacunas.

Un estudio publicado en 2010 se llevó a cabo en respuesta a las inquietudes sobre la cantidad total de las vacunas que reciben los niños. En este estudio (el último que se menciona en este documento), los investigadores descubrieron que los infantes que seguían el itinerario recomendado de vacunas tuvieron mejores resultados en 42 diferentes resultados neuropsicológicos años después que los niños a quiénes se les retrasó la administración o dejaron de ponerse vacunas. Esto debe reconfortar a los padres de que vacunar a sus hijos a tiempo es seguro y es la mejor manera de protegerlos de enfermedades.

Examine la evidencia usted mismo. Si tiene alguna pregunta, hable con su pediatra.

Estudios que analizan la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR):

Falta de asociación entre la vacuna del sarampión, paperas, rubeola y el autismo en niños: Un estudio de casos control

Budzyn D, et al. El Diario de enfermedades infecciosas pediátricas. Vol. 29, No. 5 de mayo de 2010

 

Los investigadores en Polonia compararon el historial de vacunación y el diagnóstico en 96 niños con autismo, de las edades de 2 a 15 años, así como 192 niños en un grupo de control. Para los niños diagnosticados antes de un diagnóstico de autismo, el riesgo de autismo fue menor en los niños que recibieron una vacuna de MMR que en los niños que no fueron vacunados. Se obtuvo un resultado similar para la vacuna de sarampión de un solo antígeno.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: El estudio proporciona evidencia contra la asociación del autismo con la vacuna MMR o la vacuna solo para el sarampión.

 


Falta de asociación entre la vacuna contra el virus del sarampión y el autismo con enteropatía: Un estudio de casos control

Hornig M et al., PLoS ONE 2008, 3(9): e3140 doi:10.1371/journal.pone.0003140

 

Los investigadores buscaron el virus del sarampión en los intestinos de 25 niños con autismo y trastornos gastrointestinales y otros 13 niños con los mismos trastornos gastrointestinales pero sin autismo. El virus se detectó en un niño de cada grupo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Este estudio proporciona fuerte evidencia contra la asociación del autismo con ARN del virus del sarampión persistente en el tracto gastrointestinal o con exposición a la vacuna del sarampión, paperas y rubéola (MMR)

 


Vacunas del sarampión y respuesta de los anticuerpos en los trastornos del espectro del autismo

Baird G et al., Archivos de enfermedades de la infancia2008; 93(10):832-7

 

Estudio de casos control de 98 niños vacunados entre las edades de 10 a 12 años en el Reino Unido con el trastornos del espectro del autismo (ASD) y dos grupos de edad similar: 52 niños con necesidades especiales pero sin ASD y 90 niños en el grupo de desarrollo típico. No se encontró diferencia entre los casos y controles para la respuesta de anticuerpos del sarampión. No hubo relación dosis-respuesta entre los síntomas del autismo y las concentraciones de anticuerpos.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se encontró asociación entre la vacuna del sarampión y ASD.

 


MMR-Vacuna y regresión en el trastorno del espectro del autismo: Resultados negativos presentados de Japón

Uchiyama T et al. Diario de autismo y trastornos del desarrollo, 2007; 37(2):210-7

 

Estudio de 904 pacientes con trastornos del espectro del autismo (ASD). Durante el período del uso de la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR), no se encontró una diferencia significativa en la incidencia de regresión entre los niños vacunados con MMR y niños no vacunados. Entre la proporción e incidencia de la regresión entre los tres períodos relacionados con el programa de MMR (antes, durante y después del uso de MMR), no se encontró diferencia significativa entre los niños que recibieron MMR y los que no. Además, la incidencia de regresión no cambió significativamente entre los tres períodos.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos no respaldan una entre MMR y el autismo.

 


No hay evidencia del virus de sarampión persistente en las células mononucleares sanguíneas de los niños con trastorno del espectro autista

D’Souza Y et al. Pediatría 2006; 118(4):1664-75

 

Las células mononucleares sanguíneas periféricas se aislaron de 54 niños con Trastornos del espectro autista (ASD) y 34 niños con un desarrollo normal y se llevaron a cabo hasta 4 ensayos de reacción de cadena de polimerasa en tiempo real y 2 ensayos de reacción en cadena de la polimerasa anidada. No se encontró que la muestra de ASD o grupos de control tuviera ácidos nucleicos de ningún gen del virus del sarampión. En los ensayos internos y de reacción en cadena de la polimerasa anidada, ninguna de las muestras dió resultados positivos. Además, no hubo diferencia en la cantidad de anticuerpos contra el sarampión entre el autismo y los grupos de control.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No hay evidencia de la persistencia del virus del sarampión en las células mononucleares sanguíneas periféricas de los niños con ASD.

 


Vacunas y el autismo: Una revisión de la literatura

Doja A, Roberts W. The Canadian Journal of Neurological Sciences 2006; 33(4):341-6

 

La revisión de la literatura descubrió muy pocos estudios que respaldan una asociación entre las vacunas y el autismo, donde la mayoría no muestra una asociación causal entre la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR) y el autismo. El agente de conservación
de las vacunas, timerosal, se ha considerado una hipótesis alternativa como posible causa del autismo. No se encontró evidencia convincente para respaldar una asociación entre el agente de conservación de las vacunas, timerosal, y el autismo, no para el uso de terapia de quelación en el autismo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Con la menor aceptación de las vacunas en niños y la inevitable ocurrencia de brotes de sarampión, es importante que los médicos estén enterados de la literatura relacionada con las vacunas y el autismo de manera que puedan tener discusiones informadas con los padres y encargados del cuidado.

 


Trastorno generalizado del desarrollo en Montreal y Quebec, Canadá: Prevalencia y asociaciones con las vacunas

Fombonne E et al. Pediatría. 2006; 118(1):e139-50

 

Estudio del uso de timerosal y la vacuna de sarampión, paperas y rubeola (MMR) en 28,000 niños canadienses entre 1987 y 1998, de quienes 180 fueron identificados con un trastorno generalizado del desarrollo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos descartan una asociación entre el trastorno generalizado del desarrollo y los altos niveles de exposición al etilmercurio en comparación con los que se experimentaron en los Estados Unidos en los años 1990 o las vacunas de 1 o 2 dosis de MMR.

 


Existe un ‘fenotipo regresivo’ del Trastorno del espectro autista asociado con la vacuna de sarampión, paperas, rubeola? Un estudio CPEA

Richler et al. Diario de autismo y trastornos del desarrollo. 2006

 

Un estudio multi-sitio de 351 niños con trastornos del espectro autista (ASD) y 31 niños con un desarrollo normal utilizó entrevistas con los encargados del cuidado para describir la adquisición temprana y pérdida de logros de comunicación social de los niños. Para la mayoría de niños con ASD que experimentaron una regresión, el desarrollo previo a la pérdida claramente fue inusual.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No hay evidencia de que el inicio de los síntomas del autismo o de la regresión se relacionara con la vacuna del sarampión, paperas y rubeola.

 


Relación entre la vacuna de MMR y el autismo

Klein KC, Diehl EB. Los anales de farmacoterapia. 2004; 38(7-8):1297-300

 

Se identificaron diez artículos que evaluaron específicamente la posible relación entre la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR) y el autismo. Se excluyeron artículos de revisión, comentarios y evaluaciones de un vínculo entre los síntomas gastrointestinales en los niños con autismo y la vacuna de MMR.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Basándose en la literatura actual, parece que no hay relación entre la vacuna de MMR y el desarrollo del autismo.

 


Revisión de la seguridad de las vacunas: Vacunas y el autismo

Instituto de medicina, The National Academies Press: 2004

 

El Comité sobre revisión de seguridad de las vacunas de IOM se reunió en el otoño de 2000 para proporcionar una revisión independiente de las cada vez más notables inquietudes de la seguridad de las vacunas. Los 15 miembros del comité con experiencia en pediatría, medicina interna, inmunología, neurología, enfermedades infecciosas, epidemiología, bioestadísticas, salud pública, percepción de riesgos, análisis de decisiones, enfermería, genética , ética y comunicaciones de salud analizaron más de 200 estudios relevantes.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: El comité rechazó una relación causal entre la vacuna de MMR y el autismo, así como una relación causal entre las vacunas que contenían timerosal y el autismo.

 


No hay efectos de la eliminación de MMR en la incidencia del autismo: un estudio de toda la población

Honda H et al, Journal of Child Psychology and Psychiatry junio de 2005; 46(6):572-9

 

El estudio examinó la incidencia de los trastornos del espectro autista (ASD) hasta la edad de 7 para niños nacidos entre 1988 y 1996 en Yokohama, Japón. La tasa de la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR) en Yokohama disminuyó significativamente en el grupo de nacimientos de los años 1988 a 92, y no se administraron vacunas de MMR en 1993 o después de eso. En contraste, la incidencia acumulativa de ASD hasta la edad de 7 aumentó significativamente en los grupos de nacimientos de los años 1988 al 1996 y más notablemente aumentó dramáticamente a partir del grupo de nacimientos de 1993.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: La vacuna de MMR probablemente no es la causa principal de ASD, y no puede explicar el aumento con el tiempo de la incidencia de ASD. No podemos esperar que el retiro de MMR en países donde aún se está utilizando cause una reducción en la incidencia de ASD.

 


No hay evidencia para los vínculos entre el autismo, MMR y el virus del sarampión

Chen W et al, Psychological Medicine abril de 2004;34(3):543-53

 

El estudio comparó 2,407 personas con autismo nacidas entre 1959 y 1993; con 4,640 sujetos con síndrome de Down nacidos entre 1966 y 1993.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se encontró mayor riesgo de autismo después de las exposiciones a vacunas de sarampión silvestre y vacunas con sarampión monovalente, y las variantes de la vacuna de Urabe o Jeryl-Lynn del sarampión, las paperas y la rubeola (MMR).

 


Edad al recibir la primera vacuna de sarampión, paperas, rubeola en niños con autismo y sujetos de control apareado en escuelas: Un estudio basado en la población en el área metropolitana de Atlanta

DeStefano F et al. Pediatría 2004; 113(2): 259-66

 

El estudio comparó las edades de la primera vacuna de sarampión, paperas y rubeola (MMR) entre los niños con autismo y los niños que no tenían autismo en la población total y en subgrupos seleccionados, incluyendo niños con regresión en
el desarrollo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Proporciones similares de niños de caso y control fueron vacunados en la edad recomendada o un poco después (por ejemplo, antes de los 18 meses) y antes de la edad en la que se reconoce usualmente el desarrollo atípico en los niños con autismo (por ejemplo, 24 meses).

  • http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/113/2/259


Trastornos generalizados del desarrollo y la vacuna de MMR: Un estudio de casos control

Smeeth L et al. Lancet 2004; 364(9438):963-9

 

Caso control apareado de 1,295 personas nacidas en 1973 o después que tuvieron primero un diagnóstico registrado de trastorno generalizado del desarrollo mientras se registraba una práctica general concurrente entre 1987 y 2001. Los controles (4,469) se aparearon con la edad, el sexo y la práctica general. 1,010 casos (78.1%) tuvieron la vacuna de sarampión, paperas y rubeola (MMR) registrada antes del diagnóstico, en comparación con 3,671 controles (82.1%) antes de la edad en la que su caso apareado se diagnosticó,

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos sugieren que la vacuna de MMR no está asociada con un mayor riesgo de trastornos generalizados del desarrollo.


La prevalencia del autismo y los desencadenantes reportados por los padres en una población del noreste de Londres

Lingam R et al. Archivos de enfermedades infantiles. 2003; 88(8):666-70

 

El estudio de la edad reportada del inicio del trastorno del espectro autista (ASD) entre 567 niños en el noreste de Londres nacidos entre 1979 y 1998. Se calculó que la edad para el diagnóstico de ASD disminuyó por período de cinco años desde 1983, en 8.7% para autismo infantil y en 11.0% para el autismo atípico.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos sugieren que un aumento en la prevalencia del autismo fue probablemente debido a factores como mayor reconocimiento, mayor disposición de parte de los educadores y familias para aceptar la etiqueta del diagnóstico y mejores sistemas de registro. La parte de padres que atribuyen el autismo de su hijo a MMR parece haber aumentado desde agosto de 1997.


Un estudio de sarampión basado en la población de la vacuna del sarampión, paperas y rubeola y el autismo

Madsen KM et al. New England Journal of Medicine. 2002; 347(19):1477-82

 

Riesgo relativo comparado del trastorno del espectro autista (ASD) en niños vacunados con la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (MMR) y los niños que no fueron vacunados nacidos en Dinamarca entre 1991 y 1998. De los 537,303 niños del grupo, 82% habían recibido la vacuna de MMR. Los investigadores identificaron 316 niños con un diagnóstico de autismo y 422 con un diagnóstico de otros ASD. No hubo asociación entre la edad en el momento de la vacuna, el tiempo transcurrido desde la vacuna, o la fecha de la vacuna y el desarrollo del autismo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Este estudio proporciona una sólida evidencia contra la hipótesis de que la vacuna de MMR causa el autismo.


Trastornos neurológicos después de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola

Makela A et al. Pediatría. 2002; 110:957-63

 

Estudio de 535,544 niños de 1 a 7 años de edad que fueron vacunados entre noviembre de 1982 y junio de 1986 en Finlandia.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos no respaldan una asociación entre la vacuna de sarampión, paperas y rubéola (MMR) y la encefalitis, meningitis aséptica o autismo.


Relación de trastornos gastrointestinales infantiles con el autismo: Estudio caso control anidado con datos de la base de datos de investigación de la práctica general del Reino Unido

Black C et al. British Medical Journal. 2002; 325:419-21

 

Estudio de caso control anidado de 96 niños diagnosticados con autismo y 449 controles. La razón de probabilidades calculada para un historial de trastornos gastrointestinales entre niños con autismo comparado con niños sin autismo fue de 1.0 (95% de intervalo de confianza 0.5 a 2.2).

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se encontró evidencia de que los niños con autismo tuvieran más probabilidad que los niños sin autismo de tener trastornos gastrointestinales definidos en ningún momento antes de su diagnóstico de autismo.


La vacuna del sarampión, paperas y rubéola y los problemas intestinales o regresión del desarrollo en niños con autismo: Estudio de la población

Taylor B et al. British Medical Journal. 2002; 324(7334):393-6

 

Estudio de población de 278 niños con autismo central y 195 con autismo atípico, nacidos entre 1979 y 1998. La proporción de niños con regresión en el desarrollo (25% global) o síntomas intestinales (17%) no cambió significativamente durante los 20 años de 1979, un período que incluyó la introducción de la vacuna de sarampión, paperas y rubéola (MMR) en octubre de 1988.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos no proporcionaron respaldo para la "nueva variante" de la forma de autismo asociada con MMR con regresión en el desarrollo y problemas intestinales y mayor evidencia contra la participación de la vacuna de MMR en el inicio del autismo.


No hay evidencia para una nueva variante de autismo inducido por el sarampión, paperas y rubéola

Fombonne E et al. Pediatría. 2001;108(4):E58

 

El estudio comparó 96 niños con un trastorno generalizado del desarrollo (PDD) nacidos entre 1992 y 1995 y quienes habían recibido la vacuna de sarampión, paperas y rubéola (MMR) con pacientes con PDD que no recibieron la vacuna de MMR.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se encontró evidencia que respaldara un síndrome distinto de autismo inducido por MMR o de “enterocolitis autística”. Estos resultados se sumaron a todos los estudios epidemiológicos a gran escala que fallaron al respaldar una asociación entre MMR y el autismo a nivel de la población. Estos descubrimientos no requieren cambios en los programas y recomendaciones de vacunas actuales.


Las vacunas de sarampión, paperas y rubéola y otras vacunas que contienen sarampión no aumentan el riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal: Un estudio de casos control del proyecto del vínculo de datos de seguridad en las vacunas

Davis RL et al. Archivos de Medicina pediátrica y adolescente. 2001;155(3):354-9

 

Un estudio de casos control de 155 personas con enfermedad inflamatoria intestinal con hasta cinco controles cada uno. Ninguna vacuna pasada ni edad de la vacuna con otras VCM se asoció con un mayor riesgo de la enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa o IBD. El riesgo de la enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa o IBD no aumentó en el tiempo inmediatamente después de la vacuna con ninguna vacuna.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: La vacunación con MMR u otro MCV o el momento de la vacunación temprano en la vida, no aumentó el riesgo de IBD.


Tendencias de tiempo en el autismo y en la cobertura de vacunas de MMR en California

Dales L et al. Journal of the American Medical Association. 2001; 285(9):1183-5

 

Los científicos buscaron una correlación entre los aumentos en la tasa de diagnósticos de autismo y aumentos en la tasa de las vacunas de sarampión, paperas y rubéola (MMR) en niños nacidos entre 1980 y 1994.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Estos datos no sugieren una asociación entre la vacunación de MMR en niños pequeños y un aumento en la ocurrencia del autismo.


MMR y autismo: mayor evidencia contra la asociación causal

Farrington CP, et al. Vacuna. 2001; 14 de junio; 19(27):3632-5

 

Los datos de un estudio anterior de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola (MMR) (Taylor et al, 2000) se analizaron de nuevo para probar una segunda hipótesis.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los resultados proporcionaron más evidencia contra una asociación causal entre la vacuna de MMR y el autismo.


La vacuna de sarampión, paperas y rubéola y la incidencia del autismo registrada por médicos generales: Un análisis de tendencia de tiempo

Kaye JA et al. British Medical Journal. 2001; 322:460-63

 

El estudio comparó la prevalencia de la vacunación de sarampión, paperas y rubéola (MMR) entre los niños en el Reino Unido con el aumento en la prevalencia del diagnóstico de autismo para los niños.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos proporcionaron evidencia de que no existe correlación entre la prevalencia de la vacunación de MMR y el rápido aumento en el riesgo del autismo con el tiempo.

 


Mayor evidencia de la ausencia de la secuencia de genoma del virus de sarampión en especímenes intestinales de espesor total de pacientes con enfermedad de Crohn

Afzal MA, et al. Journal of Medical Virology. 2000; 62(3):377-82

 

El estudio de especímenes de intestino normal y macroscópicamente inflamado junto con nodos linfáticos mesentéricos de pacientes con la enfermedad de Crohn. Ninguna de las muestras examinadas proporcionó evidencia de la persistencia del virus de sarampión en el intestino de los pacientes con la enfermedad de Crohn.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: El estudio respalda hallazgos previos producidos por este laboratorio y otros mediante una tecnología de diagnóstico de PCR específico del virus de sarampión altamente sensible.

 


Ausencia de secuencia de genoma de virus de sarampión detectable en tejidos de la enfermedad inflamatoria intestinal y linfocitos sanguíneos periféricos

Afzal MA et al. Journal of Medical Virology. 1998; 55(3):243-9

 

El estudio analizó el virus del sarampión en 93 biopsias colonoscópicas y 31 preparaciones de linfocitos sanguíneos periféricos, examinadas y obtenidas de pacientes con la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) y controles no inflamatorios.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se detectó el virus de sarampión con el uso de este método.

 


Autismo y la vacuna de sarampión, paperas y rubéola: No hay evidencia epidemiológica de una asociación causal

Taylor B et al. Lancet. 1999;353 (9169):2026-9

Los investigadores analizaron un cambio en la tendencia de la incidencia o edad en el momento del diagnóstico asociada con la introducción de la vacunación del sarampión, paperas y rubéola (MMR) al Reino Unido en 1988. El estudio identificó 498 casos de autismo (261 de autismo central, 166 de autismo atípico y 71 de síndrome de Asperger) en niños nacidos en el Reino Unido desde 1979. Hubo un aumento constante en casos por año de nacimiento sin un “aumento” o cambio repentino en la línea de tendencia después de la introducción de la vacunación de MMR. No hubo diferencia en la edad del diagnóstico entre los casos vacunados antes o después de los 18 meses de edad y los que nunca fueron vacunados. No hubo una asociación temporal entre el inicio del autismo dentro de 1 o 2 años después de la vacunación con MMR. La regresión en el desarrollo no se agrupó en los meses después de la vacunación.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos no respaldan una asociación causal entre la vacuna de MMR y el autismo. Si ocurre tal asociación, es tan rara que no se puedo identificar en esta muestra regional grande.


No hay evidencia de enfermedad inflamatoria intestinal asociada con la vacuna del sarampión, paperas y rubéola o autismo en un estudio de prospectiva de 14 años

Peltola H et al. Lancet. 1998; 351:1327-8

Estudio de prospectiva de 3 millones de eventos adversos en relación temporal con la vacuna de MMR. Se completó y publicó un formulario para los recopiladores de datos, seguido por otro formulario con más información de 2 a 3 semanas después. Los investigadores dieron seguimiento a los sujetos que desarrollaron síntomas gastrointestinales o signos que duraron más de 24 horas en cualquier momento después de la vacunación de MMR (aparte de dentro de la primera hora). Los investigadores también revisaron los registros del hospital y centro de salud o entrevistaron a las enfermeras de salud pública local.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Durante más de una década de esfuerzo para detectar todos los eventos adversos severos asociados con la vacuna de MMR no se pudo encontrar datos que respaldaran la hipótesis de que causaría in trastorno generalizado del desarrollo o enfermedad inflamatoria intestinal.


Exposición al sarampión en el útero y enfermedad de Crohn: Danish Register Study

Nielsen LL et al. British Medical Journal. 1998; 316(7126):196-7

Los investigadores identificaron 472 mujeres de la edad de 15 a 43 años que habían sido ingresadas con sarampión entre 1915 y 1966. Treinta y tres estaban embarazadas: 11 desarrollaron sarampión durante el primer trimestre, 9 durante el segundo, 6 durante el tercero y 9 tuvieron
exantema menos de 14 días después del parto. De los 26 hijos identificados (incluyendo unos gemelos), cuatro murieron, uno en la infancia. El diagnóstico de los otros tres que murieron de adultos, no sugería enfermedad inflamatoria intestinal. Entre las personas que aún
viven (la edad promedio 51.4 (36 a 79) años) ninguno fue registrado con la enfermedad de Crohn o enfermedad inflamatoria intestinal.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: La exposición al sarampión en el útero no parece asociarse de manera enfática con el desarrollo de la enfermedad de Chron más adelante en la vida.


Corte de reclamos federales de EE. UU. en procedimientos de autismo combinado

El 12 de febrero de 2009, la “corte de vacunas” declaró en tres casos de prueba sobre la teoría que la vacuna de MMR y el timerosal utilizado como agente de conservación en las vacunas están vinculados con el autismo. La corte encontró que la evidencia científica es abrumadoramente contraria a esta teoría.


Estudios que analizan el timerosal: Exposición prenatal e infantil al timerosal de las vacunas e inmunoglobulina y riesgo de autismo

Price C et al., Pediatría. Vol. 126 No. 4 de octubre de 2010, pp. 656-664

Los investigadores revisaron los registros de la organización administrada y llevaron a cabo entrevistas con los padres de 256 niños que se verificó que tenían ASD de acuerdo con una evaluación personal estandarizada. Los niños con ASD se incluyeron después en una categoría de trastorno autista o ASD con regresión. Otros 752 niños sin autismo, comparados con los niños con ASD por año de nacimiento, género y organización de atención administrada, también fueron estudiados. Para ninguno de los resultados de autismo la recepción en los primeros años de vida o prenatal de vacunas con timerosal e inmunoglobulinas fue significativamente mayor entre los niños con ASD que entre los niños sin ASD.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Estos resultados se agregan a la evidencia de que las vacunas que contienen timerosal no aumentan el riesgo del autismo.

  • http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/126/4/656


Se reportaron aumentos continuos en el autismo al sistema de servicios de desarrollo de California: mercurio retrógrado

Schechter and Grether, 2008, Archives of General Psychiatry. 65(1):19-24

El estudio analizó los datos del cliente sobre autismo del Departamento de servicios de desarrollo de California entre 1995 y 2007. Aunque el timerosal no estaba presente en las vacunas infantiles programadas después de 2002, los casos de autismo continuaron aumentando trimestre por trimestre.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos del DDS de California no mostraron ninguna disminución reciente en el autismo en California a pesar de la exclusión de más que niveles de trazas de timerosal en casi todas las vacunas infantiles. Los datos no respaldan la hipótesis de que la exposición al timerosal durante la infancia es una causa principal de autismo.


Niveles de mercurio en recién nacidos e infantes después de recibir vacunas que contienen timerosal

Pichichero, et al., Pediatría. Vol. 121 No. 2, 2008, pp. e208-e214

El estudio evaluó los niveles de mercurio de 216 niños saludables antes de la vacunación con vacunas que contienen timerosal y 12 horas a 30 días después. La vida media del mercurio en sangre se calculó como 3.7 días y regresó a los niveles previos a la vacunación para el día 30.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: La vida media del etilmercurio del timerosal en sangre en infantes es sustancialmente más corta que la del metilmercurio oral en adultos. Se detectaron niveles mayores de mercurio en las deposiciones después de la vacunación, lo que sugiere que el tracto gastrointestinal tiene relación con la eliminación del etilmercurio. Debido a la diferente farmacocinética del etil y metilmercurio, los lineamientos de exposición basados en el metilmercurio oral en adultos posiblemente no serán exactos para realizar evaluaciones de riesgos en niños que reciben vacunas que contienen timerosal.

  • http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/121/2/e208


La exposición temprana al timerosal y los resultados neuropsicológicos a los 7 a 10 años

Thompson, et al. 2007, New England Journal of Medicine. 357:1281-1292

El estudio comparó la exposición temprana a las vacunas que contienen timerosal con los 42 resultados neuropsicológicos en 1,047 niños entre las edades de 7 y 10 años. La exposición al mercurio del timerosal se determinó por medio de registros computarizados de vacunación, registros médicos, registros de vacunación personal y entrevistas con los padres.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: El estudio no respalda una asociación causal entre la exposición temprana al mercurio de las vacunas que contienen timerosal y la inmunoglobulina y el déficit en el funcionamiento neuropsicológico a la edad de 7 a 10 años.


Trastorno generalizado del desarrollo en Montreal, Quebec, Canadá: Prevalencia y vínculos con la vacunación

Fombonne, et al., Pediatría. Vol. 118 No. 1, 2006, pp. e139-e150

Timerosal cuantificado y la aplicación de la vacuna del sarampión, paperas y rubéola (MMR) en 28,000 niños canadienses nacidos entre 1987 y 1998, de los que 180 fueron identificados con un trastorno generalizado del desarrollo.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos descartan una asociación entre el trastorno generalizado del desarrollo y los altos niveles de exposición al etilmercurio en comparación con los que se experimentaron en los Estados Unidos en los años 1990 o las vacunas de 1 o 2 dosis de sarampión, paperas, rubéola.


Revisión de la seguridad de las vacunas: Vacunas y el autismo
Institute of Medicine, The National Academies Press: 2004

El Comité sobre revisión de seguridad de las vacunas de IOM se reunió en el otoño de 2000 para proporcionar una revisión independiente de las cada vez más notables inquietudes de la seguridad de las vacunas. Los 15 miembros del comité con experiencia en pediatría, medicina interna,
inmunología, neurología, enfermedades infecciosas, epidemiología, bioestática, salud pública, percepción del riesgo, análisis de decisión, enfermería, genética, ética y comunicaciones de salud analizaron más de 200 estudios relevantes.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: El comité rechazó una relación causal entre la vacuna de MMR y el autismo, así como una relación causal entre las vacunas que contenían timerosal y el autismo.


Exposición al timerosal en infantes y trastornos del desarrollo: Un Estudio de grupo retrospectivo en el Reino Unido no respalda una asociación causal

Andrews N et al., Pediatría. Vol. 114 No. 3, 2004, pp. 584-591

El estudio analizó la exposición al timerosal y posibles retrasos en el desarrollo en 109,863 niños nacidos en el Reino Unido de 1988 a 1997. La exposición se definió de acuerdo con la cantidad de dosis de DTP/DT recibidas a los 3 y 4 meses de edad y también la exposición acumulativa a DTP/DT específica de la edad a los 6 meses.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Con la posible excepción de tics, no hubo evidencia de que la exposición al timerosal por causa de las vacunas de DTP/DT ocasiona trastornos del neurodesarrollo.


Autismo y vacunas que contienen timerosal: Falta de evidencia consistente para una asociación

Stehr-Green P et al., American Journal of Preventive Medicine. 2003; 25(2):101-6

El estudio comparó la prevalencia/incidencia de autismo en California, Suecia y Dinamarca de mediados de los años 80 a finales de los años 90 con exposiciones promedio a vacunas que contienen timerosal. En los tres países, la incidencia y prevalencia de los trastornos del espectro autista empezaron a aumentar en el período de 1985 a 1989, y el índice de aumento se aceleró a principios de 1990.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los datos no son consistentes con la hipótesis de que la mayor exposición a las vacunas que contienen timerosal es responsable del aparente aumento en las tasas del autismo en niños pequeños observados en todo el mundo.


Timerosal y la ocurrencia de autismo: Evidencia ecológica negativa de los datos basados en la población danesa

Madsen et al., Pediatría; Vol. 112 No. 3, 2003, pp. 604-606

Los datos analizados del Registro danés de investigación central psiquiátrico que registra todas las hospitalizaciones psiquiátricas desde 1971 y todos los contactos de pacientes ambulatorios en los departamentos de psiquiatría en Dinamarca desde 1995. No hubo tendencia hacia un aumento en la incidencia del autismo durante ese período cuando el timerosal se usaba en Dinamarca, hasta 1990. Desde 1991 hasta 2000, la incidencia aumentó y continuó en aumento después del retiro del timerosal de las vacunas, incluyendo aumentos entre los niños nacidos después de la discontinuación del timerosal.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: La discontinuación de las vacunas que contienen timerosal en Dinamarca en 1992 fue seguido por un aumento en la incidencia del autismo. Los datos no respaldan una correlación entre las vacunas que contienen timerosal y la incidencia del
autismo.


Asociación entre las vacunas que contienen timerosal y el autismo

Hviid et al., Journal of the American Medical Association, 2003; 290(13):1763-6

El estudio de 467,000 niños nacidos en Dinamarca entre 1990 y 1996 compararon niños que fueron vacunados con vacunas que contenían timerosal con los niños que recibieron una fórmula de la misma vacuna que no contenía timerosal. El riesgo del autismo y otros trastornos del espectro autista no se diferenciaron significativamente entre los niños vacunados con vacunas que contienen timerosal y los niños vacunados con la vacuna que no contiene timerosal.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Los resultados no respaldan una relación causal entre la vacunación infantil con vacunas que contienen timerosal y el desarrollo de trastornos del espectro autista.


Exposición al timerosal en infantes y trastornos del desarrollo: Un estudio de grupo prospectivo en el Reino Unido no respalda una asociación causal

Heron et al., Pediatría. Vol. 114 No. 3, 2004, pp. 577-583

Los investigadores supervisaron la exposición al timerosal para más de 14,000 niños nacidos en el Reino Unido entre 1991 y 1992. Se registró la edad a la que se administraron las dosis de vacunas que contenían timerosal, y las medidas de la exposición al mercurio a los 3, 4 y 6 meses de edad se calcularon y compararon con las medidas del desarrollo conductual y cognitivo infantil que abarca de los 6 a 91 meses de edad.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: No se encontró evidencia convincente de que la exposición temprana al timerosal tuviera un efecto nocivo en el resultado neurológico y psicológico.

  • http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/114/3/577


Estudios adicionales que analizan la seguridad de la vacuna:

La recepción de la vacuna a tiempo durante el primer año no afecta de manera adversa los resultados neuropsicológicos

Smith M and Woods C, Pediatría. Vol. 125 No. 6 de junio de 2010, págs. 1134-1141

El estudio de los datos de más de 1,000 niños nacidos entre 1993 y 1997 revisó sus programas de vacunación hasta 1 año de edad y estudió su desempeño 7 a 10 años después en 42 diferentes resultados neuropsicológicos. La vacunación a tiempo se asoció con un mejor desempeño en diferentes resultados. Los niños menos vacunados no se desempeñaron significativamente mejor en ninguno de
los resultados.

CONCLUSIÓN DEL AUTOR: Esta comparación de los niños vacunados a tiempo con los niños cuyas vacunas fueron retrasadas o incompletas no descubrió ningún beneficio en el retraso de la vacunación durante el primer año de vida. Para los padres que están preocupados porque los niños reciban demasiadas vacunas muy pronto, estos datos les pueden proporcionar una certeza de que la vacunación a tiempo durante la infancia no tiene efectos adversos en los resultados neuropsicológicos a largo plazo.

  • http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/abstract/125/6/1134

 

 

 

Última actualización
4/11/2014
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2013)
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