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Seguridad & Prevención
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Seguridad camino a la escuela

La seguridad en la escuela empieza antes de que los niños lleguen a la escuela y termina hasta que llegan a salvo a casa.

“El Congreso indicó en 1974 que el transporte escolar debe mantenerse en el nivel más alto de seguridad”,  dice Phyllis F. Agran, M.D., MPH, FAAP, autor de la recién actualizada política sobre seguridad en el transporte escolar de American Academy of Pediatrics. “Es muy importante que los padres, pediatras y distritos escolares trabajen conjuntamente para asegurarse de que los niños pueden llegar a la escuela a salvo”.

Este dato añade algo de urgencia a esta necesidad: 815 estudiantes mueren cada año y 152.250 sufren lesiones durante un viaje habitual entre la escuela y su casa, cifras que no incluyen la excursiones a actividades especiales ni otros viajes relacionados con la escuela.

Pero, ¿qué medidas pueden tomar los padres para garantizar que el viaje es seguro para un estudiante? Un buen inicio es considerar cómo llega su hijo a la escuela, desde el momento que sale de la puerta de su casa hasta el momento en que pone un pie adentro de la puerta principal de la escuela y viceversa regresan a casa. Aún los niños que viven a una distancia desde donde pueden llegar caminando o en bicicleta a la escuela deben saber cómo evitar los peligros durante el camino, ya sea caminando o en el asiento de su bicicleta.

Muchos niños toman el autobús para ir a la escuela. Lo que puede causar más sorpresa es que se ha demostrado que esta es la forma más segura de llegar a la escuela. Eso no quiere decir que no existan medidas importantes que se deban tomar para asegurarse de que sus hijos estén seguros a bordo, cuando bajan y suben al autobús.

Por supuesto, los estudiantes que van en automóvil a la escuela; como pasajeros o, hasta como conductores, enfrentan los peligros comunes de las carreteras de los Estados Unidos. Los conductores adolescentes, en particular, ocasionan desproporcionadamente un gran número de accidentes en todo el país cada año. Independientemente de cómo los estudiantes en su casa se trasladan a la escuela, existen medidas que debe tomar para ayudarles a hacer de su seguridad una prioridad, ya sea de ida o de regreso.

El autobús

De todos los vehículos que se desplazan en las autopistas de nuestro país, ninguno es tan seguro como los autobuses escolares, según la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA, por sus siglas en inglés). Pero eso no significa que los autobuses escolares no tengan sus propios riesgos.

La parte más peligrosa para un estudiante cuando se transporta en el autobús escolar en realidad no es el tiempo que pasa en él, sino el momento de subir y bajar, según informe de la NHTSA. Esta “zona de peligro” es responsable de casi tres veces más muertes relacionadas con autobuses escolares que el recorrido en sí, a pesar de que existen más lesiones que no son fatales durante el recorrido que las que existen cuando los estudiantes suben y bajan del autobús.

Estas lesiones graves y muertes, al subir y bajar del autobús, pueden ocurrir cuando los niños:

  • Suben y bajan del bus a prisa
  • No prestan atención al tráfico a su alrededor
  • Salen de la vista del conductor del autobús

Para evitar estos posibles peligros, debe enseñarle a su hijo que los hábitos de seguridad son una prioridad al tomar las siguientes precauciones simples, pero que potencialmente pueden salvar la vida:

  • Caminar hacia y desde la parada del autobús con un amigo o miembro de la familia.
  • Llegar a la parada del autobús cinco minutos antes, para no tener que apresurarse.
  • Nunca acercarse al autobús hasta que este pare por completo, la puerta se abra y las luces de seguridad estén intermitentes.
  • Nunca cruzar una calle sin ver hacia ambos lados y saber si no hay tráfico, debe ver hacia la izquierda y hacia la derecha, luego de nuevo a la izquierda.
  • Siempre permanecer a la vista del conductor.
  • Caminar solamente enfrente del autobús.
  • Si algo se le cae cerca del autobús, infórmele al conductor. Que no intente recogerlo hasta que el conductor sepa que algo se le cayó.
  • Nunca se debe cambiar de lugar en el autobús. Debe tomar asiento y permanecer ahí. Si el autobús cuenta con cinturones de seguridad, siempre debe usarlos.
  • Obedecer al conductor y hablar en voz baja para que el conductor pueda concentrarse.
  • No poner sacar cosas por las ventanas del autobús.

Al caminar

Para los niños que viven suficientemente cerca como para caminar a la escuela, irse caminando ofrece algunos beneficios reales. En un momento en que la obesidad infantil (y las enfermedades graves relacionadas con la obesidad) están a un nivel epidémico, caminar hacia la escuela ayuda a asegurar que los niños hagan con alguna regularidad una forma de ejercicio diario. De hecho, caminar a la escuela puede convertirse en una actividad saludable que los padres pueden hacer con sus hijos, cuando el tiempo lo permita. “Las pesonas deben determinar qué problemas existen en su comunidad para que los niños caminen hacia la escuela, cuando sea posible”, indica Agran. “Estamos viendo la primera generación de niños en EE.UU. que no se espera que viva más que sus padres debido a las enfermedades relacionadas con la obesidad. Caminar es una magnífica forma de combatir esta epidemia, pero se debe hacer de manera segura”.

Asegúrese de que su hijo tenga una ruta segura antes de permitirle caminar hacia la escuela. Además:

  • Considere si su hijo está lo suficientemente preparado para caminar sin peligro hacia la escuela. ¿Puede estar alerta a los peligros del tráfico? ¿Se puede concentrar en llegar a la escuela sin distraerse ni retrasarse?
  • Camine la ruta usted mismo antes de llevar a su hijo. Asegúrese de que la ruta que tomará le ofrezca buena visibilidad, esté relativamente libre de peligros, tenga suficiente espacio peatonal a una distancia segura del tráfico y que no haya ningún cruce peligroso.
  • Asegúrese de que hayan guardias de cruce peatonal bien capacitados en cada intersección en donde su hijo deba cruzar.
  • Fíjese que haya luz solar cuando su hijo camine. Si importar la visibilidad, asegúrese de que su hijo vista ropa de colores llamativos.
  • Tenga un plan de transporte alternativo para cuando haya demasiado calor o frío o malas condiciones climatológicas. Para los días calurosos, prepare una botella de agua para que su hijo lleve con él. Para los días de frío, asegúrese de que vista ropa adecuada.
  • Vea si hay otros niños en el vecindario con los que su hijo pueda caminar. Es más seguro cuando caminan juntos.

En bicicleta

Al igual que al caminar, manejar bicicleta para ir a la escuela ofrece a su hijo magníficos beneficios de salud. Ir en bicicleta a la escuela es otra forma en la que puede acompañarlo en el viaje hacia la escuela y además hacer buen ejercicio.

Además de estar expuestas al tráfico, las bicicletas representan algunas preocupaciones de seguridad específicas. Pero tomar medidas básicas de seguridad puede ayudar a disminuir los riesgos que las bicicletas representan a los estudiantes que las utilizan para ir a la escuela.

  • Es imprescindible utilizar un casco para ciclista. Asegúrese de que su hijo siempre utilice uno cuando maneja una bicicleta, no importa que tan corto sea el recorrido. El casco debe estar aprobado por la Comisión para la Seguridad de los Productos para el Consumidor.
  • La ropa de colores llamativos ayuda a que los conductores vean a los ciclistas con más claridad. Asegúrese de que la ropa de su hijo lo haga más visible.
  • Los niños deben manejar bicicleta solamente durante el día. No se les debe permitir que manejen bicicleta al anochecer o durante la noche.
  • Los niños pequeños (hasta los 9 años de edad) deben manejar bicicleta sólo cuando tienen la supervisión de un adulto y nunca en la calle.
  • Utilice su criterio para permitirle a los niños más grandes que manejen bicicleta en el tráfico, dependiendo de qué tan pesado está el tráfico donde transitan; qué tan maduros son los niños y qué tan capaces son de seguir las reglas de tránsito.
  • Todos los ciclistas deben seguir las reglas básicas de las carreteras: Manejar bicicleta en la dirección del tráfico.
    • Parar y ver hacia ambas vías antes de entrar a una calle.
    • Parar en todas las intersecciones, ya sea que estén señalizadas o no.
    • Antes de cruzar, haga señales con la mano y mire en todas las direcciones.
  • Enséñeles a sus hijos a verificar, como rutina, las condiciones de su bicicleta. Cada año debe revisar las llantas, frenos, asiento y manubrio.

En un vehículo

Muchos adolescentes conducen hacia la escuela o viajan con un hermano o compañero que los lleva. Esta es la forma más arriesgada de ir a la escuela. Los adolescentes que llevan a otros adolescentes son responsables del 55 por ciento de las muertes relacionadas con los viajes hacia la escuela y 51 por ciento de las lesiones, según las cifras del Consejo Nacional de Investigación. El Dr. Agran tiene una posición contundente acerca de los adolescentes que conducen a otros adolescentes: “Esta es la opción menos segura, y es importante que los padres implementen fuertes restricciones al respecto”, opina. Los padres deben, por lo menos, encargarse de decidir cuán apropiado es esto para cada adolescente, conscientes de los riesgos que involucran a los conductores adolescentes.

Dicho esto, muchos padres optan por llevar ellos mismos a sus hijos a la escuela. Tomarse el tiempo para ser un conductor seguro es lo más importante cuando hay niños a bordo, especialmente en la hora pico de la mañana y la tarde, cuando el tráfico es a menudo más pesado. A continuación encontrará más consejos útiles:

  • Si su estado tiene una ley de permisos de conducir para conductores graduados (GDL), investigue de qué se trata y asegúrese de que su adolescente obedezca la ley.
  • Disuada a su hijo adolescente de llevar a otros adolescentes a la escuela o de irse con conductores adolescentes, especialmente en los primeros seis meses después de obtener el permiso de conducir, aún si la ley de permisos de conducir de su estado lo permite. Después de seis meses su hijo adolescente puede estar listo para empezar a conducir con un pasajero.
  • Insista que use el cinturón de seguridad en todo momento. Sin excepciones.
  • Sea claro con su hijo sobre sus políticas para conducir un vehículo de manera segura y asegúrese de dar el ejemplo. Es imprescindible minimizar las distracciones (música a volumen alto, teléfonos celulares, conversaciones, comida y bebidas).
  • Considere crear un acuerdo escrito con su hijo adolescente acerca de las reglas para conducir un vehículo de manera segura, y sea claro y firme a la hora de hacer que se respeten. (Consulte el ejemplo de contrato que forma parte de la Declaración del conductor adolescente de la AAP).
  • Si lleva niños a la escuela en automóvil, asegúrese de seguir las prácticas de seguridad para pasajeros jóvenes:
    • Todos los pasajeros en el automóvil deben usar el cinturón de seguridad o el asiento de seguridad para niños o un asiento elevado apropiados para la edad y estatura del niño.
    • Todos los niños menores de 13 años de edad deben ir en los asientos de atrás.
Última actualización
8/20/2015
Fuente
Healthy Children Magazine, Back to School 2007
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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