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Edades y Etapas
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Los adolescentes y el consumo de tabaco

​​​​La mayoría de los adolescentes son conscientes de que el consumo de tabaco es una de las mayores causas de muerte. No obstante, esto no los disuade de probar productos del tabaco. Probar tabaco tan solo una vez los pone en riesgo de volverse adictos a la nicotina.

La American Academy of Pediatrics (AAP) respalda las medidas para ayudar a evitar que los adolescentes consuman tabaco, incluyendo la restricción de la publicidad, el aumento de precios de los productos y el aumento de la edad legal para comprar productos del tabaco. Consultar: La AAP explica por qué se debe aumentar la edad mínima para comprar tabaco a 21 años.

Preocupaciones de salud y datos relevantes

  • Entre los problemas de salud causados por el tabaco se incluyen: deterioro dental, daños metabólicos, tos frecuente, aumento de flema, disminución del buen estado físico y problemas respiratorios.

  • El 90 % de las personas que consumen tabaco a diario comienzan a hacerlo a los 18 años de edad.

  • En 2014, el 25 % de los alumnos de escuela secundaria manifestaron consumir actualmente un producto del tabaco, incluyendo un 13 % que manifestó el consumo actual de dos o más productos del tabaco.

  • Entre los tipos de productos del tabaco consumidos por alumnos de escuela secundaria se incluyen: cigarrillos electrónicos, narguiles, cigarrillos, cigarros (cigarros pequeños o finos como Swisher Sweets o Black and Mild), tabaco sin humo, pipas, snus (tabaco de consumo oral), bidis (cigarrillos de tabaco enrollado) y tabaco soluble.

  • Los factores que pueden influir en el consumo de tabaco son:

    • Consumo de productos de tabaco por parte de amigos o familiares.

    • Falta de apoyo o involucramiento de los padres.

    • Fácil acceso, disponibilidad y precio accesible de los productos del tabaco.

    • Bajo rendimiento académico.

    • Baja autoestima.

    • Exposición a publicidad del tabaco (películas, televisión o videojuegos).

Consejos para evitar que los adolescentes consuman productos del tabaco

  • Dé el ejemplo a sus hijos. Los hijos de fumadores actuales o ex fumadores enfrentan un mayor riesgo de convertirse en fumadores.

  • Si fuma, intente dejar de hacerlo. Consiga el apoyo de su familia. Ver lo difícil que le resulta dejar de fumar podría ser suficiente para evitar que sus hijos comiencen a hacerlo. Designe su casa y su automóvil como zonas libres de humo.

  • Sea consciente de las veces que los niños ven fumar en las películas, los videojuegos y la televisión. La AAP recomienda que toda película, programa de televisión o videojuego que muestre el consumo de tabaco sea clasificado exclusivamente para adultos.

  • Cuente a sus hijos sobre los efectos secundarios del tabaquismo. Fumar perjudica la capacidad atlética, provoca arrugas, da mal aliento, mancha los dientes y cuesta mucho dinero.

  • Si los adolescentes empiezan a fumar, anímelos a dejar de hacerlo. Al dejar de fumar, las personas añaden años a su vida. No es fácil, pero todo intento debe considerarse un éxito.

  • Piense en otras formas de fumar. El tabaco sin humo, los narguiles, los cigarrillos electrónicos y los cigarrillos de clavo son todos adictivos y pueden causar problemas de salud. No es seguro consumir ninguno.

Advertencia: La industria tabacalera a menudo crea programas de prevención del tabaquismo para jóvenes que supuestamente están diseñados para evitar que los niños se conviertan en fumadores. Se ha demostrado que estos programas son ineficaces y que hacen más daño de lo que benefician. Siempre observe atentamente los programas o campañas de prevención del tabaquismo para jóvenes y entérese de quién lo respalda antes de presentar la información a sus hijos o a sus alumnos. Los programas para la prevención del tabaquismo deben estar basados en la evidencia y la industria no debe tener ningún tipo de supervisión sobre el contenido educativo.

Información adicional:


Última actualización
7/24/2017
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2017)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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