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Vida familiar
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Cuándo dejar a su hijo en casa en lugar de llevarlo a la guardería si se siente enfermo

En el mundo de hoy con familias donde ambos padres trabajan y de padres solteros, muchos niños pequeños pasan mucho tiempo en la guardería. Además, muchos niños en edad escolar están en programas de cuidado infantil antes y después de la escuela.

¿Cuál es la política?

Al elegir un entorno de cuidado infantil para su hijo, no olvide considerar este punto fundamental: ¿cuál es la política de la institución en relación con los niños enfermos? 

Para disminuir el riesgo de enfermarse, su hijo, la guardería y todos los niños a su cuidado deben estar al día con las vacunas recomendadas por la American Academy of Pediatrics (AAP) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Para ver los más recientes calendarios de vacunación, haga clic aquí.

Enfermedades comunes en la guardería:

Los virus responsables de los resfriados o de la gripe (influenza) causan las enfermedades más comunes en las guarderías. Aunque su hijo esté vacunado, puede contagiarse de los virus que causan los resfriados, dolores de garganta, tos, vómitos y diarrea.

La mayoría de los bebés en las guarderías tienen de 8 a 12 resfriados al año, sólo algunos más de los que tendrían si fueran cuidados exclusivamente en el hogar. Después del primer año que un niño asiste a una guardería, la cantidad de enfermedades respiratorias disminuye de modo que, en el segundo o tercer año, tienen un promedio de cuatro de estas enfermedades al año. El niño por lo general sufre de diarrea una o dos veces al año.

Recomendaciones de la AAP sobre cuándo los niños no deben asistir a la guardería:

Las razones principales para no mandar a un niño a la guardería o a la escuela debido a la afección:

  • Que esta impida que el niño participe cómodamente de las actividades.

  • Que el niño necesite de una atención mayor de la que le pueden proporcionar los integrantes del personal sin comprometer la salud y la seguridad de otros niños.

  • Que el niño represente un riesgo de contagio de una enfermedad nociva a los demás (consulte la lista de estas afecciones que se incluye a continuación).

Durante períodos de brotes de gripe, un niño con síntomas respiratorios (tos, goteo nasal o dolor de garganta) y fiebre no debe asistir a la guardería. El niño puede volver una vez que la fiebre asociada a estos síntomas haya desaparecido (sin el uso de medicamentos para bajar la fiebre).

Para disminuir el riesgo de enfermarse de la gripe (influenza), el personal de la guardería y los niños a su cuidado deben recibir todas las vacunas recomendadas, incluida la vacuna contra la gripe. La mejor manera de protegerse contra la gripe es vacunarse cada año. Esta medida de importancia fundamental pone la salud y la seguridad de todos en la guardería en primer lugar. La vacuna contra la gripe está recomendada para todas las personas a partir de los 6 meses de edad, incluido el personal de la guardería.

Nota: los niños de entre 6 meses y 8 años de edad pueden necesitar dos dosis con un mes de diferencia para obtener el beneficio completo. Estos niños deben recibir su primera dosis tan pronto como la vacuna esté disponible en su comunidad.

Las afecciones que requieren que los niños no asistan son, entre otras:

  • Cuando el niño parece estar muy enfermo, no se muestra receptivo, está irritable, llora continuamente, tiene problemas para respirar o tiene un sarpullido que se extiende rápidamente.

  • Fiebre (temperatura que supera los 101 °F [38,3 °C] por cualquier método) y cambio de comportamiento u otros signos y síntomas (por ejemplo, dolor de garganta, sarpullido, vómitos, diarrea) para niños de 4 meses en adelante. Para los niños menores de 4 meses, consulte con un médico; para los bebés menores de 2 meses, consulte con un médico de manera urgente si la temperatura supera los 100,5 °F [38 °C], con o sin síntomas.

  • Diarrea, que se define como heces más frecuentes o que tienen una menor consistencia que la habitual en el niño, y no se asocian con cambios en la alimentación. No deben asistir los niños que usen pañales cuyas heces no sean contenidas por el pañal, niños que hayan dejado los pañales si la diarrea está provocando "accidentes" y niños con una frecuencia de heces que exceda 2 deposiciones por encima de lo normal cada 24 horas mientras el niño esté en el programa o cuyas heces contengan más de una gota de sangre o mucosidad.

  • Vomita 2 o más veces en las 24 horas anteriores, a menos que se determine que los vómitos son provocados por una afección no contagiosa/no infecciosa y el niño no esté en peligro de deshidratarse.

  • Dolor abdominal que continúe durante más de 2 horas o dolor abdominal intermitente asociado con fiebre u otros signos o síntomas.

  • Llagas en la boca con un babeo que el niño no puede controlar a menos que el pediatra de cabecera o la autoridad del departamento de salud local indique que el niño no tiene una enfermedad infecciosa.

  • Sarpullido con fiebre o cambios en el comportamiento, a menos que un pediatra de cabecera haya determinado que la enfermedad no es contagiosa.

  • Llagas en la piel que supuren líquido y estén en una superficie expuesta del cuerpo que no se pueda cubrir con un vendaje impermeable.

Otras afecciones con los siguientes diagnósticos específicos:

  • Faringitis estreptocócicas (es decir, amigdalitis estreptocócica u otra infección estreptocócica), a menos que el niño haya recibido dos dosis de un tratamiento o de un antibiótico apropiado.

  • Piojos, sarna, tiña hasta después del primer tratamiento (no es necesario retirar al niño antes del final del día del programa).

  • Varicela hasta que todas las lesiones se hayan secado o tengan costra (generalmente 6 días después de la aparición de la erupción) y no se muestren nuevas lesiones durante 24 horas como mínimo.

  • Rubeola, hasta 7 días después de la aparición del sarpullido.

  • Tosferina, hasta 5 días de un tratamiento antibiótico apropiado (21 días si no se recibe tratamiento).

  • Paperas, hasta 5 días después del comienzo de la hinchazón de las glándulas parótidas.

  • Sarampión, hasta 4 días después del comienzo del sarpullido.

  • Infección por el virus de la hepatitis A, hasta 1 semana después del comienzo de la enfermedad o ictericia, o según las instrucciones del departamento de salud. 

Asegúrese de que se puedan comunicar con usted en todo momento:

En muchos programas para el cuidado infantil, al igual que en escuelas públicas y privadas, se contacta a los padres inmediatamente cuando su hijo muestra signos incluso de una enfermedad leve, como un resfriado. En otros, se permite que los niños continúen el programa normal siempre que puedan participar en la mayoría de las actividades y no tengan una afección que exija que sean retirados. De cualquier manera, asegúrese de que la escuela o el cuidador tenga una manera de localizarlo en todo momento; facilite su número de teléfono particular y el de su trabajo, al igual que su número de teléfono celular.

Cuándo es correcto quedarse en la guardería: 

Excepto durante los brotes de gripe, siempre que se cumplan los dos primeros criterios, no es necesario retirar a los niños por lo siguiente:

  • Resfriados comunes

  • Goteo nasal (sin importar el color o la consistencia de la secreción nasal)

  • Tos

  • Secreción amarilla, blanca o acuosa en los ojos sin fiebre

  • Dolor en los ojos o enrojecimiento de los párpados

  • Fiebre en los niños mayores de 4 meses que supere los 101 ºF (38,3 ºC) tomada en cualquier sitio (axilar, oral o rectal) sin signos ni síntomas de enfermedad

  • Sarpullido sin fiebre ni cambios de comportamiento

  • Aftas

  • Quinta enfermedad

  • Todos los portadores de infecciones estafilocócicas, incluida la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o los niños con colonización de MRSA, pero sin una enfermedad que en otras circunstancias requeriría que fueran retirados

  • Molusco contagioso

  • Infección por citomegalovirus

  • Infección por virus de la hepatitis B

  • Infección por VIH

  • Niños que no tengan síntomas pero que se conozca que tienen un germen en sus heces que provoque una enfermedad, excepto cuando tengan una infección con una toxina Shiga, que produce Escherichia coli (STEC), Shigella o Salmonella serotipo Typhi. En estos tipos de infecciones intestinales, siga las pautas del departamento de salud para volver a la guardería

Información adicional:

 

Última actualización
3/22/2017
Fuente
Council on Early Childhood (Copyright © 2017 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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