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Problemas de salud
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Leyes federales y servicios de educación especial

Para la mayoría de los niños con trastornos por déficit de atención e hiperactividad, TDAH, permanecer en una clase regular con un excelente maestro, capacitado y preparado para el manejo del comportamiento es la situación preferida. Esto es incluso más cierto si se pueden realizar provisiones especiales para su niño en ese entorno. Los niños con un TDAH cuya lucha académica o de comportamiento no se pueden manejarse efectivamente en una clase regular usando las estrategias típicas, podría requerir servicios especiales. Estos servicios pueden proporcionarse en una variedad de entornos, incluso en una clase regular y en clases separadas durante parte o todo el día escolar. El entorno es determinado por las necesidades del niño que cumple los requisitos. La Ley para la Educación para Personas con Discapacidades (Individuals with Disabilities Education Act (IDEA)) garantiza el derecho de su hijo a ser evaluado y recibir dicho servicio si cumple los requisitos sin ningún cargo.

IDEA

IDEA fue diseñado para garantizar la provisión de servicios especiales para niños cuyas discapacidades afectan gravemente su rendimiento educativo. Un niño puede recibir servicios bajo IDEA si tiene una discapacidad para el aprendizaje, sufre perturbaciones emocionales o tiene otro tipo de discapacidad de la salud.  Su hijo puede cumplir con los requisitos para la cobertura de IDEA si se le ha diagnosticado TDAH y se ha demostrado que esta afecta grave y adversamente su rendimiento escolar. Tenga presente que se debe cumplir con ambas condiciones: un diagnóstico de TDAH solo no garantiza la cobertura para su hijo a menos que este u otro trastorno afecte adversamente su rendimiento escolar. En la mayoría de los casos, el comportamiento negativo durante el aprendizaje en grupos, ansiedad u otro problema de funcionamiento, no en sí el TDAH, es lo que le garantiza la cobertura de IDEA.

IDEA fundamentalmente proporciona servicios en las categorías de discapacidad e incluye 13 categorías que necesitan cobertura "sin dilaciones indebidas". Bajo esta ley, las escuelas son responsables de identificar y evaluar a los niños de los cuales se sospecha que tienen discapacidades y que necesitan servicios de educación especial. Dependiendo de su diagnóstico y evaluación, la discapacidad de su hijo se puede categorizar como “discapacidad específica de aprendizaje”, “alteración emocional grave” u “otros problemas de salud”. Después de evaluar estas necesidades, documentarlas y determinar si cumplen los requisitos, se puede crear un plan educativo individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) para detallar los servicios especiales que son necesarios.

Discapacidades específicas del aprendizaje

  • Los criterios de IDEA para las discapacidades específicas de aprendizaje pueden variar de estado a estado. Los niños cumplen los requisitos para recibir servicios por discapacidades de aprendizaje bajo esta ley si tienen necesidades significativas en las áreas de:
  • Expresión oral
  • Comprensión al escuchar
  • Expresión escrita
  • Destrezas básicas de lectura
  • Comprensión de lectura
  • Cálculos matemáticos
  • Razonamiento matemático

Las pruebas para determinar las discapacidades de aprendizaje generalmente incluyen la evaluación por parte de un psicólogo escolar.

Además de las discapacidades de aprendizaje, los niños con TDAH y con problemas emocionales significativos también pueden recibir servicios a través de IDEA. Para recibir estos servicios, es necesario que el rendimiento educativo se vea adversamente afectado por problemas emocionales y de comportamiento:

  • Una imposibilidad para aprender que se puede explicar mejor por razones de comportamiento
  • Una imposibilidad para crear y mantener relaciones con los compañeros y maestros
  • Tipos inapropiados de comportamiento o sentimientos
  • Un carácter persistente de descontento o depresión
  • Una tendencia a desarrollar síntomas físicos o miedos asociados con problemas personales o escolares

Una evaluación integral que cumpla con los lineamientos federales y estatales deben completarse antes de que los niños puedan ser aprobado para recibir los servicios debido a alteración emocional. Una nota del pediatra de su hijo donde indique que su hijo tiene TDAH o está deprimido o ansioso no será suficiente para recibir aprobación para estos servicios.

Todos los niños, incluso aquellos con TDAH, también cumplen con los requisitos para los servicios si tienen las discapacidades que se describen a continuación y se puede demostrar que necesitan educación especial para beneficiarse de sus programas educativos.

  • Discapacidades intelectuales o cognoscitivas
  • Problemas auditivos, incluso sordera
  • Problemas de lenguaje o del habla
  • Problemas visuales, incluso ceguera
  • Alteración emocional grave
  • Problemas ortopédicos
  • Trastornos del espectro autista
  • Lesión cerebral traumática
  • Otros problemas de salud, incluso un TDAH y el síndrome de Tourette
  • Discapacidades específicas de aprendizaje
  • El retraso en el desarrollo (usado en algunos estados para niños entre 3 y 9 años que tienen problemas con el desarrollo en sus destrezas físicas, cognoscitivas, comunicación, social/emocional o de adaptación [destrezas de la vida diaria]).

Las consideraciones adicionales para recibir aprobación incluyen (1) las escuelas no deben sobre identificar a los niños en términos de raza o etnia; (2) un niño no cumple los requisitos para educación especial únicamente debido a la falta de instrucción en las áreas académicas; y (3) en la legislación más reciente de IDEA, los niños ya no necesitan demostrar una discrepancia grave entre sus capacidades (IQ) y sus logros.

Otra forma para evaluar la necesidad de un niño para servicios especiales es el método de respuesta a la intervención (RTI, por sus siglas en inglés) en el cual el estudiante con retrasos de aprendizaje se le brinda una o más intervenciones validadas por la investigación. El progreso académico se supervisa con frecuencia para ver si esas intervenciones son suficientes para ayudar al estudiante a nivelarse con sus compañeros. Si los estudiantes no logran mostrar destrezas académicas significativamente mejoradas a pesar de las diversas intervenciones implementadas y bien diseñadas, esta falla para “responder a la intervención” se puede ver como evidencia de una discapacidad de aprendizaje de fondo. Una ventaja del RTI en el diagnóstico de las discapacidades educativas es que permite que las escuelas intervengan en los inicios para satisfacer las necesidades de los estudiantes que se esfuerzan y no es necesario que tengan problemas o reprueben antes de que se pueda hacer algo.

Última actualización
4/25/2017
Fuente
ADHD: What Every Parent Needs to Know (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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