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Edades y Etapas
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Alcohol: la opción más popular

El alcohol es por un gran margen la droga psicotrópica más utilizada en Estados Unidos. Aunque la posesión, uso o venta de otras drogas es contra la ley, el alcohol es legal para los mayores de veintiún años.

“Tenemos una doble moral en este país”, observa el Dr. Peter Rogers, pediatra y especialista en Medicina de Adicciones del Hospital Infantil en Colombus, Ohio. “Los padres dicen, ‘Pueda que mi hijo beba, pero al menos no usa drogas’ ”.

Un adolescente puede usar una lógica similar para que le den permiso para beber alcohol. “Vamos papá, nosotros tres vamos a compartir un paquete de seis (petaco) mientras vemos el juego en la casa de Andy. ¿Por qué tú y tus amigos pueden, y nosotros no? Además, no es como fumar marihuana o inyectarse heroína. Solo es cerveza”.

Si va a discutir el uso de alcohol con un adolescente, discuta las evidentes contradicciones sobre la bebida desde el punto de vista de nuestra sociedad. Le agradecerá su franqueza. A continuación, le damos un ejemplo de lo que podría decir:

“Parece una hipocresía ¿verdad?, que digamos que los adultos pueden beber pero no fumar mariguana. Tal vez nadie debería beber alcohol, pero forma una parte tan grande de nuestra cultura que no creo que regresemos pronto a los tiempos en que era prohibido.

“Hasta que cumplas veintiuno, nuestra regla sobre el alcohol es sencilla: No puedes beber, por ninguna otra razón más que es contra la ley. Una vez tengas la edad legal, será tu decisión si tomas o no alcohol. Con respecto a las drogas ilícitas, nunca podrás tomarlas, no me importa la edad que tengas”.

Lo que todo padre y adolescente deben saber sobre el alcohol

Los adolescentes que beben generalmente comienzan con cerveza, vino o bebidas con poco contenido de alcohol, una mezcla dulce de vino y jugo de frutas carbonatado, lo que muchos jóvenes tienden a consumir en grandes cantidades como si fueran aguas gaseosas (refrescos). Aunque muchos adolescentes creen equivocadamente que estas bebidas son “más seguras” que el licor puro, es la cantidad de alcohol que beben lo que importa. El hecho es que una lata de doce onzas de cerveza y una copa de cuatro onzas de vino tienen la misma cantidad de alcohol que un trago de whiskey de 80 prueba y algunas bebidas de vino tienen la misma cantidad de alcohol que muchas cervezas. La prueba es dos veces el porcentaje de etanol, el ingrediente activo del alcohol. Entonces un trago de 80 prueba contiene 40 por ciento de alcohol.

No podemos generalizar cuánto alcohol se necesita para embriagarse. Todos tenemos capacidades distintas para metabolizar el alcohol y las mujeres lo metabolizan de manera menos eficiente que los hombres. Sin embargo, sí existe una definición legal de embriaguez, que es el contenido de alcohol en la sangre, CAS, que se ha establecido para los conductores en todos los estados. El CAS puede evaluarse mediante una prueba de alcoholímetro, que mide el peso del alcohol en un volumen de aliento o mediante una prueba de sangre. El CAS se expresa como porcentaje.

El límite legal varía dependiendo del estado, y oscila entre .05 y .09 (gramos por 210 litros de aliento o 100 mililitros de sangre).

Señales de uso de alcohol

  • Mala articulación al hablar
  • Juicio y habilidades motoras afectadas
  • Mala coordinación
  • Confusión
  • Temblores
  • Aletargamiento
  • Agitación
  • Comportamiento agresivo
  • Náusea y vómito
  • Depresión
  • Aumento de peso
  • Posesión de una identificación falsa
  • Aliento a alcohol

Posibles efectos a largo plazo

  • Desmayos y pérdida de la memoria
  • Deficiencias vitamínicas
  • Desnutrición
  • Supresión del sistema inmunitario, lo que permite que una persona esté propensa a enfermedades infecciosas como neumonía y tuberculosis
  • Deficiencias hormonales, disfunción sexual, infertilidad
  • Inflamación del páncreas (pancreatitis)
  • Hepatitis alcohólica
  • Cirrosis alcohólica
  • Enfermedades cardiovasculares y apoplejía
  • Delirio por abstinencia de alcohol o delirium tremens, que puede variar en intensidad de irritabilidad leve a falta de sueño, a alucinaciones atemorizantes e ilusiones psicóticas. Aunque los efectos físicos más graves obtenidos por beber en exceso usualmente pueden tardar muchos años en desarrollarse, el abuso de alcohol puede cobrar un número terrible de víctimas adolescentes.

Los accidentes automovilísticos son solo la consecuencia adversa más evidente de emborracharse. Las estadísticas del Consejo Nacional de Alcoholismo y Dependencia a las Drogas implican el uso de alcohol en casi la mitad de las agresiones sexuales que involucran adolescentes y estudiantes universitarios, incluyendo violaciones en las citas. Un atemorizante y alto porcentaje de adolescentes, uno de cada seis, admiten haber experimentado desmayos provocados por el alcohol y no pueden recordar los eventos de la noche anterior.

Los adolescentes sexualmente activos que beben demasiado también están menos propensos a protegerse contra embarazos y enfermedades de transmisión sexual, por la sencilla razón de que están demasiado atontados para tomar las precauciones necesarias antes de tener contacto sexual. El hecho de que beber en exceso debilita el sistema inmunitario se suma al riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Un punto para impresionar a los chicos y chicas: No solo los alcohólicos confirmados sufren las repercusiones más agudas del abuso del alcohol. Un solo episodio de beber irresponsablemente puede terminar en una tragedia, como cuando un chico se desliza detrás del volante mientras está bajo la influencia o cuando una joven mujer intoxicada acepta la invitación de un chico que conoció en algún bar de continuar la fiesta en su apartamento.

Última actualización
3/30/2018
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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