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Vida familiar
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Madres que trabajan

​Más de la mitad de las madres con niños pequeños trabajan hoy en día en los Estados Unidos en comparación con un tercio que trabajaban en los años 70. Ahora, las madres que trabajan son la regla más que la excepción. Las mujeres han comenzado a incorporarse a la fuerza laboral, no sólo por satisfacción profesional, sino también porque ellas y sus familias necesitan el ingreso.

Por qué trabajan las mujeres

En muchas de las familias de hoy, las madres siguen trabajando porque tienen carreras que han tardado años en desarrollar. Algunas mujeres regresan a trabajar poco después de dar a luz, porque saben que la mayoría de los empleadores en este país no son solidarios con las madres trabajadoras que desean tomar tiempo libre para estar con sus hijos pequeños. Si estas mujeres dejan de trabajar, incluso durante varios meses, puede que tengan que renunciar a algunas de las ventajas o beneficios que han logrado o corren el riesgo de perder algunas oportunidades profesionales.

Ayuda de los demás

A medida que un mayor número de mujeres ingresan a la fuerza laboral y permanecen allí, más y más niños son cuidados por adultos que no son sus padres. Los familiares a veces se hacen cargo de su cuidado o a veces los inscriben en una variedad de lugares que se dedican al cuidado infantil. Obviamente, es más probable que las madres que trabajan lleven a sus bebés y niños pequeños a una guardería que las madres que no trabajan. Sin embargo, la mayoría de los niños de tres a cinco años están en programas preescolares o en guarderías, independientemente de que sus madres trabajen fuera del hogar. Puesto que todos los padres quieren que sus hijos empiecen la escuela lo mejor preparados posibles, es probable que inscriban a sus hijos de tres y cuatro años en un programa.

Cómo puede afectar esto a su hijo

Algunas personas todavía creen que una "buena madre" es aquella que deja de trabajar para quedarse en casa con sus hijos. Sin embargo, no hay evidencia científica que demuestre que sea perjudicial para los niños que sus madres trabajen. La salud emocional de la familia, cómo se siente la familia al tener una madre que trabaja y la calidad del cuidado infantil tienen más influencia en el desarrollo de un niño. Un niño emocionalmente equilibrado, amado y cuidado se desarrollará sin problemas aunque su madre trabaje fuera del hogar.

Una madre que maneje con éxito un empleo fuera de casa y la maternidad es un ejemplo para su hijo. En la mayoría de las familias con madres que trabajan, cada persona tiene un papel más activo en el hogar. Los niños tienden a cuidarse entre sí y ayudan de otras maneras. Es más probable que el padre ayude con los quehaceres domésticos y la crianza de los hijos, además de ganarse el pan. Estos resultados positivos son más probables cuando la madre que trabaja se siente valorada y apoyada por familiares, amigos y compañeros de trabajo.

Conflictos

Pueden surgir problemas si una mujer no desea trabajar o si su esposo no desea que trabaje. Si una mujer trabaja porque necesita el dinero, es posible que acepte un trabajo que no le gusta. En ese caso, debe tener cuidado para no traer su frustración e infelicidad al hogar, que se extenderán a las relaciones familiares. El mensaje que los niños pueden recibir en esta situación es que el trabajo es desagradable y daña la autoestima en lugar de fomentarla.

Las relaciones familiares pueden sufrir si ambos padres quieren trabajar, pero solo uno de ellos tiene trabajo. También puede haber problemas si existe competencia o resentimiento porque uno de los padres gana más dinero que el otro. Esos conflictos pueden provocar tensión en el matrimonio y hacer que los niños se sientan amenazados e inseguros. Cuando ambos padres trabajan, la necesidad de apoyo mutuo y comunicación es todavía más importante.

Tiempo en familia

Aunque no haya ningún problema, una familia en la que ambos padres son profesionales tiene que enfrentar problemas que otras familias no tienen. Los padres pueden sentirse tan divididos entre la familia y la carrera profesional que tienen poco tiempo para la vida social o para el otro. Ambos padres deben compartir las responsabilidades domésticas y del cuidado de los hijos para evitar que uno de ellos termine haciendo la mayor parte del trabajo y se sienta resentido por ello. Los padres faltarán en promedio unos 10 días al trabajo al año para cuidar a un hijo enfermo, cuando se presentan problemas con los arreglos preestablecidos para su cuidado o para llevarlo a las citas necesarias.

Cuándo regresar al trabajo

Cuando una mujer decide volver a trabajar, debe tener en cuenta sus propias necesidades al igual que las necesidades de su familia. Si está pensando en volver a trabajar, intente demorar su regreso por tres o cuatro meses después de que nazca su hijo. Esto le permitirá conocer a su hijo y le dará tiempo a él o ella de conocerla.

Tómese el tiempo necesario para prepararse y preparar a su familia, a fin de que adaptarse sea lo más fácil posible para todos. Programe su regreso al trabajo de tal forma que el estrés sea mínimo. Si es posible, evite que su regreso coincida con otros cambios importantes en la familia, como mudarse o cambiar de escuela o crisis personales, como una enfermedad o una muerte en la familia; haga arreglos para el cuidado infantil en los que pueda confiar con la mayor antelación posible.

Echar de menos al hijo

Como madre que trabaja, es seguro que le preocupará el tiempo que no estará con su hijo, especialmente si se trata de un niño muy pequeño. Quizá le preocupe perderse de algunos de los logros más importantes de su hijo, como sus primeros pasos o su primera palabra. Incluso puede sentirse celosa del tiempo que su hijo pasa con la persona que lo cuida. Todos estos son sentimientos normales. Téngalos en cuenta y trate de separar sus propias necesidades de las preocupaciones sobre el bienestar de su hijo.

Los primeros años de vida son muy importantes en la formación de la futura personalidad de un niño, pero esto no significa que la madre sea la única persona que participa de esta formación. De hecho, la guardería parece tener algunos beneficios importantes para los niños pequeños. Los niños que son cuidados habitualmente por personas que no son sus padres, pueden ser un poco más independientes que otros niños. Una guardería con un programa estimulante, enriquecedor y de alta calidad también prepara a los niños para la escuela, tanto social como intelectualmente.

La importancia de una guardería de buena calidad

Todos los padres desean el mejor comienzo para su hijo. Lamentablemente, una guardería de buena calidad puede ser costosa y, a menudo, difícil de encontrar. Muchos padres terminan gastando una gran parte de sus salarios en la guardería y aun así no se sienten satisfechos con la calidad del cuidado que reciben sus hijos. Las familias de ingresos más bajos tienen menos posibilidades de que su hijo asista a una guardería de calidad y tienden a sufrir muchos cambios en las condiciones acordadas para el cuidado de sus hijos que las familias de ingresos medios o más altos.

Es muy importante encontrar una guardería de buena calidad. Los estándares para las guarderías pueden variar según el tipo de cuidado infantil. Sin embargo, los padres pueden mejorar los programas de la guardería de sus hijos mediante una participación activa. Pueden visitar el programa regularmente y hablar con frecuencia con el personal. También pueden participar en la recaudación de fondos y las donaciones de suministros, ofrecerse como voluntario para colaborar o trabajar con el personal para crear actividades apropiadas para el desarrollo de los niños. Asimismo, es bueno realizar algunas de estas actividades en el hogar durante los fines de semana para mantener continuidad.

Su participación activa en el cuidado de su hijo no solo ayuda a garantizar el bienestar del niño, sino que además puede disminuir cualquier sentimiento de culpabilidad o duda que tenga sobre su decisión de trabajar. Algunas de las preocupaciones también desaparecen al contar con una guardería de buena calidad y tener una buena relación con su personal. Los padres deben poner especial atención cuando estén con sus hijos. Cuanto más involucrados estén los padres en todos los aspectos de la vida de sus hijos, incluso cuando no estén físicamente con sus hijos, más cerca se sentirán y serán más eficaces como padres de familia.

Última actualización
9/22/2017
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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