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Vida Familiar

¿Existe realmente un padre o una madre "perfecta"?

Muchas personas creen en el mito de los padres perfectos, la madre y el padre ideal que crían hijos felices, bien adaptados y sin problemas. En realidad, no existe un padre perfecto o un hijo perfecto.

Los problemas de comportamiento son comunes entre los niños en edad escolar y consumen una gran parte del tiempo de los padres. En un momento dado, en promedio, los niños en edad escolar tienen alrededor de cinco o seis rasgos o comportamientos que a sus padres les resultan difíciles. Estos podrían incluir: no cumplir con peticiones simples, evitar tareas, pasar mucho tiempo viendo televisión o con los juegos de vídeo, rivalidad entre hermanos o tener dificultad para terminar las tareas. Otros problemas comunes para los padres son lidiar con un niño con un temperamento difícil o con un niño que quiere demasiada independencia o que no ha logrado suficiente autonomía. Algunas veces, los padres enfrentan el dilema de un niño que prefiere amigos o actividades que su madre o su padre no aprueban.

Todos cometemos errores

Como padre de familia, debe reconocer que es normal sentirse preocupado, confundido, enojado, culpable, abrumado e inadecuado debido al comportamiento de su hijo. Esto es parte de ser padres. Es inútil y contraproducente intentar ser perfecto o criar hijos perfectos.

Recuerde cómo se comportaba usted o cuándo se portaba mal cuando era niño, cómo lidiaban sus padres con su comportamiento y cómo se sentía sobre sus técnicas de disciplina. Ellos fueron perfectos, pero nadie lo fue. No trate de compensar por el exceso de defectos de sus hijos, tratando de ser perfecto usted mismo y quedar atrapados en frases como "yo no voy a cometer los mismos errores que cometieron mis padres".

Todos los padres y todos los hijos cometen errores en sus intentos de comunicarse y tratar unos con otros y cuando tratan de resolver los problemas. Los padres deben de confiar en ellos mismos y en sus instintos. Las madres y los padres tienden a tener una buena intuición y conocimiento de sus propios hijos. A menudo ellos saben más de lo que creen saber y no deben tener temor a cometer errores. Los niños son fuertes y perdonadores y suelen aprender y crecer mediante de sus errores. Los padres por igual tienden a ser fuertes y perdonadores.

Crianza flexible

Sin embargo, los padres que "viven para sus hijos" se ponen a sí mismos en una posición muy vulnerable que los predisponen a una posible decepción, frustración y resentimiento. Además, están siendo injustos con su familia. Los padres no deben esperar que  toda la realización personal venga de  sus hijos o de su función como padres. Los padres necesitan otras actividades para tener una buena  imagen de sí mismos y otras fuentes de amor y cariño. Ellos necesitan tiempo para ser adultos y tiempo para sí  mismos y un descanso de los niños y de las responsabilidades de la crianza.

Como padre, debe tener su propia filosofía, una con la que se sienta cómodo, dentro de un marco flexible y adaptable. Tome en cuenta sus propias expectativas, estilo de crianza de los hijos y temperamento y cómo encajan con las de cada uno de sus hijos y su cónyuge, y sus propias y únicas preferencias y temperamentos. Su enfoque y filosofía variarán de joven a joven, principalmente debido a los atributos particulares de cada uno.

Mientras tanto, recuerde que hay ayuda profesional disponible si los problemas se vuelven demasiado intensos, superan sus propias capacidades de afrontamiento o causan dificultades secundarias tales como una disminución en el rendimiento escolar, el aumento de estrés familiar o serios problemas emocionales.

Consuélese con saber que en la gran mayoría de los casos, los niños salen bien. Entre tanto, mantenga su sentido del humor, confíe en sus instintos y busque ayuda y asesoría mejor temprano que tarde. Si bien ser padre​ es un gran reto, también puede ser una de las experiencias más gratificantes y agradables de su vida.

Puntos que debe tomar en cuenta

  1. Incluso entre los niños de la misma edad, hay un rango de lo que es normal en la manera en que se desarrollan social, emocional, intelectual y físicamente.
  2. El nivel de madurez de un niño puede ser diferente para las diferentes cualidades que esté desarrollando, incluyendo las destrezas sociales, las habilidades atléticas y las capacidades de aprendizaje. Él podría ser fuerte en matemáticas pero débil en escritura (o vice versa) o bueno en baloncesto pero no en golf.
  3. Las variaciones descritas anteriormente pueden ser permanentes formando el perfil único y propio de un niño, o podrían evolucionar y por lo tanto ser susceptibles al cambio.
  4. La forma en que un niño se desarrolla puede influenciar su comportamiento y vice versa.
  5. El estilo de crianza particular de una madre y un padre, así como el entorno del niño, afectará el comportamiento y el desarrollo del joven.  

 

Última actualización
3/24/2015
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.