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Vida Familiar

Tener éxito como padre, como maestro o en otras funciones con los niños depende mucho de la capacidad para comunicarse bien. La comunicación es mucho más que simplemente compartir información. Cuando los padres y los hijos se comunican, se comprenden uno al otro y aprenden de los pensamientos y sentimientos de los demás. De esa manera, aunque muchas personas tienden a pensar que la comunicación principalmente es hablar, la mayor parte de esta, y quizá la más difícil de aprender es escuchar.

La comunicación inicial entre el padre y el hijo ocurre en la infancia. Una sonrisa de un bebé, vista por la madre o el padre, es una invitación a hablar y sonreírle al bebé. En esta etapa, los padres con éxito son buenos observadores. Pronto, el compartir mensajes padre-hijo va más allá de la comunicación no verbal a sonidos y palabras habladas. Los niños y los padres no intercambian solamente información, sino que su comunicación se convierte rápidamente en una manera de compartir emociones y dar apoyo. Las familias que se comunican bien comparten una amplia gama de experiencias, la felicidad y las buenas partes de la vida así como también los tiempos difíciles, problemas y sus soluciones.

Para ser comunicadores eficaces, usted y su hijo deben practicar y desarrollar las destrezas juntos. La comunicación con éxito no solamente permite que se comparta cualquier tema o sentimiento, sino que también utiliza las maneras no verbales así como las verbales para expresarse a sí mismo.

Como con otros aspectos de la paternidad, probablemente se comunica con su propio hijo en gran parte de la misma manera en que sus padres lo hicieron con usted. Cuando se refiere a la comunicación, sus padres fueron sus modelos, y en muchas familias, los padres no fueron necesariamente buenos modelos.

Escúchese a usted mismo. Aunque no es algo de lo que esté consciente, probablemente usted suena muy parecido a lo que sonaban sus padres cuando le hablaban. Intente recordar qué era lo positivo y lo negativo sobre sus maneras de comunicación, y vea si puede encontrar eco de eso en su propio estilo. Es posible que necesite entrenarse a sí mismo para romper viejos hábitos de una mala manera de escuchar y eliminar la crítica destructiva. A medida que lo hace, no solamente se comunicará mejor con sus hijos, sino que también les proporcionará un modelo de un comportamiento más positivo, de manera que él se convierta en un mejor comunicador.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.