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Problemas de Salud

El síndrome pulmonar por Hantavirus (HPS) se identificó por primera vez en 1993 cuando ocurrió una epidemia de esta enfermedad infecciosa de los pulmones en el suroeste de Estados Unidos. Los virus que causan el HPS vienen de un grupo de organismos conocidos como hantavirus. Estos gérmenes los transportan unas clases específicas de ratones. Las personas contraen la infección por medio del contacto directo con roedores infectados o su excremento, orina o saliva, o al respirar el aire contaminado con el virus. En raras ocasiones, la infección se transmite a los humanos por medio de una mordida de ratón. No existe evidencia de que se pueda propagar de persona a persona. El período de incubación (el tiempo después del contacto con un ratón infectado hasta el inicio de los síntomas) puede ser de 1 a 6 semanas, a pesar de que ese período no se ha establecido de forma definitiva.

La mayoría de casos de HPS ocurren durante la primavera y el verano, principalmente en las áreas rurales. A pesar de que es una infección relativamente común, puede ser mortal.

Señales y síntomas

En los primeros 3 a 7 días del HPS, varios de sus síntomas se parecen a los de un resfriado severo, gripe o una enfermedad gastrointestinal.

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolores de cabeza
  • Náusea
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Mareos
  • Fatiga
  • Dolores musculares en los grupos de músculos grandes (es decir, muslos, hombros)

Después de los primeros días, las dificultades respiratorias comienzan abruptamente y pueden progresar rápidamente. Las personas con la infección desarrollarán una condición llamada síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA), en el cual los pulmones pierden su capacidad de trasladar el oxígeno a la sangre. Los pacientes pueden desarrollar una tos o dificultad para respirar. Muy rápidamente todos los órganos del cuerpo se ven afectados.

Cuándo llamar a su pediatra

Si su hijo tiene los síntomas de un resfriado severo o gripe y luego desarrolla dificultad para respirar u otros problemas respiratorios, comuníquese con su médico de inmediato o lleve al joven a la sala de emergencias.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Los análisis de sangre se pueden realizar en laboratorios especializados para identificar el Hantivirus.

Tratamiento

No hay una terapia específica disponible para tratar directamente el HPS. Hay estudios que se están realizando sobre un medicamento anti-viral llamado ribavirin. Algún día este medicamento puede ser un tratamiento efectivo para HPS.

Los niños con HPS deben ser hospitalizados en una unidad de cuidados intensivos. Es posible que requieran terapia con oxígeno y que deban recibir ayuda para respirar con un ventilador durante 2 a 4 días para combatir el SDRA.

¿Cuál es el pronóstico?

Aproximadamente el 45% de los pacientes con HPS mueren por la infección. Sin embargo, identificarla de forma anticipada y recibir atención de apoyo en el hospital ayudará a la mayoría de personas infectadas a recuperarse de este peligroso síndrome.

Prevención

Tome los pasos necesarios para reducir la probabilidad de que haya roedores en su hogar y otras áreas en donde su hijo pasa tiempo. Selle todos los agujeros por donde podrían entrar los roedores a su casa. Extermine a los roedores en el área con trampas de resorte y otras medidas. Utilice guantes de hule al tocar roedores muertos, y desinfecte los guantes después de usarlos.

Retire la maleza y hierba de los cimientos de su casa para evitar que los roedores hagan nido. Al entrar a un área en donde pueden haber vivido roedores, evite revolver o respirar cualquier polvo potencialmente contaminado. Considere utilizar una mascarilla al limpiar las áreas contaminadas con excrementos de roedores. Utilice tapaderas ajustadas sobre los botes de basura para evitar que los roedores entren a la basura.

 

Última actualización
11/4/2014
Fuente
Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.