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Problemas de Salud

La diabetes es un trastorno metabólico grave que impide al cuerpo la descomposición y uso normal de alimentos, especialmente de azúcares (carbohidratos). Puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y el sistema neurológico y puede provocar la pérdida progresiva de la visión con el paso del tiempo.

En los niños, la diabetes es causada debido a que el páncreas no produce adecuadamente la hormona insulina. Cuando esto ocurre, el cuerpo es incapaz de procesar de manera adecuada los azúcares, los que se acumulan en el flujo sanguíneo; el cuerpo no puede utilizar estos azúcares y se excretan en la orina. Esto lleva a los síntomas principales de la diabetes: micción abundante, sed y aumento del apetito, así como la pérdida de peso.

Si bien la diabetes puede empezar a cualquier edad, hay períodos pico aproximadamente de los cinco a los seis años de edad y luego de los once a los trece años de edad. A menudo, el primer signo es un aumento en la frecuencia y cantidad de micción. Sin embargo, deben estar presentes también otros síntomas fundamentales para el diagnóstico de la diabetes: Su hijo se quejará de tener sed y sentirse cansado, empezará a perder peso y aumentará el apetito. Si estos síntomas no se perciben al principio de su curso, algunos niños pueden necesitar ser hospitalizados cuando se haga un diagnóstico con el fin de recibir tratamiento con insulina intravenosa y fluidos para estabilizar su condición.

Aunque no existe la cura para la diabetes, los niños con esta enfermedad pueden llevar una infancia y adolescencia casi normal si el trastorno se mantiene bajo control. Es fundamental controlar la diabetes de manera adecuada para evitar complicaciones.Las inyecciones regulares de insulina, por lo general dos diarias, justo antes del desayuno y la cena, pueden mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de un rango normal y reducir la posibilidad de síntomas. También es importante una dieta alta en carbohidratos complejos con restricción de azúcar refinada. Un niño con diabetes puede necesitar que le recuerden que solo las inyecciones de insulina no pueden controlar la diabetes, sino que tiene que poner atención también en la dieta y seguir los lineamientos de nutrición del médico. Por lo menos treinta minutos de ejercicio al día también pueden ayudar a su hijo a controlar la enfermedad.

Trabajar con sus hijos en la madurez puede ayudarles a que empiecen poco a poco a asumir la responsabilidad para el cuidado de su trastorno. Ellos pueden empezar por aplicarse las inyecciones de insulina. También pueden revisar el azúcar en la sangre por lo menos dos veces al día, con el uso de simples tiras reactivas tratadas químicamente. Al asistir a campamentos de verano para niños diabéticos, pueden ver cómo otros niños con esta enfermedad se han vuelto más independientes en el cuidado de la misma.

Sin embargo, usted debe supervisar estas tareas de cuidado propio para asegurarse de que su hijo siga los lineamientos del médico. Si su hijo toma demasiada insulina, puede sufrir un shock insulínico, con síntomas que incluyen sensaciones de sudor frío u hormigueo, temblor, latidos del corazón rápidos y la pérdida de la conciencia. Por el contrario, si toma muy poca insulina, los síntomas principales de la diabetes (pérdida de peso, aumento de micción, sed y apetito) pueden regresar.

Cuando un joven no asume responsabilidades de cuidado propio en la madurez, es posible que sea aun más difícil introducir este concepto en la adolescencia, cuando el deseo de independencia con frecuencia anula el sentido común. Sin embargo, si su hijo desarrolla buenos hábitos antes de que llegue sus años de adolescencia, tendrá una mejor oportunidad de una vida joven adulta más fácil.

Para obtener más información sobre la diabetes infantil, consulte a su médico o comuníquese con Juvenile Diabetes Foundation, 432 Park Avenue South, New York, New York 10016. En muchas comunidades, hay disponibles grupos de padres, en donde los padres de los hijos con diabetes se reúnen para discutir sus inquietudes en común. Pida a su pediatra que le recomiende uno o dos libros para que se familiarice más con la diabetes, uno de los mejores, que lo pueden leer padres y niños, es An Instructional Aid on Insulin-Dependent Diabetes Mellitus por Luther B. Travis, M.D. (American Diabetes Association, Texas Affiliate, 8140 North Mopac, Austin, Texas 78759).

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.