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Problemas de Salud

Tener un problema de aprendizaje en sí no califica a un estudiante para obtener servicios de educación especial. Lo que decide la elegibilidad, es la brecha existente entre su rendimiento académico actual y su potencial académico e intelectual, según lo determinan las pruebas. Una diferencia significativa entre estas dos cosas garantizaría los servicios especiales. Ahora la pregunta es, ¿qué servicios?

Uno de los principios básicos de la Ley de educación para personas con discapacidades (Individuals with Disabilities Education Act, IDEA) es que los estudiantes con incapacidades reciban educación con sus compañeros sin discapacidades en la medida de lo posible. De conformidad con esa norma, la situación ideal es la inclusión: asistir a un salón de clases regular en el edificio regular de la escuela, pero, de ser necesario, recibir servicios adicionales. El horario de un adolescente puede incluir terapia del habla semanal y pasar tiempo en el salón de recursos; mientras que otro puede requerir sesiones con el psicólogo escolar.

En general, existen menos opciones en la escuela secundaria que en la escuela primaria, donde la educación especial a menudo se imparte por separado, en salones de clases independientes. Desde el jardín infantil, es probable que un alumno pase uno o dos períodos en el salón de clases regular, con la idea de que se integre completamente antes de ir a la escuela intermedia. En las escuelas públicas de EE.UU., cuatro de cada cinco jóvenes con problemas de aprendizaje y casi dos de cada cinco niños y niñas con retraso mental reciben clases regulares.

Al momento de llegar a la escuela intermedia, es probable que solo aquellos adolescentes a quienes se ha diagnosticado con problemas graves de aprendizaje se les envíe a sitios alternativos, que por lo general ofrecen salones de clases pequeños y un plan de estudios que combina las destrezas académicas y vocacionales. Los estudiantes con discapacidades leves o moderadas casi siempre permanecen en el sistema escolar convencional. Sin embargo, es probable que se les asigne un asiento especial dentro del entorno del salón de clases o que reciban instrucciones especiales para ayudarles a aprender, dependiendo de sus necesidades. A continuación, se incluyen algunos ejemplos de las medidas especiales que podrían implementarse en un salón de clases regular:

  • Sentar al estudiante al centro en la fila de adelante, cerca del escritorio del maestro y lejos de las ventanas, puertas, aparatos de aire acondicionado, radiadores y otras distracciones potenciales. 
  • Simplificar las instrucciones y evitar que estas sean múltiples.
  • Permitir que el estudiante tome los exámenes en un salón pequeño y silencioso.
  • Darle tiempo adicional al estudiante para que complete los exámenes y otras tareas en clase.
  • Revisar las instrucciones de los exámenes o tareas en el pizarrón.
  • Permitir que un estudiante que tiene problemas de procesamiento auditivo utilice tapones en los oídos, para bloquear el ruido de fondo. O, de manera alterna, permitir que utilice un dispositivo inalámbrico que transmita la voz del maestro directamente a un audífono, bloqueando así el ruido de fondo. 
  • Solicitar un segundo juego de libros para que el estudiante los tenga en casa, en caso de que los deje en el casillero; algo que sucede con mucha frecuencia. 
  • En el caso de alumnos disléxicos, disgráficos que tienen dificultades ortográficas y caligráficas, calificar tomando como base principalmente el contenido, en lugar de tomar en cuenta la ortografía y limpieza. 
  • Permitir que los estudiantes con problemas de aprendizaje utilicen procesadores de palabras, calculadoras, audiolibros, grabadoras, revisores ortográficos y otra tecnología de apoyo.

 

Última actualización
5/29/2014
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.