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Problemas de Salud

Los niños que caminan con sus pies hacia adentro se describen como niños “con la punta de los pies orientada hacia dentro” o que tienen “intrarrotación”. Esta es una condición muy común que puede involucrar uno o ambos pies y ocurre por una variedad de razones.

Intrarrotación durante la infancia

Los bebés nacen algunas veces con sus pies hacia adentro. Esta posición hacia adentro ocurre desde la parte delantera de su pie y se denomina metatarsus adductus. La mayoría de veces se debe a estar colocado en un espacio reducido dentro del útero antes de que nazca el bebé.

Puede considerar que es posible que exista un metatarsus adductus si:

  • La parte delantera del pie de su bebé en descanso gira hacia adentro.
  • El lado exterior del pie del niño está arqueado como una media luna. Esta condición generalmente es leve y se solucionará antes de que su bebé cumpla su primer año. Algunas veces es más severa o la acompañan las deformidades de otro pie que ocasiona un problema denominado pie equino.

Esta condición requiere una consulta con un ortopedista pediatra y un tratamiento con un enyesado o entablillado prematuro.

Intrarrotación a finales de la infancia

Cuando un niño tiene intrarrotación durante su segundo años, esto probablemente es debido a que la espinilla tiene una deformación hacia adentro (tibia). Esta condición se denomina torsión tibial interna. Cuando un niño entre las edades de tres y diez años tiene intrarrotación, probablemente se debe a una deformación del hueso del muslo (fémur), una condición denominada torsión femoral medial. Ambas condiciones tienden a ser hereditarias.

Tratamiento

Algunos expertos consideran que ningún tratamiento es necesario para la intrarrotación en un bebé menor de seis meses de edad. Para el metatarsus adductus severo en la infancia, es posible que el enyesado prematuro sea útil.

Los estudios muestran que la mayoría de bebés que tienen metatarsus adductus al principio de la infancia lo superarán sin ningún tratamiento necesario. Si la intrarrotación de su bebé persiste después de seis meses, o si está rígido y es difícil de corregir, es posible que su médico lo refiera con un ortopedista pediatra quien puede recomendarle una serie de yesos aplicados durante un período de tres a seis meses. El objetivo principal es corregir la condición antes de que su hijo empiece a caminar.

La intrarrotación al principio de la niñez con frecuencia se corrige sola con el tiempo, y generalmente no requiere ningún tratamiento. Pero si su hijo tiene problemas para caminar, trate la condición con su pediatra quien puede referirlo con un ortopedista. En el pasado se utilizaba un refuerzo nocturno (zapatos especiales con barras de conexión) para este problema, pero no se ha comprobado que sea un tratamiento efectivo. Debido a que la intrarrotación con frecuencia se corrige sola con el tiempo, es muy importante evitar los “tratamientos” no recetados como zapatos correctivos, cables de torsión, refuerzos durante el día, ejercicios, accesorios para los zapatos o manipulaciones para la espalda. Estos no corrigen el problema y pueden ser dañinos debido a que interfieren con el juego normal o para caminar. Además, un niño que usa estos refuerzos puede enfrentar la tensión emocional no necesaria de sus compañeros.

Sin embargo, si la intrarrotación de un niño continúa a la edad de nuevo o diez años, es posible que una cirugía sea necesaria para corregirla.

 

Última actualización
12/5/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.