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Problemas de Salud

Lesiones de la cabeza

Cuando un niño pierde el conocimiento, usted debe tomar la situación con mucha seriedad. Aunque perder la conciencia  puede tener varias causas, las lesiones de la cabeza son responsables de muchos casos. Con bastante frecuencia los niños recuperan la conciencia solo unos segundos después de un golpe a la cabeza, pero aún así, debe examinarlo un médico.

Aunque la mayoría de las lesiones de la cabeza son relativamente leves, comuníquese con el médico si le sale sangre o algún líquido transparente de las orejas o la nariz. También es necesario que el médico lo examine inmediatamente si se presentan algunas de las siguientes descripciones: Se queja de dolor de cabeza o mareos; actúa agitado o irritable, o incoherente, o muestra una reducción en el estado de alerta mental; respira extraño o ruidoso; convulsiona; tiene dificultad para ver o caminar; se ve sudoroso y pálido; o vomita más de dos veces después de que han pasado varias horas.

Si su hijo quiere dormir después de un golpe leve de la cabeza, el médico posiblemente recomiende que se lo permita. Durante la primera noche, despiértelo cada dos horas para asegurarse de que logra despertarse y lo reconoce. Verifique que la respiración sea normal, el color esté bien, las pupilas de sus ojos estén del mismo tamaño y no vomite. Si no logra despertarse, o si estos otros síntomas están presentes, llame al 911 de inmediato.

Si el golpe a la cabeza parece ser grave, llame para pedir ayuda de emergencia de inmediato. No mueva al niño excepto para prevenir lesiones adicionales. Si sangra mucho, aplique presión con una gasa o un pañuelo o toalla limpios para detener el flujo. Controle la respiración y el pulso hasta que llegue la ayuda de emergencia.

Desmayo

Todos los episodios de desmayo requieren que consulte con el médico, aunque los períodos breves de pérdida del conocimiento suelen no ser graves. Antes de desmayarse, un niño puede sentirse mareado y con náusea, luego se pondrá flácido y se caerá al piso. Por lo general, estos episodios ocurren cuando hay un suministro temporalmente inadecuado de sangre y oxígeno al cerebro, muchas veces relacionado con el estrés, el miedo o la sobre fatiga. El clima caluroso, el dolor, un estómago vacío o un olor peculiar también pueden hacer que un niño se desmaye.

Por lo general, los episodios de desmayo duran solo un minuto o menos, después de lo cual el flujo normal de sangre regresa y el niño recobra el conocimiento. Hasta entonces, mantenga a su hijo acostado con los pies levemente elevados.

Algunos episodios de desmayo requieren atención inmediata. Llame al 911 si su hijo permanece inconsciente por más de dos minutos, le cuesta respirar o tiembla o se sacude cuando está inconsciente. Un pulso débil o respiración poco profunda requieren atención de emergencia.

 

Última actualización
8/13/2014
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.