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Problemas de Salud

​El codo de las Ligas Menores es una lesión común por uso excesivo asociada al lanzamiento. Esta lesión es más común en los lanzadores pero también ocurre en los receptores, jugadores de las bases internas y jugadores de campo abierto.

El codo de las Ligas Menores es el resultado de tensión repetitiva sobre la placa de crecimiento en la parte interna del codo. La mayor tensión ocurre durante la fase de aceleración del lanzamiento de una pelota de béisbol.

Los huesos en crecimiento se lesionan fácilmente debido que la placa de crecimiento es mucho más débil que los ligamentos y músculos sujetados a la misma. Una vez que las placas de crecimiento se fusionan, es más probable que los deportistas se lesionen los ligamentos o tendones en su lugar.

Síntomas

El codo de las Ligas Menores comienza por lo regular sin una lesión específica, pero es posible que se sienta ocasionalmente un chasquido doloroso y distintivo. Los atletas jóvenes por lo regular tratan de minimizar los síntomas de manera que puedan seguir jugando el deporte.

Los atletas pueden experimentar dolor, dolencia sostenida e inflamación en la parte de adentro del codo. Estos síntomas pueden ocurrir solamente con el lanzamiento, pero pueden avanzar al punto en que los lanzamientos causan dolor. Las etapas avanzadas del trastorno pueden incluir pequeñas fracturas de la placa de crecimiento, cuerpos libres o astillas de hueso o artritis temprana y espolones óseos.

¿A quiénes les da codo de las Ligas Menores?

El codo de las Ligas Menores es más común entre las edades de 8 a 15 años pero puede ocurrir hasta la edad de 17 años si la placa de crecimiento no se ha fusionado. Esta condición se ve más frecuentemente en los lanzadores. Los deportistas que juegan otras posiciones con un alto volumen de lanzamientos, como el receptor, el parador en corto o los jugadores del campo abierto, también son susceptibles.

Existe una relación directa entre el dolor de codo y el número de lanzamientos (conteo de lanzamientos) y el número de juegos en el cual un jugador joven lanza. La mayoría de ligas tienen reglas establecidas acerca de esto pero es posible que no se sigan, de manera que es muy importante que alguien (usualmente el padre) lleve el conteo. Esto incluye contar los lanzamientos adicionales que se hacen fuera de la práctica. Este problema se ve mucho más comúnmente en los jugadores de béisbol que juegan todo el año y que lanzan para más de un equipo.

Las bolas rápidas son los lanzamientos más comunes que se lanzan en el béisbol y se lanzan duro, usualmente con efecto. Los cambios se lanzan con la misma acción del brazo que la bola rápida, pero la bola se mueve más lento debido que el lanzador agarra la bola con una sujeción distinta. Los lanzamientos en curva (curvas/curvas rápidas [slider]) se lanzan con movimiento de rotación que hace que se "curveen" o desciendan al llegar al plato. Los lanzamientos en curva parecen causar la mayor tensión sobre el hombro y el codo así que no se recomiendan hasta la edad de 14 años para lanzar curvas y 16 años para las curvas rápidas (sliders).

Pruebas

Las radiografías del codo pueden ayudar a determinar si la placa de crecimiento aún está abierta y si está ampliada. También pueden mostrar otros problemas del hueso, astillas de hueso sueltas y artritis temprana. Es posible que las radiografías en pacientes con codo de las Ligas Menores no muestren nada anormal, pero el atleta aún puede tener dolor.

Tratamiento

El tratamiento del codo de las Ligas Menores implica 3 etapas: descanso, rehabilitación y regresar a lanzar.

  1. Descanso. De primero, es importante descansar de todas las actividades de lanzamiento. El hielo puede ser útil para aliviar el dolor y la inflamación. Se pueden usar medicamentos antiinflamatorios no esteroides pero no son regularmente necesarios si el atleta no está lanzando.
  2. Rehabilitación. Los programas personalizados de terapia física son los más útiles para estos jóvenes beisbolistas. El programa debe incluir ejercicios de fuerza y del rango de movimiento del codo y debe avanzar para incluir el fortalecimiento del antebrazo, brazo superior, hombro, espalda y tronco.
  3. Regreso a lanzar. Los jugadores pueden regresar a lanzar cuando no se siente dolor y se tiene el rango completo de movimiento y fuerza. Deben avanzar gradualmente de las posiciones sin lanzamientos (como el bateador designado), hasta posiciones con menos lanzamientos (como primera y segunda base), a las posiciones de lanzamientos con todo el esfuerzo. Se debe discutir e instituir un programa para regresar a lanzar, que define un avance del número y la distancia de lanzamientos, para estos jóvenes lanzadores.

La mayoría de casos de codo de las Ligas Menores se desvanecen con descanso y manejo conservador según se describió anteriormente. Sin embargo, la cronología para la recuperación, al igual que con la mayoría de lesiones por exceso de uso es diferente para cada atleta. No seguir el plan de tratamiento también puede llevar a una deformidad o discapacidad de largo plazo, inclusive a condiciones como la osteoartritis.

Prevención

  • Acondicionamiento físico todo el año. Los jugadores deben reconocer los beneficios del entrenamiento y acondicionamiento físico todo el año. El entrenamiento con resistencia es importante y útil para todos los beisbolistas y debe incluir el fortalecimiento de brazos, hombros, espalda, tronco y cadera, así como acondicionamiento aeróbico.
  • Descanso activo. Los beisbolistas necesitan un período de "descanso activo" en donde no lanzan la pelota pero pueden jugar otros deportes. Este período de descanso debe durar al menos de 3 a 6 meses para darle tiempo al cuerpo para descansar y recuperarse.
  • Lineamientos para lanzar Son necesarios los conteos de lanzamientos en todos los niveles del béisbol. Se han actualizado, investigado y resumido los lineamientos en una publicación titulada "Cómo proteger los brazos de los lanzadores jóvenes". Es importante que todos los lanzadores jóvenes, los padres y entrenadores estén familiarizados con estos lineamientos. Pueden encontrar los lineamientos en www.littleague.org o http://www.asmi.org/asmiweb/usabaseball.htm.
  • Control, dominio y velocidad. Los lanzadores jóvenes deben trabajar primero en el control (colocar la pelota en la zona de strike). Luego de lograr el control deben trabajar en el dominio (poder colocar el lanzamiento en ciertas áreas de la zona de strike). Finalmente, después de lograr el control y dominio pueden trabajar en aumentar la velocidad del lanzamiento. Los lanzadores más jóvenes de 14 años solo deben lanzar bolas rápidas y cambios. Las curvas se pueden agregar a la edad de 14 años y las curvas rápidas (sliders) después de los 16 años.
  • Evitar lanzamientos de máximo esfuerzo. Los lanzadores jóvenes deben evitar otras posiciones de lanzamientos de alta demanda (receptor, parador en corto, tercera base) en los días en los que han lanzado. También deben descansar de lanzar durante 24 a 48 horas después de una excursión, inclusive una práctica en el jardín trasero.
  • Evitar lesiones adicionales. Los atletas deben escuchar a sus cuerpos con atención y evitar lanzar cuando tienen dolor. A un atleta que se queja de dolor alrededor del codo u hombro, de chasquido o incomodidad al lanzar no se le debe permitir lanzar más durante ese día hasta que ya no sienta dolor. Después de eso, un plan cuidadoso para un retorno gradual a los lanzamientos incluiría
    • Calentamiento y lanzamientos que sean más suaves que el esfuerzo máximo
    • Lanzar menos de los lanzamientos máximos
    • Lanzamientos de máximo esfuerzo
  • Técnica adecuada. Se debe hacer énfasis en una técnica correcta de lanzamiento y picheo a una edad temprana. Una mala técnica puede conllevar una lesión. Se puede obtener una evaluación biomecánica de un entrenador calificado de lanzamiento o en un laboratorio de biomecánica.

 

Última actualización
5/13/2014
Fuente
Care of the Young Athlete Patient Education Handouts (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.