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Seguridad & Prevención

Varios niños y sus padres relacionan un viaje al pediatra con inyecciones. En realidad hay un par de vacunas que no administramos como una inyección, específicamente la vacuna oral contra el rotavirus y la vacuna nasal contra la influenza. Sería excelente si las pudiéramos administrar todas por la boca, pero las vacunas contienen proteínas y azúcares complejos que se digieren rápidamente en el estómago, de manera que la única forma de lograr el mayor contacto de las mismas con el sistema inmunológico es inyectarlas en la piel o el músculo.

Vacunas combinadas

Las buenas noticias son que los pediatras se han vuelto mejores para reducir o incluso eliminar el dolor de la vacuna. Primero que todo, con frecuencia podemos administrar varias vacunas en una sola inyección. El récord actual es 5.

Gracias a las vacunas combinadas, las inyecciones más separadas que varios niños reciben en examen determinado de niño sano son 3. Normalmente administramos estas vacunas en los muslos durante los primeros años de vida y en los músculos del hombro después de eso. Cuando hay personal disponible, ellos pueden usar ambas piernas al mismo tiempo para minimizar la duración de la incomodidad. Debido que el dolor que hay tiende a experimentarse como un solo evento, se disuade a los padres a que distribuyan las vacunas en varias visitas. No existe una razón médica para hacerlo, y esto tiende a prolongar la incomodidad para todos.

Técnicas para el control del dolor

Ahora también tenemos una variedad de técnicas eficaces para el control del dolor.

  • Un aerosol enfriador puede adormecer la piel justo antes de que se administren las inyecciones para que no haya sensación de aguijón.
  • Otro método utiliza una placa de plástico cubierta con pequeños puntos para bloquear la sensación de dolor.
  • Las cremas anestésicas tópicas pueden funcionar en tan solo 15 minutos para lograr el mismo efecto.
  • Para los bebés que están siendo amamantados, la lactancia materna durante una vacuna puede brindarles un significativo alivio del dolor también.

Incluso sin usar ninguna de estas técnicas, la mayoría de bebés se tranquilizan muy rápidamente después de las inyecciones solo al sostenerlos. La calma en su voz y la firme tranquilidad de su abrazo le dicen a su bebé que todo está bien. Recuerde, las inyecciones pueden doler por un rato, pero la protección que le brindan a su bebé es buena para toda la vida.

Reacciones adversas

Por mucho las reacciones adversas más comunes después de la vacuna son fiebre e irritabilidad, y algunas veces es posible que haya un poco de enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección. Varios padres preguntan si deben darle acetaminofén (por ejemplo, Tylenol, PediaCare Fever Reducer) o ibuprofeno (por ejemplo, Motrin, Advil) antes de la visita para la vacuna. En el pasado hemos exhortado el uso de estos medicamentos para reducir cualquier incomodidad o posible fiebre provocada por las vacunas. Algunos estudios más recientes han cuestionado si darle acetaminofén podría hacer que las vacunas fueran ligeramente menos eficaces, así que algunos pediatras ya no lo recomiendan.

Cualquier medicamento o vacuna tiene el potencial de causar una reacción alérgica, algunas veces, una muy severa. Los índices de reacciones alérgicas severas con las vacunas oscilan en el rango de 1 por cada millón, lo que las hace muy poco comunes.

Cuándo llamar al médico

Ningún síntoma después de recibir vacunas debe ser dramático. Si su hijo tiene una temperatura por arriba de 102°F o una fiebre que dure más de algunos días, o si está inusualmente inquieto, aún debe consultar a su médico y no solo asumir que sus síntomas son por las vacunas.

Si observa que su hijo está desarrollando urticaria, resopla o parece inusualmente enfermo después de recibir las vacunas, notifique al personal del consultorio si aún se encuentra allí o llame a los servicios médicos de emergencia (911) si no lo está.

 

Autor
David L. Hill, MD, FAAP
Última actualización
4/11/2014
Fuente
Dad to Dad: Parenting Like a Pro (Copyright © American Academy of Pediatrics 2012)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.