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Seguridad & Prevención

¿Cómo podemos ayudar a nuestros niños a evitar que sean víctimas de acoso? 

Ya sea que se encuentren en el área de juego de la escuela o en el parque del vecindario, los niños  a veces terminan siendo presas de los acosadores. Cuando eso sucede, estos acosadores no solo atemorizan a los pequeños aplastando su confianza y echando a perder su juego, sino también causan lesiones físicas.  

Evitar a un acosador es una razón por la cual su niño puede mostrarse reacio a asistir a la escuela. Quizá se está sintiendo obligado a cederle a su acosador el dinero del almuerzo. O quizá podría tener miedo de que lo lastimen físicamente. Si tiene sospechas de que exista un problema como este, debe tomar medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de su hijo. Estas son algunas estrategias que puede adoptar su hijo con su ayuda, y que lo ayudarán a sentirse más seguro:  

  • Dígale a su niño que no reaccione ante el acosador, particularmente al ceder ante sus exigencias. Un acosador se deleita al intimidar a los demás y no hay nada que le guste tanto como ver a su víctima llorar o molestarse notoriamente de otras maneras. Obtener esa respuesta refuerza el comportamiento acosador. Su hijo debería intentar mantener su compostura y simplemente retirarse.  
  • Si no resultan los intentos de su hijo por ignorar los fastidios de un acosador, su niño debe portarse firme. Mientras se para erguido y ve a quien lo tortura a los ojos, debe expresar claramente y en voz alta algo como, “Deja de hacer eso ahora mismo. Si continúas, te voy a denunciar ante el director”. O “Te voy a hablar, pero no voy a pelear. Así que baja tus puños”. Algunas veces, una expresión fuerte calmará la situación y el acosador tratará de encontrar otro blanco más débil. El hecho de atraer la atención de los compañeros hacia la situación de acoso puede avergonzar al acosador. Si su niño no está acostumbrado a reaccionar de manera asertiva, ayúdelo a ensayar lo que va a decir si se ve confrontado.  
  • Anime a su niño a forjar sólidos lazos de amistad. Un joven que tiene amigos fieles es menos probable de servir de blanco de un acosador o, por lo menos, tiene algunos aliados, en caso de que se vuelva objeto de acoso.  
  • Hable con el maestro o la maestra de su hijo o con el director de su escuela en caso de que persista la situación con el acosador. Es posible que usted se rehúse a intervenir, quizá porque su niño se vaya a avergonzar de que lo hace, o porque cree que él necesita lidiar solo con estas situaciones. Por otro lado, no quiere que la autoconfianza de su niño se debilite o que esté en riesgo su bienestar físico. Su hijo merece asistir a la escuela en un entorno seguro, aún cuando esto signifique que tanto usted como el personal de la escuela deban involucrarse.  

Permita que el director o personal docente hablen con el acosador cuando observen el comportamiento inapropiado en las instalaciones de la escuela. Esto constituye por lo general un enfoque más eficaz que tener usted que hablar con el niño o sus padres.   

 

Última actualización
11/4/2014
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.