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Seguridad & Prevención

Qué es la enfermedad meningocócica?

La enfermedad meningocócica es una enfermedad grave causada por una bacteria. Es una de las causas principales de meningitis bacteriana en niños de 2 a 18 años en los Estados Unidos. La meningitis es una infección de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. La enfermedad meningocócica también causa infecciones de la sangre.

En los Estados Unidos, aproximadamente entre 1,000 y 1,200 personas por año contraen la enfermedad meningocócica. Entre el 10% y el 15% de ellas mueren, incluso si se las tratan con antibióticos. De las que sobreviven, entre el 11% y el 19% pierden los brazos o las piernas, presentan problemas en el sistema nervioso, quedan sordas o con retraso mental, o sufren convulsiones o derrames cerebrales.

Cualquiera puede contraer la enfermedad meningocócica, pero es más común en bebés de menos de un año y en personas entre 16 y 21 años. Los niños con ciertos problemas médicos, como la falta de bazo, tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad meningocócica. El riesgo también es mayor en estudiantes universitarios de primer año que viven en residencias estudiantiles.

Las infecciones meningocócicas se pueden tratar con medicamentos como la penicilina. Aun así, muchas personas que contraen la enfermedad mueren a causa de ella y muchas otras quedan afectadas de por vida. Por eso, la prevención de la enfermedad a través de la vacuna contra el meningococo es importante para las personas con mayor riesgo.

La vacuna contra el meningococo

Existen dos tipos de vacuna contra el meningococo en los Estados Unidos:

  • La vacuna conjugada contra el meningococo (MCV4) se recomienda para personas menores de 55 años.
  • La vacuna polisacárida contra el meningococo (MPSV4) ha estado disponible desde los años setenta. Es la única vacuna contra el meningococo autorizada para personas mayores de 55 años.

Ambas vacunas pueden prevenir 4 tipos de enfermedades meningocócicas, incluyendo 2 de los 3 tipos más comunes en los Estados Unidos y un tipo que causa epidemias en África. Existen otros tipos de enfermedades meningocócicas, pero las vacunas no protegen contra ellos.


¿Quiénes deben vacunarse contra el meningococo y cuándo?

Vacunación de rutina

Se recomiendan dos dosis de MCV4 para los adolescentes de 11 a 18 años: la primera dosis a los 11 ó 12 años, con una dosis de refuerzo a los 16 años.

Los adolescentes en este grupo de edad con infección de VIH se deben poner tres dosis: 2 dosis con 2 meses de diferencia a los 11 ó 12 años, más un refuerzo a los 16.

Si la primera dosis (o serie) se pone entre los 13 y 15 años, el refuerzo se debe poner entre los 16 y los 18 años. Si la primera dosis (o serie) se pone después de cumplir los 16 años, no se necesita un refuerzo.

Otras personas con mayor riesgo

  • Estudiantes universitarios de primer año que viven en residencias estudiantiles.
  • Personal de laboratorio que está expuesto habitualmente a la bacteria meningocócica.
  • Reclutas militares de los Estados Unidos.
  • Cualquier persona que viaje a cualquier parte del mundo donde la enfermedad meningocócica sea común, como en algunas partes de África, o que viva en tales zonas.
  • Cualquier persona cuyo bazo esté dañado o se le haya extirpado.
  • Cualquier persona que tenga una deficiencia del complejo terminal del complemento (un trastorno del sistema inmunitario).
  • Personas que podrían haber estado expuestas a meningitis durante un brote.

Los niños entre 9 y 23 meses y cualquier otra persona con ciertas afecciones médicas necesitan 2 dosis para tener una protección adecuada. Pregunte a su médico sobre la cantidad de dosis y el momento en que se deben aplicar, y la necesidad de dosis de refuerzo.

La MCV4 es la recomendada para las personas entre 9 meses y 55 años que se encuentran en estos grupos. La MPSV4 se puede usar en adultos mayores de 55 años.

Algunas personas no deben vacunarse contra el meningococo o deben esperar.

  • Las personas que hayan tenido una reacción alérgica grave (que haya puesto en peligro su vida) a una dosis previa de la vacuna MCV4 o MPSV4 no deben ponerse otra dosis.
  • Las personas que tenga una alergia grave (que ponga en peligro su vida) a cualquier componente de la vacuna no deben ponerse la vacuna. Informe a su médico si tiene alergias graves.
  • Las personas que tengan una enfermedad moderada o grave al momento de ponerse la vacuna deben esperar hasta recuperarse. Pregunte a su médico. Las personas con una enfermedad leve generalmente se pueden vacunar.
  • Las vacunas contra el meningococo pueden aplicarse a mujeres embarazadas. La MCV4 es una vacuna bastante nueva y no se ha estudiado tanto en mujeres embarazadas como la MPSV4. Se debe emplear solo en casos claramente necesarios. Los fabricantes de MCV4 mantienen registros de las mujeres embarazadas que reciben la vacuna.

A excepción de los niños con anemia de células falciformes o que no tienen un bazo funcional, las vacunas contra el meningococo se pueden aplicar al mismo tiempo que otras vacunas.

¿Cuáles son los riesgos relacionados con las vacunas contra el meningococo?

Al igual que cualquier medicamento, las vacunas podrían causar graves problemas, como reacciones alérgicas graves. El riesgo de que la vacuna contra el meningococo provoque daños graves, o la muerte, es sumamente bajo.

Problemas leves

La mitad de las personas que se ponen las vacunas contra el meningococo tienen efectos secundarios leves, como enrojecimiento o dolor en el lugar de la inyección.

Si se producen estos problemas, por lo general duran 1 ó 2 días. Son más comunes después de la aplicación de la MCV4 que de la MPSV4.

Un pequeño porcentaje de las personas que reciben la vacuna presentan un poco de fiebre.

Problemas graves

Las reacciones alérgicas, después de unos minutos o unas horas de ponerse la vacuna, son muy poco frecuentes.

  • Pueden ocurrir episodios de desmayo de corta duración y síntomas relacionados (como espasmos o movimientos similares a una convulsión). Estos suceden más a menudo en adolescentes y pueden provocar caídas y lesiones.
  • Sentarse o recostarse por unos 15 minutos después de obtener la vacuna, en especial si se siente mareado, puede ayudar a prevenir estas lesiones.

¿Qué sucede si se produce una reacción moderada o grave?

¿A qué debo prestar atención?

Preste atención a cualquier cosa fuera de lo común, como una reacción alérgica grave o fiebre alta. Si ocurriera una reacción alérgica grave, se produciría entre unos pocos minutos a una hora de ponerse la vacuna. Los signos de una reacción alérgica grave pueden incluir dificultad para respirar, debilidad, ronquera o sibilancias, latidos rápidos del corazón, urticaria, mareos, palidez o inflamación de la garganta.

¿Qué debo hacer?

  • Llame a un médico o lleve a la persona de inmediato a un médico.
  • Informe a su médico lo que ocurrió, la fecha y la hora en que ocurrió y cuándo se puso la vacuna.
  • Pida a su proveedor de salud que informe la reacción mediante la presentación de un formulario del Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS). O puede presentar este informe a través del sitio web del VAERS en www.vaers.hhs.gov o llamando al 1-800-822-7967.

VAERS no da consejos médicos.

Programa Nacional de Compensación por Daños Derivados de las Vacunas

El Programa Nacional de Compensación por Daños Derivados de Vacunas (VICP) se creó en 1986. Las personas que creen que pueden haber sufrido daños a causa de una vacuna pueden obtener información sobre el programa y sobre la presentación de una reclamación llamando al 1-800-338-2382 o visitando el sitio web del VICP en www.hrsa.gov/vaccinecompensation.

¿Cómo puedo obtener más información?

  • Su médico puede darle el folleto de información que viene con la vacuna o sugerirle otras fuentes de información.
  • Llame al departamento de salud local o estatal.
  • Comuníquese con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC):

Vacunas contra el meningococo; 10/14/2011

 

Última actualización
9/16/2013
Fuente
U.S. Department of Health & Human Services Centers for Disease Control and Prevention: Vaccine Information Statement
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.