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Problemas de salud
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Explicamos los tratamientos pediátricos comunes contra el cáncer

Por: Vikramjit Kanwar, MD, FAAP

Un diagnóstico de cáncer es alarmante y a menudo es algo nuevo tanto para los niños como para sus padres. Afortunadamente, las tasas de supervivencia para el cáncer infantil han aumentado drásticamente en las últimas décadas. En este momento, más del 80 % de los niños con diagnóstico de cáncer en los Estados Unidos que reciben tratamiento se curan.

En este artículo, la American Academy of Pediatrics ofrece información sobre algunas de las opciones comunes para su tratamiento que están disponibles. Tenga en cuenta que no todos estos tratamientos se recomiendan para todos los tipos de cáncer ni para todos los niños.

¿Qué es un plan de tratamiento contra el cáncer?

Después del diagnóstico, un médico especializado en cáncer infantil, llamado oncólogo pediátrico, trabajará con la familia y otros subespecialistas oncológicos para elaborar un plan de tratamiento o "protocolo".

El plan de tratamiento oncológico de un niño puede incluir una combinación de lo siguiente:

  • Cirugía para extirpar tejido canceroso

  • Quimioterapia (también conocida como farmacoterapia)

  • Radioterapia (rayos X de alta energía)

  • Terapia dirigida, como la inmunoterapia (proteínas que hacen que el sistema inmunitario mate el cáncer o que se dirija a genes o proteínas específicas del cáncer)

  • Trasplante de células madre hematopoyéticas (quimioterapia fuerte seguida por el reemplazo de nuevas células sanguíneas de médula ósea)

Lo que se incluya en un plan de tratamiento depende del tipo de cáncer, la genética del cáncer y la ubicación del cáncer en el organismo.

Cirugía

La cirugía puede ser parte tanto del diagnóstico como del tratamiento del cáncer, especialmente en el caso de tumores sólidos y linfomas (ganglios linfáticos que contienen cáncer). Primero el cirujano saca una muestra del tumor, un procedimiento que se conoce como biopsia, para poder analizar el tejido. Esto puede revelar el tipo exacto de cáncer.

Los cirujanos pueden luego extirpar la mayor cantidad posible de cáncer antes, durante o después de que se administran otros tratamientos para reducir el tamaño del tumor con el fin de lograr los mejores resultados.

A veces la cirugía puede dañar el tejido sano que está alrededor del tumor. Un niño puede necesitar medicamentos o terapias para ayudarlo a sanar después de la cirugía.

Qué se trata con cirugía

La cirugía a menudo es parte del tratamiento para los tumores sólidos en el riñón (como el tumor de Wilms), el sistema nervioso (como el neuroblastoma), los huesos, músculos u otros tejidos blandos (tipos de sarcomas) y cánceres en el cerebro, por ejemplo.

Tratamientos y ensayos clínicos para el cáncer infantil

Más de la mitad de los niños que reciben tratamiento contra el cáncer se inscriben en ensayos clínicos. Los ensayos clínicos son estudios de investigación que ayudan a los médicos a aprender a mejorar las tasas de cura y la calidad de vida durante y después del tratamiento contra el cáncer. También son buenos para los pacientes. Los pacientes en los ensayos clínicos reciben la información más reciente, pruebas, procedimientos, quimioterapia y otros fármacos. Un oncólogo pediátrico explicará los riesgos y beneficios del ensayo clínico para ayudar a las familias a decidir si un ensayo clínico es una buena opción para su hijo.

   

Radioterapia

La radioterapia usa rayos X (fotones o protones) de altos niveles de energía para destruir las células cancerosas. La radiación se administra con una máquina llamada acelerador lineal, que envía rayos X de alto nivel de energía directamente dentro del cáncer. La radiación no se ve, no tiene sabor ni olor, pero el acelerador lineal a veces hace un ruido de cliqueo o zumbido durante el tratamiento.

Cada tratamiento de radiación puede durar de 10 a 30 minutos, y se puede administrar todos los días durante varios días a la semana. El tratamiento total puede durar de 1 a 8 semanas, dependiendo del tipo de cáncer.

A veces la radiación puede dañar temporalmente el tejido sano alrededor del tumor que se está tratando. Los efectos secundarios, que a menudo dependen del tipo y ubicación del cáncer, pueden aparecer dos o tres semanas después de comenzar el tratamiento y durar varias semanas. Se administran medicamentos complementarios para reducir muchos efectos secundarios.

Qué se trata con radioterapia

La radioterapia puede ser una parte del tratamiento de los cánceres infantiles que se desarrollan en el tejido blando (rabdomiosarcoma y sarcoma), los huesos (sarcoma de Ewing), el ojo (retinoblastoma), los ganglios linfáticos (linfoma de Hodgkin) y el sistema nervioso (neuroblastoma, ependimoma, glioma pontino y astrocitoma), entre otros tipos.

Quimioterapia

La quimioterapia (a veces llamada "quimio") es el uso de medicamentos para ayudar a destruir las células cancerosas. La quimioterapia se puede administrar en una cantidad de formas diferentes:

  • Por la boca (vía oral)

  • En la vena (vía intravenosa)

  • En el músculo (vía intramuscular)

  • En el líquido cefalorraquídeo (vía intratecal o intraventricular)

  • Debajo de la piel (vía subcutánea)

A menudo se usa una combinación de fármacos de quimioterapia al mismo tiempo. La duración del tratamiento depende del tipo de cáncer y qué tan rápido responda el cáncer.

Como con la radiación, a veces células sanas del cuerpo también se ven afectadas, especialmente las de crecimiento rápido como las de la sangre, los intestinos o los folículos pilosos, pero el daño por lo general es temporal. Cada quimioterapia tiene sus efectos secundarios exclusivos pero hay medicamentos de apoyo disponibles para reducirlos.

Qué es lo que trata la quimioterapia

A menudo la quimioterapia es parte del tratamiento para la mayoría de los tipos de cáncer que comienzan en el riñón, el sistema nervioso, los ovarios o los testículos (células germinales en los ovarios o testículos), los músculos, los huesos (sarcoma de Ewing, osteosarcoma), el hígado (hepatoblastoma), el ojo (retinoblastoma), la sangre, los ganglios linfáticos (linfoma de Hodgkin y no Hodgkin), el sistema inmunitario (histiocitosis de células de Langerhans) y el cerebro.

Trasplante de médula ósea y células madre hematopoyéticas

Los trasplantes de células madre reemplazan las células de la médula ósea enfermas o dañadas con células madre sanas de médula ósea o sangre de cordón umbilical que pueden producir células de sangre maduras y sanas nuevas. Hay dos tipos principales de trasplantes de médula ósea que se usan para tratar los cánceres infantiles:

Trasplante autólogo

Este tipo de trasplante recoge o "cosecha" las propias células madre del niño y las congela para usarlas posteriormente. Comienza con dosis muy altas de quimioterapia para destruir las células cancerosas. Después de la quimioterapia, se administra un proteína estimulante diariamente para forzar las células madre fuera de la médula ósea. Las células luego se recolectan usando una máquina especial en un proceso llamado aféresis, el que separa la sangre en diferentes partes. Las células congeladas luego se descongelan y se regresan o "infunden" en el torrente sanguíneo del paciente. Estas células madre sanas se trasladan hacia la médula ósea sana para generar células sanguíneas sanas.

Trasplante alogénico

Este tipo de trasplante recoge células madre de otra persona, a menudo un hermano. Si no hay un donante familiar con coincidencia genética, las familias pueden buscar un donante no emparentado a través del Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea. Los pacientes también pueden recibir sangre de cordón umbilical.

Antes de que se trasplanten las células madre donadas, se utiliza quimioterapia con o sin radiación (lo que se denomina acondicionamiento) para destruir la médula ósea del paciente. Las nuevas células madre donadas se infunden en el torrente sanguíneo para que produzcan células sanguíneas nuevas.

Como los pacientes están vulnerables a contraer infecciones y muchos otros efectos secundarios durante los trasplantes de células madre, por lo general deben permanecer en el hospital por un tiempo. Una estadía en el hospital además ayuda a los médicos a estar atentos a cualquier complicación, como que el organismo rechace las células trasplantadas.

Qué es lo que se trata con el trasplante de células madre

El trasplante de células madre se puede usar para tratar niños con neuroblastoma de alto riesgo y ciertos tipos de tumores cerebrales, linfomas, tumores de células germinales y leucemia recidivante (que ha regresado) después de un tratamiento anterior.

Terapia dirigida

La terapia dirigida, llamada a veces terapia molecular o medicina de precisión, actúa dirigiéndose y destruyendo los genes mutados (cambiados) específicos del cáncer, proteínas o tejido circundante. La terapia dirigida se puede usar en combinación con otros tratamientos como la quimioterapia.

Principales tipos de terapia dirigida

Hay distintos tipos de terapias dirigidas contra el cáncer. Los dos tipos principales incluyen fármacos de moléculas pequeñas que actúan dentro de las células cancerosas y anticuerpos monoclonales que actúan uniéndose al exterior de las células cancerosas. Algunas marcan las células cancerosas para que se vean mejor y puedan ser destruidas por el sistema inmunitario. Otras destruyen o evitan que crezcan las células cancerosas. Y otras transportan toxinas a las células cancerosas o se dirigen a un defecto genético específico en el tumor.

Si bien la esperanza es que la terapia dirigida reduzca cualquier efecto secundario en el tejido sano, incluso estas terapias tienen efectos secundarios que se pueden manejar con medicamentos y atención de apoyo por parte del oncólogo pediátrico.

Qué es lo que trata la terapia dirigida

Hasta el momento la terapia dirigida ha sido muy exitosa en el caso de algunos tipos de leucemia y linfoma. A medida que las investigaciones llevan a una mejor comprensión de varias anomalías genéticas en los diferentes tipos de cánceres infantiles, otros cánceres también pueden tratarse con diferentes terapias dirigidas.

Inmunoterapia

El tratamiento de inmunoterapia implica el uso de medicamentos para ayudar a que sea el propio sistema inmunitario del cuerpo que combate gérmenes el que se dirija a las células cancerosas y las destruya. Hay diferentes tipos de inmunoterapia que pueden tratar el cáncer, entre los que se incluyen:

  • Tratamiento con anticuerpos monoclonales, que utiliza anticuerpos específicos creados por el sistema inmunitario para que se unan a marcadores de proteínas específicos en las células tumorales. Esto ayuda a que el sistema inmunitario las reconozca y las destruya.

  • Los inhibidores de puntos de control inmunitario son una nueva clase de fármacos que desactivan la función protectora de las proteínas que producen las células cancerosas que fueron omitidas previamente en el ataque del sistema inmunitario.

  • Terapia celular adoptiva, llamada también terapia de transferencia de linfocitos T, es cuando se recogen linfocitos T (un tipo de linfocito o glóbulo blanco) de un paciente y se cultivan en un laboratorio bajo condiciones en donde los "entrenan" para combatir las células cancerosas. La terapia de linfocitos T con receptor de antígeno quimérico (linfocitos T con CAR) es la más conocida de este tipo de terapia celular. La terapia de linfocitos T con CAR tiene muchos efectos secundarios graves iniciales pero puede ser muy eficaz contra le leucemia o el linfoma recidivantes.

  • Las vacunas contra el cáncer, disponibles en ensayos clínicos, ayudan al sistema inmunitario a identificar y destruir a las células cancerosas.

Como con otros tipos de terapia dirigida, la inmunoterapia también tiene efectos secundarios que pueden ocurrir durante el tratamiento o incluso después. La supervisión atenta y la atención médica de apoyo ayudan a reducir estos efectos secundarios.

Qué es lo que trata la inmunoterapia

La inmunoterapia puede ser parte del plan de tratamiento de muchos tipos de cánceres diferentes, incluyendo el linfoma no Hodgkin, el cáncer de piel (melanoma), la leucemia de alto riesgo o recidivante o el neuroblastoma que se ha propagado a otras partes del cuerpo.

Recuerde

Comenzar el tratamiento contra el cáncer puede ser un momento de confusión para los pacientes y sus familias. Hable con su pediatra y con el equipo oncológico si tiene alguna pregunta acerca del mejor plan de tratamiento para su hijo.

Información adicional:

Sobre el Dr. Vikramjit Kanwar

Vikramjit Kanwar, MD, FAAPVikramjit Kanwar, MD, FAAP, es un especialista miembro del Departamento de Hematología y Oncología de la American Academy of Pediatrics. Fue jefe de la División de Hematología-Oncología Pediátrica en Centro Médico de Albany y profesor adjunto de Pediatría en la Facultad de Medicina de Albany en Nueva York. El Dr. Kanwar participa activamente con el Grupo de Oncología Infantil.


 

Última actualización
2/18/2020
Fuente
American Academy of Pediatrics Section on Hematology/Oncology (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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