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Vida Sana

Los efectos beneficiosos de la música sobre la salud mental se han sabido por miles de años. Los filósofos antiguos desde Platón hasta Confucio y los descendientes de Israel cantaban las alabanzas musicales y las usaban para calmar la tensión. Las bandas militares utilizan la música para desarrollar confianza y coraje. Los eventos deportivos proporcionan música para incitar el entusiasmo. Los niños en la escuela usan música para memorizar el abecedario. Los centros comerciales ponen música para atraer a los consumidores y mantenerlos en la tienda. Los dentistas ponen música para calmar a los pacientes nerviosos. La investigación moderna apoya la sabiduría convencional de que la música beneficia el estado de ánimo y la confianza.

Debido a nuestras experiencias únicas, desarrollamos diferentes gustos y preferencias musicales. A pesar de estas diferencias, hay algunas respuestas comunes a la música. A los bebés les encantan las canciones de cuna. El canto de la madre es particularmente sosegador, sin importar cuáles sean los talentos o entrenamiento musical formal de una madre. Ciertas clases de música hacen que casi todos se sientan peor, incluso cuando alguien dice que lo disfruta; en un estudio de 144 adultos y adolescentes que escuchaban 4 tipos distintos de música, la música "grunge" inducía a aumentos significativos en la hostilidad, tristeza, tensión y fatiga entre todo el grupo, incluso en los adolescentes que decían que les gustaba. En otro estudio, estudiantes de la universidad reportaron que la música pop, rock, la música vieja y la clásica les ayudaba a sentirse más felices y más optimistas, amigables, relajados y tranquilos.

Música, atención y aprendizaje

Todos los que han aprendido el abecedario saben que es más fácil memorizar una lista si va con música. La investigación científica respalda la experiencia común que dice que aparear la música con el ritmo y el tono mejora el aprendizaje y la memoria. La música ayuda a los niños y adolescentes con problemas de atención de varias maneras. Primero, se puede usar como una recompensa a un comportamiento deseado. Por ejemplo, por prestar atención a la tarea durante 10 minutos, se puede recompensar a un niño con la oportunidad de escuchar música durante 5 minutos. Segundo, se puede usar para ayudar a mejorar la atención a tareas académicas "aburridas" como la memorización, usar canciones, ritmos y baile o movimiento para mejorar el interés de las listas a memorizar. La música barroca instrumental es excelente para mejorar la atención y el razonamiento. Para los estudiantes, reproducir música de fondo no es distractor. Tercero, se pueden usar pistas musicales para ayudar a organizar actividades, un tipo de música para una actividad (estudiar), otro para otra actividad diferente (comer) y un tercer tipo para irse a la cama. Cuarto, los estudios demuestran que la música tranquila puede promover un comportamiento pro-social y disminuir un comportamiento impulsivo.

La música y la ansiedad

Muchas personas encuentran que la música familiar es reconfortante y tranquilizante. De hecho, la música es tan eficaz para reducir la ansiedad, que a menudo se usa en entornos dentales, preoperatorios y de radioterapia para ayudar a los pacientes a enfrentar sus preocupaciones acerca de los procedimientos. La música ayuda a disminuir la ansiedad en los adultos mayores, mamás primerizas y en los niños también. La capacidad que tiene la música de desvanecer las preocupaciones se representa en la letra de Rogers y Hammerstein,

“Cuando me siento temeroso, sostengo mi cabeza en alto
y silbo una tonada alegre, para que nadie sospeche que tengo miedo…
Y cada vez,
la felicidad de la tonada me convence que no tengo miedo”.

Cualquier tipo de música relajante, tranquilizante puede contribuir a estados de ánimo más tranquilos. La música tranquilizante puede combinarse con terapia cognitiva para reducir la ansiedad incluso más eficientemente que la terapia convencional por sí sola.

Algunos estudios sugieren que la música especialmente diseñada, como la música que incluye entonaciones que inducen intencionalmente ritmos para los dos oídos que ponen las ondas del cerebro en ritmos delta o zeta relajados, puede ayudar a mejorar los síntomas en pacientes ansiosos aún más que la música sin estas entonaciones; escuchar esta música sin otra distracción (no mientras conduce, cocina, habla o lee) promueve los mejores beneficios.

La música y los estados de ánimo

Un análisis de 5 estudios sobre la música para la depresión concluyó que la terapia musical no solo es aceptable para los pacientes deprimidos, sino que en realidad ayuda a mejorar sus estados de ánimo. La música ha demostrado ser útil para ayudar a los pacientes con enfermedades médicas graves como el cáncer, quemaduras y esclerosis múltiple que también están deprimidos. Si puede ayudar en estas situaciones, es posible que pueda ayudarle a usted y a sus seres queridos a experimentar estados de ánimo más positivos.

La música y el sueño

Muchas personas escuchan música reconfortante para ayudarles a conciliar el sueño. Esta práctica está respaldada por estudios en varios entornos. Solo no trate de escuchar música bailable enérgica o marchas vigorizantes antes de tratar de dormir. Por el contrario, si está tratando de despertarse por la mañana, elija música acelerada más que canciones de cuna.

La música y el estrés

Desde los tiempos antiguos, se ha sabido que ciertos tipos de música pueden ayudar a calmar el estrés. La música tranquilizante de fondo puede reducir significativamente la irritabilidad y promover la calma en pacientes de asilos de ancianos con demencia. La música, elegida ampliamente, reduce los niveles de la hormona del estrés. Por otro lado, cada padre de un adolescente sabe que ciertos tipos de música, particularmente con volumen muy alto, puede inducir el estrés. Saber que ciertos tipos de música pueden aliviar el estrés es una cosa; ser cuidadoso en elegir qué tipo de música escuchar es otro. Elija su música tan cuidadosamente como elige sus alimentos y sus amigos.

 

Última actualización
3/3/2014
Fuente
Mental Health, Naturally: The Family Guide to Holistic Care for a Healthy Mind and Body (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.