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Seguridad & Prevención

Los trampolines se suelen considerar una gran fuente de diversión y ejercicio para los niños. Sin embargo, miles de personas resultan lesionadas en trampolines todos los años. La mayoría de estas lesiones se producen en trampolines instalados en casas.

Los trampolines son peligrosos

La mayoría de las lesiones en trampolines se producen en niños de 6 a 14 años de edad. Entre las lesiones comunes figuran las siguientes:

  • Fractura de huesos (que a veces requieren de cirugía)
  • Concusiones y otras lesiones al cráneo
  • Esguinces/torceduras
  • Moratones, raspones y cortaduras
  • Lesiones del cuello y la médula espinal (que pueden llevar a parálisis permanente o la muerte)

Cómo se lastiman los niños

La mayoría de las lesiones en trampolines (tanto en mini-trampolines como de tamaño regular) se producen por las siguientes circunstancias:
  • Aterrizar mal al saltar
  • Intentar acrobacias
  • Chocar contra otra persona
  • Caerse o saltar del trampolín
  • Aterrizar en los resortes o el marco


Para proteger a los niños contra daños causados en trampolines, no es suficiente con instalar una red alrededor del trampolín, colocar almohadillas o incluso ser supervisado por un adulto. Es por esto que la Academia Americana de Pediatría recomienda que no se instalen nunca trampolines en las casas, en las clases regulares de gimnasia ni en los parques de recreo. Éstos sólo deben usarse en programas supervisados de entrenamiento para gimnastas, clavados u otros deportes competitivos.

Qué puede hacer para proteger a sus hijos

¡No compre un trampolín para su casa! En lugar de esto, anime a su hijo a ejercitarse de otros modos, como jugar a la pelota, montar en bicicleta (con un casco, por supuesto) o participar en un deporte de equipo.

 

Última actualización
11/1/2013
Fuente
Trampolines: What You Need to Know (Copyright © 2008 American Academy of Pediatrics, Updated 1/2013)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.