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Problemas de Salud

Mientras que los medios de comunicación se han enfocado más en la epidemia nacional de obesidad en niños y adolescentes, una tendencia relacionada necesita la misma atención, a partir de este momento.

En alguna época, la diabetes tipo 2 era considerada una enfermedad de la que solo los adultos debían preocuparse. De hecho, a la afección alguna ves se le llamó “diabetes de la edad adulta”. Pero todo eso está cambiando. La diabetes tipo 2 se está “pareciendo a la epidemia de la obesidad”, comenta la Dra. Francine Kaufman, jefe de endocrinología y metabolismo en Childrens Hospital Los Angeles y ex-presidenta de American Diabetes Association.

Los investigadores recién están empezando a dedicar más tiempo a la creciente tendencia de los niños diagnosticados con diabetes tipo 2. La American Diabetes Association calcula que 2 millones de niños (1 de cada 6) tiene prediabetes, lo cual es una recopilación de factores de riesgo que con frecuencia conllevan a la diabetes tipo 2.

La diabetes mellitus tipo 2 (el nombre completo de la enfermedad) es un trastorno en el que el cuerpo no puede usar insulina para controlar y procesar la glucosa (azúcares) en la sangre en la forma en que debería hacerlo. Para corregir esta afección, el cuerpo puede producir más insulina primero. Pero en muchos casos, el cuerpo produce menos y menos insulina a lo largo de los años, siendo la diabetes el resultado final.

Debido que la enfermedad se presenta gradualmente, es crucial que los padres estén alertas a los factores de riesgo y los síntomas típicos de la diabetes tipo 2.

Conozca los riesgos

Todavía no se sabe con certeza la relación entre ciertos genes y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Pero un diagnóstico de tipo 2 para un miembro de la familia suele significar un mayor riesgo para los otros miembros, también.

La diabetes tipo 2 y la obesidad comparten algunos factores de riesgo comunes. Estos hábitos poco saludables en el estilo de vida incluyen la falta de ejercicio y la mala nutrición, como alimentos altos en calorías, grasa saturada y sodio.

Un síntoma más dramático y obvio es una afección de la piel llamada acantosis nigricans (AN), que aparece como piel oscurecida alrededor del cuello o las axilas. Casi tres cuartos de todos los niños que desarrollan diabetes tipo 2 tienen AN.

No todos los niños que tienen estos factores de riesgo desarrollarán diabetes tipo 2. Pero los padres deben estar alertas a las señales de advertencia más comunes. Si observa cualquiera de estos síntomas en su hijo, consúltelo con el médico.

Diabetes tipo 2: Señales de advertencia

Las señales de advertencia de las cuales debe estar pendiente incluyen:

  • Mucha sed
  • Micción frecuente (incluso mojar la cama)
  • Visión borrosa
  • Cansancio o fatiga
  • Infecciones frecuentes
  • Cortadas y heridas que tardan en sanar
  • Acantosis nigricans (AN), un oscurecimiento de la piel alrededor del cuello o en las axilas

Cómo elegir un estilo de vida saludable

La mejor forma de manejar la diabetes tipo 2 es hacer cambios saludables en la forma de vida. Estos funcionan mejor si involucran a toda la familia, y benefician a todos los involucrados; no solo a los que tienen diabetes tipo 2. Estos pasos incluyen:

Comer sano.

Trabaje con un dietista o nutricionista para crear un plan de alimentación que incluya más alimentos sanos al mismo tiempo que limita o elimina las opciones menos sanas. Por lo general, una dieta sana elimina o limita las bebidas gaseosas y la mayoría de jugos, y exhorta beber más agua, además de restringir los carbohidratos, el sodio y la grasa. Las gaseosas regulares ni siquiera deben estar presentes en la casa, porque muchos niños las eligen sobre las gaseosas de dieta si no hay quien los observe.

Hacer de la actividad física una parte diaria de la vida.

Mientras más energía queme su hijo, mejor usa el cuerpo la insulina. Además, la actividad física tiene otros beneficios para toda la familia, entre los que están un peso sano, mejor condición física, autoestima más alta y mejor salud en general. Aproximadamente una hora de actividad física diaria es una buena meta.

Reducir el tiempo frente a la pantalla.

Ver televisión, navegar por Internet y jugar videojuegos no cuenta como ejercicio. El tiempo que su hijo pasa frente a un monitor debe limitarse. Algunos investigadores recomiendan no más de una hora al día frente a la pantalla. El riesgo de obesidad aumenta cuando su hijo mira más de 2 horas de televisión al día.

Todos estos cambios en el estilo de vida son buenas medidas que puede tomar, incluso si su hijo no tiene síntomas de diabetes tipo 2. Al comer sano y ejercitarse en forma rutinaria, al mismo tiempo que se limita el tiempo frente a la pantalla, puede prevenir el inicio de la diabetes tipo 2, además de controlar el progreso de la misma en las personas que ya han sido diagnosticadas.

Cómo controlar la afección

Aunque no existe una cura para la diabetes tipo 2, la enfermedad es controlable. Lo más seguro es que su hijo pueda llevar una vida “normal” si sigue las indicaciones del médico y se trabaja con el personal de la escuela y con proveedores de atención médica.

Una parte crucial del manejo de la diabetes tipo 2 es asegurarse de que su hijo entienda las causas y los efectos. Es importante que entienda que lo que tiene es el resultado de varios factores, y no algo que “hizo mal.” Un dato útil cuando se explica la enfermedad a los niños es lo común que es la diabetes en Estados Unidos. Más de 20 millones de estadounidenses padecen de diabetes, y la mayoría tiene del tipo 2. Si sabe que no esté solo, su hijo puede estar mejor preparado para hacer lo necesario para controlar y manejar la enfermedad.

Los funcionarios de la escuela pueden ser aliados muy importantes para ayudar a su hijo a manejar la afección. Informe a los funcionarios de la escuela de su hijo tan pronto como le hagan el diagnóstico. Asegúrese de entregarles los horarios de control y medicamentos si el médico recomienda que su hijo revise su nivel de azúcar en la sangre. También puede elaborar un “plan 504” para pedirle al personal de la escuela que supervise lo que su hijo come y así asegurarse de que coma un almuerzo sano y que esté activo durante la clase de gimnasia y el recreo. Un plan 504 es un documento legal que puede elaborar con la escuela de su hijo y que describe cuáles son las limitaciones médicas que tiene y qué adaptaciones hará la escuela para ayudar al menor a manejarse en un entorno educativo regular.

Junto con una dieta sana y ejercicio, es posible que su médico recete medicamentos para ayudar a su hijo a manejar los niveles de glucosa en sangre. Al igual que con la prueba de glucosa en sangre, debe enseñarle a su hijo exactamente cómo usar la medicina y ayudarle a entender la importancia de seguir las instrucciones.

 

Última actualización
4/14/2014
Fuente
Type 2 Diabetes: Tips for Healthy Living (Copyright © American Academy of Pediatrics 2013)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.