Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Problemas de Salud

​Los cálculos renales son concreciones (acumulaciones) duras de minerales y otros elementos encontrados normalmente en la orina. El cálculo (piedra) se forma típicamente en el riñón antes de pasar por las vías que conectan al riñón con la vejiga. En raras ocasiones, se forman cálculos en la vejiga.

Aunque los cálculos renales pueden ocurrir a cualquier edad, incluso en los  bebés prematuros, ocurren más en los adolescentes, y con una mayor incidencia en las niñas adolescentes.

Tipos de cálculos renales

Hay muchos tipos de cálculos renales en los niños, pero el más común en los Estados Unidos contiene calcio junto con otros materiales. El tamaño de los cálculos varía entre una fracción de pulgada a varias pulgadas, pero la mayoría son de un tamaño de alrededor ¼ - ½ pulgadas (0.6 - 1.3 cm).

Causas de los cálculos renales

En la mayoría de los niños y adolescentes, los cálculos renales se deben a la dieta o a la cantidad de líquido que los niños consumen. Sin embargo, en algunos niños son el resultado de:

  • Un problema hereditario específico
  • Obstrucción del flujo de la orina
  • Infección renal 

Señales y síntomas

El síntoma más común de un cálculo en el riñón en los niños mayores y adolescentes es un dolor repentino en la espalda o en el costado. El dolor suele ser constante y agudo y con frecuencia provoca náusea y  vómito. Este dolor puede pasarse al área de la ingle cuando el cálculo pasa por las vías urinarias. La mayoría de las veces, esto causa que  aparezca sangre en la orina. Con frecuencia esto sólo se puede detectar mediante un examen de orina, pero algunas veces se puede ver a simple vista.

Los niños pequeños que tienen cálculos renales por lo general no son capaces de decir exactamente dónde está el dolor y sólo se quejan de que les duele su estómago. Algunos niños pequeños no tienen ningún dolor en absoluto y los cálculos se descubren durante la evaluación de una infección de las vías urinarias o se descubren inesperadamente en pruebas de  rayos x  o en ecografías realizadas por otro motivo.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Aunque el lugar y la severidad del dolor y la presencia de sangre en la orina sugieren la posibilidad de cálculos renales, el diagnóstico se basa en localizar el cálculo en las vías urinarias mediante una radiografía o una ecografía. A veces, el diagnóstico se hace al localizar el cálculo en la orina después que este ha sido expulsado.

Muchos cálculos se pueden ver en una simple radiografía del abdomen y la mayoría se pueden ver en una ecografía de los riñones. Un escaneo por TC puede detectar los cálculos más pequeños pero expone al niño a más radiación. Si usted o su médico creen que su hijo tiene un cálculo renal, él o ella le puede ayudar a decidir qué método es necesario para realizar un diagnóstico. 

Tratamiento

Una vez el cálculo se descubre, el objetivo inicial es ayudar a que su hijo expulse el cálculo del riñón a las vías urinarias bebiendo grandes cantidades de agua y otros líquidos. En cierto forma, se está tratando de que lo "expulse hacia fuera". Si su niño no puede mantener los líquidos debido al dolor y las náuseas, puede que sea necesario administrarle líquidos por vía intravenosa. Con frecuencia, se le proporciona medicamento para ayudar a reducir el dolor.

Los cálculos que son de más de ½ pulgada (1.3 cm) pueden requerir cirugía o una litotricia para eliminarlos. La litotricia se hace con una máquina especial que envía ondas sonoras a su hijo para romper el cálculo en pedazos más pequeños que luego puede expulsar por las vías urinarias. Aunque parezca  peligroso, es un procedimiento seguro que no daña los riñones. La litotricia se le puede hacer incluso a niños pequeños, aunque es posible que el niño reciba anestesia general antes del procedimiento.

Prevención

El mejor tratamiento es evitar la formación de nuevos cálculos. Todos los niños con cálculos renales deben:

  • Beber mucho líquido durante todo el día
  • Limitar la sal en su dieta
  • Limitar la cantidad de soda o refrescos que consumen

Su médico le puede pedir que recoja toda la orina de su hijo por 24 horas para evaluar ciertos factores específicos que pueden predisponer a su niño a los cálculos renales. Con esta información, su médico puede entender mejor por qué a su hijo se le formó el cálculo y puede hacer recomendaciones dietéticas específicas o recetar ciertos medicamentos para ayudar a evitar que a su niño se le forme otro cálculo renal. Su médico también puede recomendar que su niño vea a un nefrólogo pediátrico o a un urólogo que tenga experiencia en el tratamiento de niños con cálculos renales. 

 

Última actualización
3/5/2014
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2012)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.