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Problemas de Salud

¿Ha escuchado las historias sobre las personas gordas felices verdad? Bien, tan reconfortante como podría ser, particularmente si su propio hijo tiene exceso de peso, posiblemente sean más un mito que una realidad en la mayoría de vidas de niños. No solo hay costos de salud asociados con la obesidad infantil, sino que el problema de peso de su hijo también se involucra íntimamente con su mundo emocional.

Estigma social

Para los niños con sobrepeso así como para sus padres, vivir con libras en exceso puede ser desconsolador. A su manera, el estigma social además de tener sobrepeso puede ser tan dañino para un niño como las condiciones y enfermedades físicas que con frecuencia acompañan a la obesidad. Probablemente puede observarlo en los ojos y escucharlo con las palabras de su propio hijo con sobrepeso. En una sociedad que le da importancia a ser delgado, los estudios muestran que los niños de hasta 6 años pueden asociar estereotipos negativos con el exceso de peso y creer que un niño con sobrepeso simplemente son menos agradables.

Autoestima y acoso escolar

Es verdad, algunos niños con sobrepeso son muy populares con sus compañeros de clase, se sienten bien con respecto a ellos mismos y tienen plena confianza en sí mismos. Pero en general, si su hijo es obeso, tiene más probabilidades de tener baja autoestima que sus compañeros delgados. Su débil autoestima se puede convertir en sentimientos de vergüenza sobre su cuerpo, y su falta de confianza en sí mismo puede ocasionar un rendimiento académico más deficiente en la escuela. Probablemente no necesite una descripción detallada con respecto a lo difícil que puede ser algunas veces la vida diaria de los niños con sobrepeso. Es posible que a estos jóvenes sus compañeros de clase les digan (e incluso adultos) que tener exceso de peso es su propia culpa. Les pueden poner apodos. Pueden estar sujetos a burlas y acoso. Es posible que sus antiguos amigos los eviten, y también pueden tener problemas haciendo nuevas amistades. Pueden ser los últimos elegidos al seleccionar los equipos en las clases de educación física.

Depresión

Con toda esta conmoción en la vida del niño con sobrepeso, él puede sentirse como si no perteneciera o se adaptara a ningún lugar. Puede considerarse a él mismo diferente y marginado. Con frecuencia se sentirá solo y es menos probable que sus compañeros de clase lo describan como popular o agradable. Y cuando se confirma este escenario como parte de su vida, mes a mes, año tras año, se puede volver triste y clínicamente deprimido y cerrarse en sí mismo.

Apetito emocional

Paradójicamente, algunos niños con un sobrepeso como éste pueden buscar bienestar emocional en la comida, agregando incluso más calorías a sus platos a la vez que sus pediatras y padres los están presionando para que coman menos. Añada a eso los otros altos y bajos emocionales de la vida, incluso el estrés de moverse a una nueva comunidad, dificultades en la escuela o la muerte de un padre, o un divorcio, y algunos niños que por rutina se consienten con la comida.

Discriminación

Existen otras repercusiones relacionadas con la obesidad que continúan en la adolescencia y después. Los adolescentes y adultos con exceso de peso pueden enfrentar una discriminación basada exclusivamente en su peso. Algunas investigaciones sugieren que existen menos probabilidades de ser aceptado para admisión en una universidad prestigiosa. También es posible que tengan menos oportunidades de adquirir trabajos que sus compañeros delgados. Las mujeres con sobrepeso tienen menos probabilidades de salir en citas con alguien o encontrar un compañero de matrimonio. En resumen, cuando los niños con exceso de peso se vuelven adultos con exceso de peso, tienden a ganar menos dinero y casarse con menos frecuencia que sus compañeros que tienen un peso promedio.

 

Última actualización
5/24/2013
Fuente
A Parent's Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.