Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Vida Sana

Observe si este escenario le parece familiar, su hijo llega a casa de la escuela con 2 horas de tareas, incluyendo estudiar para una prueba de matemáticas al día siguiente. También necesita empezar a trabajar en un proyecto para la feria científica. Y no olvide la lección de clarinete que también está en su calendario. Parece que apenas hay tiempo para incluir la comida y el baño.

No es ninguna sorpresa que algunos niños sienten como que casi no tienen tiempo para realizar alguna actividad física. Sus itinerarios están llenos hasta rebalsar y cuando están saturados, es fácil dejar la actividad física a un lado.

Como padre, necesita intervenir para asegurarse de que su hijo tenga tiempo para todas las cosas importantes. Ya sea que tenga sobrepeso o no, la actividad física debe ser una prioridad.

Siéntese con su hijo y estructure su tiempo después de la escuela para que pueda incluir todo lo que es más esencial. Por ejemplo, al planear el siguiente día, puede decir algo como, “Tienes un bloque de tiempo después de la escuela mañana. Quizás el tiempo inmediatamente después de la escuela no es el mejor momento para hacer la tarea, ya que te quitará todas las horas de luz del día en las que puedes estar jugando afuera. ¿Por qué no piensas en salir a jugar afuera por 30 minutos o una hora después de llegar a casa? Luego iremos a tu lección de clarinete y una vez hayas cenado y esté oscuro afuera, puedes hacer tu tarea. La noche es la hora en la que usualmente ves televisión de todas maneras, así que será un buen momento para hacer la tarea. Y pensemos en reprogramar tus lecciones de clarinete para los fines de semana”.

Como padre, puede ayudar a su hijo a encontrar oportunidades para ser activo. Si es creativo, casi siempre encontrará el tiempo.

 

Última actualización
3/3/2014
Fuente
A Parent's Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.