Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Vida sana

Salud mental infantil: cómo cambiar el enfoque para su reconocimiento y tratamiento

A woman and a boy share a joyful moment, smiling at each other while holding hands in a bright, cozy room. A woman and a boy share a joyful moment, smiling at each other while holding hands in a bright, cozy room.

​​Por Evelyn Berger-Jenkins, MD, MPH, FAAP

Cuando los padres escuchan "salud mental", a menudo piensan en el estrés, la ansiedad, la depresión, el TDAH y otros desafíos emocionales que su hijo puede enfrentar. Y es cierto que más niños y adolescentes que nunca están lidiando con este tipo de dificultades. Pero la salud mental y emocional no es solo algo en lo que hay que pensar cuando algo no anda bien.

Un enfoque más amplio de la salud mental infantil: explicamos la política de la AAP

Las nuevas recomendaciones de la American Academy of Pediatrics (AAP) promueven un enfoque más amplio de la salud mental en la infancia. Más allá de detectar señales de dificultad, este enfoque se centra en desarrollar fortalezas con el tiempo, prevenir los desafíos de salud mental en la medida de lo posible y reconocer y manejar los problemas de manera temprana, utilizando herramientas que pueden encontrarse en la vida cotidiana.

Cómo los niños aprenden a gestionar sus emociones y a desarrollar resiliencia

El desarrollo mental y emocional es una parte normal y continua del crecimiento, igual que el crecimiento físico. Comienza en la infancia, progresa durante la niñez y la adolescencia, y está influenciado por las relaciones, las experiencias y el mundo que rodea a su hijo.

Al enfocarse más en lo que ayuda a los niños a sentirse seguros, conectados y confiados, los padres y los pediatras pueden ayudarles a desarrollar habilidades para manejar el estrés, regular sus emociones y desarrollar resiliencia. Con relaciones de confianza, conversaciones continuas y apoyo integrado en el cuidado diario, las familias y los pediatras pueden fomentar un desarrollo mental y emocional saludable mucho antes de que surjan problemas, y siempre que aparezcan desafíos.

El desarrollo mental y emocional saludable es un proceso gradual que comienza al nacer y continúa a medida que los niños desarrollan las habilidades mentales, emocionales y sociales que necesitan para prosperar en el mundo.

Si alguna vez ha observado a un niño pequeño aprender a caminar, sabe que no sucede de la noche a la mañana. Los niños pequeños tropiezan, se caen y se levantan una y otra vez antes de dominar la habilidad.

El desarrollo mental saludable sigue un camino similar. El entorno de un niño despierta pensamientos y sentimientos, que con el tiempo se convierten en palabras, reacciones y conductas. El cerebro joven se desarrolla rápidamente, impulsado por el ejercicio diario de aprender cosas nuevas y relacionarse con los demás.

Un desarrollo mental saludable ayuda a su hijo a:

  • Pensar con claridad y tomar buenas decisiones.

  • Sentirse seguro en casa y confiado en entornos nuevos.

  • Seguir su curiosidad y disfrutar del aprendizaje.

  • Manejar emociones fuertes de manera segura.

  • Desarrollar confianza en sí mismo y aceptación de las diferencias.

  • Mostrar empatía y respeto hacia los demás.

  • Expresarse y pedir ayuda cuando tiene miedo, está enfermo, herido o se siente amenazado.

Un enfoque más activo de la salud mental y emocional de su hijo

Ver la salud mental como una parte esencial del crecimiento de su hijo puede cambiar las conversaciones que tiene con pediatras, maestros, entrenadores, cuidadores y otras personas que apoyan a su familia.

Esta forma de pensar es parte de un énfasis creciente en la prevención dentro de la atención médica. Coloca la salud mental al mismo nivel que la salud física, en concordancia con décadas de investigación que muestran que la mente y el cuerpo son un sistema interconectado, y que cuidarlos juntos ayuda a las personas a prosperar. De hecho, muchos defensores de la salud quieren transformar nuestro sistema de atención médica para mantener sanos a niños y adultos, no solo tratarlos cuando están enfermos o lesionados.

¿Enfatizar el bienestar mental significa prestar menos atención a los niños que se enferman?

Desarrollar la resiliencia mental de un niño NO significa pasar por alto señales claras de que puede necesitar tratamiento de salud mental. Cada niño es único, y muchos enfrentan riesgos para su salud mental desde el comienzo.

Por ejemplo, millones de niños han experimentado trauma. Otros tienen una historia familiar de problemas de salud mental basados en factores genéticos y riesgos heredados. Otros más enfrentan discriminación por raza, género, orientación sexual, tipo de cuerpo u otros factores que amenazan su bienestar mental. Estas son solo algunas de las causas que pueden desencadenar dificultades de salud mental, incluso cuando las familias han hecho todo lo posible por fortalecer las capacidades de sus hijos.

Buscar ayuda temprano es clave para ayudar a su hijo a seguir adelante. Los cerebros jóvenes aprenden habilidades de afrontamiento con facilidad, lo que permite a los niños adaptarse con mayor rapidez. Con la atención y el apoyo adecuados, los niños y adolescentes tienen la mejor oportunidad posible de lograr un bienestar mental que dure toda la vida.

Cómo fomentar el bienestar mental y emocional de su hijo: consejos para padres

Enfóquese en estos aspectos fundamentales para ayudar a su hijo a desarrollar una mente fuerte y saludable que también respalde su salud física.

  • Reconozca y acepte que cada niño es diferente y único. Algunos son más reservados y tímidos, mientras que otros son extrovertidos y expresivos. Estos rasgos innatos deben celebrarse, ya que todos pueden ser útiles en distintas situaciones. En lugar de intentar cambiar el estilo emocional o conductual de su hijo, reconózcalo, celébrelo y trabaje con él para que se sienta seguro de quién es y aprenda a usar sus fortalezas de forma positiva.

  • Confianza y comprensión. Los niños necesitan sentirse seguros para compartir sus pensamientos y experiencias con usted. Saber que usted los escucha sin avergonzarlos, culparlos o juzgarlos demuestra que usted está de su lado pase lo que pase. La cercanía y la confianza que se construyen les permitirán acudir a usted cuando las cosas se pongan difíciles, o simplemente cuando necesiten ser escuchados.

  • Sueño. ¡Los cuerpos y cerebros en crecimiento necesitan mucho descanso! Aquí repasamos las rutinas de sueño para bebés, así como las pautas sobre cuántas horas de descanso necesitan los niños mayores, según su edad y etapa de desarrollo. Consulte también el artículo "Consejos para la familia sobre el sueño y la salud mental". Explique a los adolescentes por qué el sueño es fundamental para el buen funcionamiento de su mente y su cuerpo, en lugar de frustrarse o recurrir a los castigos.

  • Nutrición. Los alimentos frescos y saludables ayudan a los niños a desarrollar fortaleza desde adentro. Enseñarles a alimentarse bien puede ayudarlos a combatir enfermedades, manejar el estrés y obtener energía para el juego activo y el deporte.

  • Comidas compartidas. Comer juntos refuerza el sentido de cercanía y pertenencia. Escuchar sobre las experiencias de su hijo en la mesa familiar lo mantiene conectado con su vida diaria.

  • Movimiento. Las familias que caminan, andan en bicicleta, disfrutan de los deportes y del juego activo también disfrutan de un mejor descanso. El movimiento diario también evita que el estrés cotidiano perjudique la salud del niño, al tiempo que fortalece su capacidad para afrontar cualquier situación que se presente.

  • Uso saludable de las pantallas. La tecnología llegó para quedarse, pero las familias deben usarla de manera consciente. Crear un plan familiar de uso de pantallas que establezca expectativas y reglas sobre dispositivos, contenido, seguridad, privacidad y amabilidad es un paso esencial.

  • Rutinas claras. Cuando la vida diaria tiene un ritmo predecible, los niños se sienten centrados y seguros. Las rutinas saludables reservan tiempo para el autocuidado, desde el baño y el cepillado de dientes hasta la relajación antes de dormir.

Encuentre más consejos en este artículo.

Haga del pediatra de su hijo un aliado del bienestar familiar

Visitar al pediatra o médico de familia de manera regular les permite dar seguimiento al desarrollo de su hijo. Los médicos que trabajan con niños están capacitados para ir más allá de ideas limitadas sobre lo que es "normal". Ven la salud del niño a la luz de su edad y etapa de desarrollo, y también consideran la historia de salud familiar, los hábitos, la cultura y las creencias al ofrecer orientación o tratamiento.

La AAP alienta a todos los pediatras y equipos de salud a integrar el bienestar mental en cada consulta. El médico de su hijo buscará señales de un desarrollo mental saludable y hará preguntas sobre la escuela, las amistades, los hábitos diarios y otros factores. Las recomendaciones de la AAP subrayan la necesidad de un enfoque equitativo y libre de sesgos que considere al niño y a la familia en su totalidad.

La comunidad y la comprensión cultural pueden ayudar a su hijo a prosperar

Cada niño crece en un entorno social único. Las distintas comunidades ven la salud mental de maneras diferentes, según su historia, experiencias, desafíos familiares, creencias y fuerzas culturales.

Buscar un médico que comprenda el mundo de su hijo es un paso importante para apoyar un desarrollo mental saludable. Encontrar recursos, o ayudar a crearlos cuando no existen, beneficiará a su hijo y posiblemente a muchas otras personas. Busque programas, parques, espacios abiertos y grupos de conversación donde otras familias compartan su compromiso con la buena salud, tanto mental como física. Pase lo que pase en nuestro mundo, usted y su hijo encontrarán fortaleza en la comunidad.

Más información


Acerca de la Dra. Berger-Jenkins

Evelyn Berger-Jenkins, MD, MPH, FAAP, is lead author of the AAP clinical report, Evelyn Berger-Jenkins, MD, MPH, FAAP, es la autora principal del informe clínico de la AAP titulado "Marco para abordar el desarrollo mental y emocional saludable en pediatría". Es profesora asociada de Pediatría en el Columbia University Irving Medical Center y pediatra general en el Charles Rangel Community Health Center del New York-Presbyterian Hospital, ubicado en Harlem. La Dra. Berger-Jenkins lidera, desde la perspectiva pediátrica, diversos proyectos destinados a mejorar la identificación y el tratamiento de problemas psicosociales en niños pequeños y sus familias, así como a reducir las disparidades en salud relacionadas con la salud mental infantil. Entre los proyectos relacionados se encuentran el Programa de Prevención y Promoción de la Salud Mental en el Ámbito Escolar de Turn2Us, el Centro de Tratamiento del Trauma Family PEACE (Prevención de Eventos Adversos Tempranos en la Infancia) y el Programa Integrado de Salud Mental Materno-Infantil.

Última actualización
4/27/2026
Fuente
American Academy of Pediatrics Committee on Psychosocial Aspects of Child and Family Health and Section on Developmental and Behavioral Pediatrics (Copyright © 2026)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.