Por Steph Lee, MD, MPH, FAAP
Los colorantes artificiales para alimentos añaden ese toque brillante de color que solemos ver en dulces, gaseosas, pastelillos e incluso en algunos medicamentos para niños. Los fabricantes de alimentos usan estos colores creados en laboratorios para hacer sus productos más atractivos para los niños. Pero, como toda madre o padre sabe, lo que los niños desean no siempre es seguro o saludable para ellos.
A principios de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) prohibió el
FD&C Rojo No. 3, un colorante rojo cereza intenso que se encuentra en muchos alimentos, bebidas y medicamentos. Este colorante contiene yodo, que puede afectar el equilibrio hormonal y se ha relacionado con tumores tiroideos en estudios con animales. Posteriormente, más de 30 estados presentaron proyectos de ley para restringir o prohibir los colorantes artificiales u otros aditivos alimentarios, y Virginia Occidental se convirtió en el primer estado en prohibir siete colorantes sintéticos en todos los alimentos.
Con toda esta atención sobre los colorantes artificiales, es natural preguntarse qué impacto tienen para su familia. La buena noticia es que usted no necesita deshacerse de cada snack colorido o evitar los pasteles de cumpleaños. Una manera simple de proteger la salud de su hijo es enfocarse en crear unos patrones alimenticios balanceados. Eso significa crear, en la medida de sus posibilidades, una dieta para su hijo compuesta principalmente de
alimentos completos. Como parte de esta dieta y cuando sea posible, es mejor evitar las
opciones ultraprocesadas, que son la fuente principal de colorantes artificiales.
Colorantes artificiales y sus riesgos para la salud
Durante más de 50 años, los investigadores médicos han estudiado los efectos que los colorantes artificiales para alimentos tienen en la salud. Su trabajo ha demostrado que existe una relación entre muchos de estos colorantes y un mayor riesgo de cáncer o de alergias. A partir de estos hallazgos y a lo largo del tiempo, la FDA ha reducido gradualmente la lista de colorantes
aprobados para usar en alimentos, bebidas y medicamentos.
Existen preocupaciones similares sobre los riesgos de cáncer en niños, pero las investigaciones son menos concluyentes en ese caso. Sin embargo, muchos estudios han encontrado evidencia sólida de que estos colorantes tienen efectos en el estado de ánimo y el comportamiento infantil. Esto incluye casos de hiperactividad en algunos niños. Los colorantes artificiales pueden causar irritabilidad, inquietud y alteraciones del sueño en los niños, incluso en aquellos que no tienen un diagnóstico conductual como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad o
TDAH.
¿Por qué las regulaciones para aditivos en alimentos son más estrictas en Europa que en Estados Unidos?
Muchos países, entre ellos los de la Unión Europea, son más cuidadosos con los aditivos para alimentos. Muchos países europeos piden a los fabricantes de alimentos que incluyan etiquetas de advertencia en los productos que contienen colorantes potencialmente dañinos. En Estados Unidos, generalmente se prohíben o restringen sustancias solamente si se ha probado sin lugar a duda que son dañinos. La FDA ha seguido el ejemplo de Europa en algunos casos y este tipo de acción se ha vuelto más frecuente en el tiempo.
¿Qué tipo de alimentos y bebidas tienen más posibilidades de contener colorantes artificiales?
Los alimentos y bebidas ultraprocesadas. Esto incluye productos convenientes que son de rápido acceso y consumo, como los cereales para el desayuno, las barras de cereales o energéticas y las galletas. Incluso las opciones etiquetadas como saludables pueden contener colorantes artificiales. A veces, los productores de alimentos añaden colorantes artificiales a algunos yogures, contenedores con frutas, bolsitas de puré de manzana, vinagretas para ensaladas y surtidos de nueces para mantener la consistencia del color en el producto.
¿Cómo puedo evitar estos aditivos en la dieta de mi hijo?
La mejor solución es ofrecerle a su hijo alimentos completos o mínimamente procesados y evitar las opciones ultraprocesadas.
Intercambio simple de refrigerios
Comience haciendo cambios simples en la dieta. Elija alternativas para cada alimento ultraprocesado que su hijo consume habitualmente. Por ejemplo, si su hijo come un bocadillo crujiente de camino a la práctica de fútbol o de música en el auto, pásele una mandarina, una banana o una tirita de queso en lugar del snack. Estos alimentos le darán a su hijo nutrientes fáciles de absorber que necesita, sin colorantes artificiales.
Colorantes naturales
Hay un número creciente de snacks y dulces en el mercado que tienen colorantes naturales. Puede que sean más saludables que los colorantes artificiales. Por ejemplo, se usa cúrcuma para dar un aspecto amarillo a un alimento y betacaroteno para que tenga un aspecto naranja. Sin embargo, la cantidad usada es muy pequeña y por eso no tiene los mismos beneficios para la salud que comer, por ejemplo, una zanahoria completa (fuente de betacaroteno). La comida rápida a la que se le ha dado color usando colorantes naturales sigue siendo comida rápida y debería constituir una parte muy pequeña de la dieta de un niño, si es que está del todo presente.Bebidas hidratantes o isotónicas
Las bebidas con electrolitos contienen una buena parte de los colorantes artificiales que consumimos. Es posible que su hijo necesite una bebida isotónica o hidratante después de
una sesión de ejercicio intenso. Existen cada vez más opciones para este tipo de productos y es posible encontrar bebidas hidratantes que son bajas en calorías y no tienen colorantes artificiales. Las gaseosas, las bebidas energizantes e incluso algunos jugos de caja también pueden tener dosis altas de colorantes artificiales. Además, contienen una cantidad muy alta de
azúcares añadidos que causan un peso poco saludable y caries. La bebida más saludable que se le puede dar a los niños y adolescentes a diario es el
agua.
Medicamentos para niños
Medicamentos sin prescripción médica
de venta libre como analgésicos, jarabes para las alergias o remedios para la tos o los resfriados pueden contener colorantes aprobados por la FDA. Por supuesto, la mayoría de los niños no consumen grandes cantidades de estas medicinas, pero la idea es evitar esa posibilidad. Si le preocupa la cantidad que está recibiendo su hijo, pregúntele a su pediatra que le recomiende marcas y fórmulas sin colorantes artificiales o aditivos.
Cómo identificar y evitar los colorantes artificiales
en el supermercado
Primero, revise la lista de ingredientes. No se guíe solamente por la etiqueta principal del producto cuando afirma que contiene "sabores naturales" o no tiene "jarabe de maíz alto en fructosa". No le dirá nada sobre colorantes añadidos.
Busque los nombres y números de los colorantes artificiales. Algunos colorantes sintéticos comunes son el rojo 40 (rojo allura), rojo 3, amarillo 5 (tartrazina), amarillo 6 (amarillo crepúsculo), azul 1, azul 2 (carmín de índigo) y verde 3.
Identifique términos vagos y generalizantes. Si ve que la lista de ingredientes dice "colorantes artificiales", "colores artificiales", "colores sintéticos" o "colores certificados", el producto contiene colorantes artificiales añadidos.
Revise el orden de los ingredientes. Los ingredientes se organizan por peso. Si los colorantes aparecen al comienzo de la lista, el producto tiene más colorantes que otros.
Para medicamentos: Revise si el paquete del medicamento dice "libre de colorantes" en algún lugar y revise la lista de ingredientes inactivos para ver si incluye nombres de colores o números.
¿Debería evitar que mis hijos consuman todo tipo de colorantes para alimentos?
Esta es otra muy buena pregunta que puede hacerle a su pediatra. Si su hijo sufre de
ansiedad, tiene
problemas para dormir o no puede quedarse quieto o relajarse y eso se vuelve un problema, su pediatra puede sugerir evitar todas las fuentes de colorantes artificiales en su alimentación. Puede que los síntomas en niños con
TDAH o
autismo empeoren cuando coman o beban productos con colorantes artificiales añadidos. La mejor solución es crear un plan personalizado para su hijo que tenga en cuenta sus necesidades únicas.
En resumidas cuentas
Usted no necesita prohibir cada snack colorido que tenga en casa. En lugar de eso, enfóquese en que sus hijos coman alimentos mínimamente procesados la mayoría del tiempo. De esta manera, evitará los colorantes artificiales la mayoría del tiempo y les dará a sus hijos los nutrientes que necesitan. Si se asegura de que los alimentos ultraprocesados solamente sean un snack ocasional, puede sentirse tranquilo. Ha elegido un plan de alimentación balanceado y saludable.
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Acerca de la Dra. Lee
Steph Lee, MD, MPH, FAAP,es pediatra y especialista en medicina preventiva. En su experiencia trabajando en California, el sur de California y Pensilvania se dio cuenta de la importancia del ambiente que rodea a un niño y cómo puede afectar su bienestar. Es una defensora apasionada de las políticas públicas que mejoran la salud de los niños, especialmente las políticas ambientales y de salud. La Dra. Lee también disfruta de compartir sus experiencias como madre de sus dos hijos, ambos menores de 2 años.
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