Por Monica I. Ardura DO, MSCS, FAAP, FPIDS
Mientras su hijo está entretenido jugando y aprendiendo, su sistema inmunitario también está activo. Reacciona contra los miles de gérmenes a los que su hijo está expuesto todos los días.
Por lo general, un sistema inmunitario sano logra defenderse de una gran cantidad de gérmenes. Las vacunas lo ayudan a aprender rápidamente cómo reconocer y reaccionar ante las bacterias y virus que causan enfermedades graves.
Algunos niños tienen las defensas bajas
Cuando esto ocurre, se dice que los niños son o están "inmunocomprometidos". Eso significa que su sistema inmunitario se ha debilitado y puede tener más dificultades para reaccionar a los gérmenes.
¿Cuáles son las causas de las defensas bajas? ¿Deben los niños con defensas bajas recibir las mismas vacunas que otros niños? ¿Cómo afectan los tratamientos médicos a su sistema inmunitario? ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a proteger la salud de sus hijos con defensas bajas?
A continuación, encontrará respuestas a estas y otras preguntas importantes.
¿Cuáles son las causas de un sistema inmunitario debilitado en los niños?
Las defensas bajas pueden durar mucho o poco tiempo. Todo depende de la causa. Estas son algunas situaciones que causan defensas bajas en los niños:
Nacer con un sistema inmunitario debilitado.
Recibir medicamentos que debilitan el sistema inmunitario.
Recibir ciertos tratamientos. Por ejemplo, un trasplante de órgano o de médula ósea, quimioterapia o radiación.
Los niños que tienen las defensas bajas pueden enfermarse con más frecuencia que otros niños y, en su caso, las infecciones pueden ser más graves. Incluso pueden ser hospitalizados.
El pediatra es su aliado de confianza en el cuidado de la salud de su hijo y puede ayudarle a tomar medidas para fortalecer el sistema inmunitario del niño.
¿Deben vacunarse los niños con un sistema inmunitario debilitado?
Sí. Estos niños pueden y deben recibir algunas vacunas. Las vacunas le enseñan al sistema inmunitario de un niño a reconocer los gérmenes peligrosos y reaccionar.
En el caso de un niño con defensas bajas, el pediatra también puede recomendar la administración de dosis adicionales o anticipadas de ciertas vacunas. Además, podría recomendar una vacuna con una formulación diferente.
Una dosis adicional o una vacuna complementaria pueden darle a su hijo una mayor protección y ayudar a que el sistema inmunitario responda mejor a los diferentes tipos de gérmenes.
El
calendario de vacunación recomendado por la AAP protege a los niños a las edades en que más lo necesitan. Está diseñado teniendo en cuenta la manera en que el sistema inmunitario de los niños actúa y la edad en la que están más expuestos a determinadas enfermedades.
¿Son seguras las vacunas para los niños con un sistema inmunitario debilitado?
Existen dos tipos de vacunas para niños y adolescentes en los Estados Unidos. Una vacuna utiliza gérmenes "muertos" y la otra usa gérmenes debilitados.
Las vacunas con gérmenes "muertos" se llaman inactivadas, mientras que las que tienen gérmenes debilitados se conocen como vacunas de gérmenes vivos atenuados.
Las vacunas inactivadas son seguras para los niños con defensas bajas. En cambio, las vacunas de gérmenes vivos atenuados pueden no ser seguras para algunos niños que tienen un sistema inmunitario debilitado.
Hable con su pediatra para poder determinar qué vacunas necesita su hijo. Su pediatra también puede decirle si es seguro para su hijo recibir una vacuna inactivada o no.
¿Qué es una vacuna inactivada?
Una vacuna inactivada utiliza una versión "muerta" del virus o la bacteria que causa una enfermedad. Esta vacuna le enseña al sistema inmunitario de su hijo a reconocer el germen y a resistirlo. No puede enfermar a su hijo. Estas vacunas por lo general son seguras para los niños con defensas bajas.
Entre las vacunas inactivadas se encuentran las siguientes:
¿Qué es una vacuna con gérmenes vivos atenuados?
Este tipo de vacunas contienen una forma debilitada de un virus o de una bacteria. Es posible que muchos niños con defensas bajas no puedan recibirlas. Hable con su pediatra sobre cuáles son las vacunas más adecuadas para su hijo.
Entre las vacunas con bacterias o virus vivos debilitados se encuentran las siguientes:
¿Los niños con un sistema inmunitario debilitado deben vacunarse antes o después de un tratamiento médico?
Por lo general, es mejor que su hijo reciba las vacunas necesarias para su edad antes de cualquier tratamiento que afecte el sistema inmunitario.
Su hijo podría necesitar un tratamiento como quimioterapia o un trasplante de órgano. En ese caso, su pediatra podría recomendarle que reciba las vacunas que necesite 2 o 4 semanas antes de comenzar el tratamiento.
Algunos medicamentos o tratamientos pueden debilitar el sistema inmunitario de su hijo. Pueden hacer que no sea capaz de responder con la misma eficacia cuando su niño esté expuesto a un germen peligroso.
Por este motivo, el pediatra puede recomendar que su hijo reciba ciertas vacunas antes de comenzar el tratamiento. Esto le da tiempo al sistema inmunitario para generar defensas mientras todavía está fuerte.
Cómo vacunar a su hijo después de un tratamiento
No siempre es posible completar el calendario de vacunación antes de comenzar un tratamiento. Por ejemplo, algunos niños no pueden recibir las vacunas adecuadas para su edad antes de su diagnóstico de cáncer o del comienzo de la quimioterapia.
Cuando esto sucede, el pediatra puede aconsejar que su hijo reciba algunas vacunas (como la vacuna IIV contra la influenza y la vacuna contra el COVID-19) durante la quimioterapia, y que complete las demás vacunas después de finalizar el tratamiento.
Su hijo podría comenzar a recibir el resto de las vacunas entre 3 y 6 meses después de las últimas dosis de quimioterapia. Según el tipo de quimioterapia, también es posible que deba esperar entre 6 y 12 meses después de finalizar el tratamiento.
Es posible que su hijo solo pueda recibir vacunas inactivadas. Pero, en otros casos, el pediatra puede determinar que es seguro administrar vacunas con virus o bacterias vivos atenuados. Esto depende de la situación de su hijo.
Hable con su pediatra sobre cuál es la mejor opción para su hijo con defensas bajas. Su pediatra conoce los antecedentes médicos de su hijo y tiene el conocimiento y la experiencia necesarios para asesorarlo bien.
Cómo proteger a un hijo con el sistema inmunitario debilitado
Ponga en práctica la estrategia del capullo
Además de las vacunas, la "estrategia del capullo" es otra forma de proteger a su hijo. Esta estrategia consiste en que todas las personas del hogar y contactos cercanos de su hijo tengan las vacunas al día, incluso las vacunas anuales contra el COVID-19 y la gripe.
A veces, los niños con defensas bajas pueden contagiarse de enfermedades graves, aunque estén vacunados. Corren un riesgo especialmente alto de contraer enfermedades como el sarampión si no pueden recibir la vacuna MMR.
Es menos probable que un niño con defensas bajas contraiga sarampión cuando todas las personas en el hogar y sus contactos cercanos tienen las vacunas al día. Si los familiares y cuidadores tienen el esquema de vacunación completo, los niños cuentan con una barrera adicional de protección contra las enfermedades.
Entienda la importancia de la inmunidad comunitaria
Cuantas más personas estén vacunadas, menos gérmenes se propagarán. Esto se conoce como inmunidad comunitaria y ayuda a proteger a todos, especialmente a los niños con defensas bajas.
Muchos niños con defensas bajas no pueden recibir vacunas con bacterias o virus vivos. Por lo tanto, no están protegidos contra gérmenes peligrosos.
Además de eso, es posible que la respuesta protectora que el organismo desarrolla con las vacunas no sea lo suficientemente fuerte. Por lo tanto, aunque reciban vacunas inactivadas, igualmente pueden correr un riesgo mayor de enfermarse que los niños con sistemas inmunitarios sanos.
Por eso, cuando las personas de su entorno están vacunadas, hay menos probabilidades de que estos niños estén en contacto con gérmenes peligrosos.
Los brotes de sarampión y de tos convulsa ocurren en comunidades donde la tasa de vacunación es baja. Los gérmenes se propagan con mayor facilidad cuando hay menos personas vacunadas. Esto puede ser peligroso para los niños con un sistema inmunitario debilitado. Tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de estas infecciones.
Recuerde
Los niños con sistemas inmunitarios debilitados tienen mayores probabilidades de enfermarse, pero usted puede tomar medidas para protegerlos.
Las vacunas son una herramienta importante, aunque algunos niños puedan necesitar diferentes tipos de vacunas, recibirlas en momentos distintos o en un número de dosis diferente.
Su pediatra puede ayudarlo a crear un plan de vacunación adecuado para su hijo. Asegurarse de que todos los familiares cercanos estén vacunados también ayudará a protegerlo.
Más información
Acerca de la Dra. Ardura

| Monica I. Ardura DO, MSCS, FAAP, FPIDS, es profesora de pediatría clínica en la Facultad de Medicina de Ohio State University. También es especialista en enfermedades infecciosas pediátricas y directora médica del Host Defense Program, en el Nationwide Children’s Hospital. Los intereses de la Dra. Ardura en el ámbito de la práctica clínica y la investigación son la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de infecciones en niños inmunocomprometidos. Es miembro del Pilar de Salud Infantil de la División de Ohio de la American Academy of Pediatrics (AAP) y del Comité de Enfermedades Infecciosas de la AAP.
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