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Vida familiar
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El “Yo” no existe en un equipo: explicación de la política de la AAP

Los niños dependen de los adultos para muchísimas cosas, como en el caso de sus necesidades de atención médica. Las personas que respaldan las necesidades constantemente cambiantes de su hijo en crecimiento, directa e indirectamente, forman parte de su equipo. Como padres, ustedes y su hijo forman el centro del equipo.

¿Quién es el capitán del equipo de atención médica de su hijo?

Según la declaración de política de la American Academy of Pediatrics (AAP), "Principios para la atención pediátrica basada en equipo" (en inglés), los pediatras (pediatras generales, especialistas pediátricos o cirujanos pediátricos) tienen la capacitación y la experiencia necesarias para supervisar la atención de su hijo y dirigir el equipo. No obstante, la declaración reconoce que los miembros del equipo y el liderazgo del pediatra cambiarán a medida que cambien las necesidades de su hijo y de la familia.

Cómo puede cambiar el liderazgo del equipo a medida que su hijo crece:

La atención en equipo es el núcleo del hogar médico centrado en el paciente. A medida que el niño crece, sus necesidades cambian. El hogar médico reconoce que el equipo de personas que cuida a su hijo también cambiará. A continuación se mencionan ejemplos.

  • En la lactancia: Puede tener en cuenta recibir la ayuda de un experto en lactancia, como por ejemplo un consultor en lactancia, para que forme parte del equipo de atención de su bebé (y del suyo propio).

  • En la primera infancia: Su hijo podría necesitar servicios que lo ayuden con el habla o para alcanzar determinados hitos o logros del desarrollo. Además, su familia podría beneficiarse de programas de crianza, vivienda o asistencia para alimentos.

  • En la edad escolar: Los niños podrían necesitar ayuda para adaptarse a una nueva escuela, navegar su mundo social de amigos o manejar un problema médico, como por ejemplo el asma, dentro de su escuela, en su práctica de deportes o en su programa de cuidados fuera del horario escolar.

  • En la adolescencia: Los adolescentes podrían beneficiarse de programas comunitarios que ayuden con la autoestima, el desarrollo de relaciones saludables y la prevención de conductas peligrosas. 

Por qué los padres deben ser los entrenadores: 

Los grandes equipos están basados en una comunicación eficaz. Y los padres, a menudo, son quienes se aseguran de compartir toda la información entre los miembros del equipo de atención médica de su hijo.

Los niños con afecciones médicas crónicas comunes (por ejemplo, asma, diabetes, obesidad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad) necesitan una mayor coordinación de la atención. Los pediatras, por ejemplo, a menudo incluyen otros "jugadores en el equipo" tales como cuidadores, escuelas, dietistas/nutricionistas, especialistas, farmacias, proveedores de equipos médicos, orientadores y demás para asegurarse de que su hijo obtenga todo el apoyo necesario.

Cómo pueden los padres comunicarse de manera eficaz con todos los miembros del equipo y ser los mejores defensores de su hijo:

  • Planifique de antemano. Compartir información entre los miembros del equipo con tiempo suficiente para que puedan revisarla y usarla como guía para tomar decisiones, tal como lo haría cualquier buen entrenador. Descubrir la mejor manera de hacer llegar esa información al equipo. ¿Es por fax, un mensaje en un portal, la entrega de un informe, una llamada telefónica?

  • Eduque, escuche y empodere a su hijo. Con el correr del tiempo, enseñe a su hijo (si fuera posible) a ser el centro de su propio equipo y a ser su propio defensor de salud. Puede que haya decisiones necesarias (como un procedimiento), pero su hijo tiene derecho a entender lo que está pasando y a tomar decisiones cuando y donde corresponda. Por ejemplo, intente ofrecer a un niño más pequeño opciones tales como de qué brazo quiere que le saquen sangre o qué recompensa obtendrá por cooperar. Consulte La importancia de incluir a los niños en las decisiones sobre su salud; explicación del informe de la AAP para obtener más información y consejos.

  • Use la tecnología disponible para facilitar la comunicación. Averigüe qué tipo de tecnología tiene el equipo de su hijo a disposición. ¿Pueden hacer un chat de video? ¿Puede enviarles información por correo electrónico? Pregunte a su pediatra sobre cualquier tecnología en evolución que recomiende y si es posible o no que los registros médicos electrónicos de su hijo se compartan entre los miembros del equipo. 

  • Conviértase en experto y defensor. El conocimiento es poder. Si su hijo padece una afección médica específica, sumérjase en el aprendizaje lo más que pueda en relación con el diagnóstico, los medicamentos y el plan de tratamiento. Recuerde evitar la "sobrecarga de internet" limitándose a los sitios web de buena reputación como HealthyChildren.org/es. No olvide preguntar a los médicos de su hijo a dónde recomiendan acudir para aprender más. 

  • Hable con la escuela o con el proveedor de cuidados infantiles. A menudo, mandar al preescolar o a la escuela a un niño con una afección médica, o incluso que sus hermanos vayan a la escuela, puede presentar desafíos. Educar al personal de la escuela y de la guardería sobre la afección y las limitaciones de su hijo puede ser difícil; pida al equipo de atención médica de su hijo si pueden ayudar en la educación para que todos estén más preparados para ayudar. Si su hijo falta mucho a la escuela debido a su enfermedad, hable con sus maestros sobre distintas formas de ponerse al día con el trabajo.

  • Haga un plan de emergencia. Pida a su pediatra que lo ayude a anotar exactamente lo que la escuela o el proveedor de cuidados infantiles deben hacer si su hijo tiene necesidades de salud específicas. El personal de la escuela debe saber cómo comunicarse con usted o con el pediatra en caso de emergencia. Recuerde llamar inmediatamente a la escuela cuando haya cambiado la información de contacto.

  • No lo haga solo. Usted es el centro del equipo, pero recuerde que no hay "Yo" en un equipo. Todos tienen puntos fuertes y conocimientos únicos. Por ejemplo, si tiene dificultades con la cobertura de seguro, recurra a su pediatra. Él podrá reunir la información correcta e intervenir a favor de su hijo; ¡esto es algo importante que debe tener en cuenta!

Recuerde:

La atención médica es un deporte de equipo que funciona mejor cuando todos los integrantes del equipo participan plenamente. Los niños y las familias son integrantes fundamentales. Pero, como padre o madre, usted debe estar en el centro de todo. Usted es quien mejor conoce a su hijo y quien se encuentra en la mejor posición para ser su mayor defensor.

Padres, su participación en el equipo de atención médica de su hijo envía un sólido mensaje de que están dispuestos a luchar por él y a procurar obtener los servicios y el apoyo adecuados. ¡Que empiece el juego!

Información adicional:

Última actualización
3/8/2018
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2017)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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