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Seguridad y Prevención
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Nivel de plomo en la sangre de los niños: lo que los padres deben saber

Por Jennifer A. Sample, MD, FAAP y Lauren Zajac, MD, MPH, FAAP

Proteger a los niños de la exposición al plomo es importante para que gocen de buena salud durante toda su vida. Se ha demostrado que incluso los niveles bajos de plomo en la sangre afectan el coeficiente intelectual (CI), la capacidad de prestar atención y el rendimiento académico.

La medida más importante que pueden tomar los padres, los pediatras y otras personas es prevenir la exposición al plomo antes de que se produzca. Consulte los artículos Niveles de plomo en la sangre en mujeres embarazadas y madres que amamantan y Exposición al plomo: medidas para proteger a su familia.

Su pediatra puede examinar a su hijo para detectar factores de riesgo de exposición al plomo. En base a los factores de riesgo identificados, pueden recomendar un análisis de sangre para medir el nivel de plomo en la sangre de su hijo. Por lo general, no hay signos ni síntomas evidentes si un niño está expuesto al plomo. Un análisis de sangre es una manera fácil de averiguarlo.

Actualización sobre los niveles de plomo en sangre en los niños

Hasta el 2012, se consideraba que los niños tenían un nivel de plomo en la sangre preocupante si el resultado del análisis era de 10 o más microgramos por decilitro de plomo en sangre. Antes del 2012, los resultados de los análisis de plomo en sangre de niños con niveles inferiores a 10 podían o no ser comunicados a los padres.

Los expertos ahora saben que no existe un nivel seguro de plomo. Debido a esto, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han reducido el nivel de referencia para los análisis de plomo en sangre en niños. El nivel se basa en la población estadounidense de niños de 1 a 5 años que se encuentran en los primeros lugares y representan el 2.5% de los niños cuando se les realiza el análisis de plomo en sangre. Esta cifra se utiliza para monitorear el progreso de la prevención de la intoxicación por plomo en los Estados Unidos.

El nivel de referencia actual de los CDC es de 3.5 microgramos por decilitro de plomo en sangre con respecto a niños.

Lo que no ha cambiado: la necesidad de encontrar la fuente de plomo en niños con niveles elevados de plomo en sangre para que se pueda detener la exposición. Estas nuevas recomendaciones no cambian la recomendación de que se considere la terapia de quelación cuando se encuentra a un niño con un resultado del análisis mayor o igual a 45 microgramos por decilitro de plomo en sangre.

Pasos sencillos para hacer que su hogar sea más seguro con respecto al plomo

La medida más importante que pueden tomar los padres, los pediatras y otras personas es prevenir la exposición al plomo antes de que se produzca. Estas son algunas medidas simples para reducir la exposición al plomo en el hogar:

  • Hable con su departamento de salud local para que analice la pintura y el polvo de su casa en busca de plomo si vive en una casa construida antes de 1978.

  • Asegúrese de que los niños se mantengan alejados de las áreas donde se están realizando renovaciones en el hogar hasta que se complete el trabajo. Las actividades comunes de renovación del hogar, tales como lijar, cortar y demoler, pueden producir polvo y partículas de plomo peligrosos al remover pintura a base de plomo. Estas pueden ser dañinas para adultos y niños.

  • Las actividades de renovación deben ser realizadas por renovadores certificados que estén capacitados por proveedores de capacitación aprobados por la Agencia de Portección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) para seguir prácticas de trabajo seguras con respecto al plomo. Obtenga más información sobre la reglas de Renovación, Reparación y Pintura en la página web de la EPA (en inglés).

  • Si ve partículas de pintura o polvo en los marcos de las ventanas o en los pisos debido a la pintura descascarada, limpie estas áreas regularmente con un trapeador húmedo.

  • Límpiese los pies en tapetes antes de entrar a la casa, especialmente si trabaja en lugares en los que se utiliza plomo. Quitarse los zapatos cuando ingresa a la casa es una buena práctica para controlar el plomo.

  • Quite a los niños los juguetes retirados del mercado y las joyas de juguete. Manténgase actualizado sobre los retiros del mercado actuales visitando el sitio web de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (en inglés).

Hable con su pediatra

Si le preocupan los niveles de plomo en sangre de sus hijos, hable con su pediatra. Su Unidad de Especialidad en Salud Ambiental Pediátrica (PEHSU, por sus siglas en inglés) regional cuenta con personal que también puede hablar con los pediatras y las familias sobre inquietudes relacionadas con las toxinas del medio ambiente.

Información adicional:


Acerca de la Dra. Sample

Jennifer A. Sample, MD, FAAP, es miembro y la última expresidenta del Consejo para la Salud Ambiental y el Cambio Climático de la American Academy of Pediatrics (AAP). Se ha desempeñado como directora de la División de Farmacología Clínica, Toxicología e Innovaciones Terapéuticas en Children's Mercy de Kansas City, y como directora de la Unidad de Especialidad en Salud Ambiental Pediátrica para la Región Federal 7.

Acerca de la Dra. Zajac

Lauren Zajac, MD, MPH, FAAP, es miembro del comité ejecutivo del Consejo para la Salud Ambiental de la American Academy of Pediatrics (AAP), es profesora auxiliar en el Departamento de Medicina Ambiental y Salud Pública y el Departamento de Pediatría en la Icahn School of Medicine en Mount Sinai. La Dra. Zajac trabaja como pediatra en la Unidad de Especialidad en Salud Ambiental Pediátrica de la Región 2, que brinda servicios a Nueva Jersey, Nueva York, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Última actualización
1/18/2022
Fuente
American Academy of Pediatrics Committee on Environmental Health and Climate Change and Section on Hematology/Oncology (Copyright © 2021)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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