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Seguridad y Prevención
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La seguridad de las vacunas: examine los estudios de evidencia

La seguridad y la eficacia de las vacunas están constantemente bajo estudio. Como las vacunas están diseñadas para ser administradas de forma rutinaria durante las visitas de control del niño sano, deben ser extraordinariamente seguras. Las pruebas de seguridad comienzan cuando se está planeando una nueva vacuna y continúan hasta el momento de la obtención de la licencia y se controlan indefinidamente después obtener la licencia para su distribución. 

La American Academy of Pediatrics (AAP) trabaja muy de cerca con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para elaborar recomendaciones sobre el uso de las vacunas.

Durante la última década han surgido preguntas acerca de la relación entre el autismo y las vacunas. Además de las preocupaciones generales de seguridad, los padres se han preguntado sobre:

  • Si demasiadas vacunas agobian el sistema inmunitario

  • Más información sobre la vacuna combinada contra sarampión, paperas y rubéola (MMR)

  • Si el conservante timerosal, que nunca estuvo presente en la MMR pero sí lo estuvo en varias vacunas que se usaron en la década de los noventa, ha sido retirado de todas las vacunas de uso rutinario para niños, con excepción de la vacuna contra la gripe o influenza.

Se han llevado a cabo investigaciones sobre todos estos temas y los estudios siguen descubriendo que las vacunas son una forma segura y eficaz de prevenir enfermedades graves.

Este artículo enumera dichos estudios e incluye enlaces a las publicaciones (en inglés) para permitir que los padres, y todos quienes administren o recomienden las vacunas, lean la evidencia por sí mismos. Estos estudios no muestran ningún vínculo entre el autismo y la vacuna MMR, timerosal, múltiples vacunas administradas a la misma vez, fiebres o convulsiones. Nota: Esta no es una lista exhaustiva; hay estudios sobre la seguridad de las vacunas que se llevan a cabo y se publican constantemente y tal vez no estén incluídos aquí.

Examine la evidencia usted mismo. Si tiene alguna pregunta, hable con su pediatra.

Estudios acerca de la seguridad general y la cantidad de vacunas

​Estudio (en inglés)
​Resumen ​Conclusión del autor

The Childhood Immunization Schedule and Safety Stakeholder Concerns, Scientific Evidence, and Future Studies (Calendarios (horarios) de vacunación infantil y preocupaciones de seguridad de los interesados, evidencia científica y futuros estudios)


Hinshaw A, et al. Institute of Medicine. The National Academy of Sciences. 2013.
El Instituto de Medicina (IOM) obtuvo información de muchas personas afectadas por vacunas incluyendo padres, profesionales de la atención médica, investigadores y muchas más. Averiguaron que, pese a que más del 90 % de los niños que ingresan al kínder recibieron la mayoría de las vacunas recomendadas, existen brechas en la comunicación entre los profesionales y los padres acerca de la seguridad de las vacunas. Algunos padres consideran que el calendario de vacunación es demasiado intenso y desean que las vacunas se administren durante un período de tiempo más prolongado. Otros parecen ignorar los beneficios bien documentados de las vacunas y temen a los posibles efectos secundarios (incluso a aquellos que no están científicamente vinculados con las vacunas). Estas preocupaciones hacen que algunos padres no vacunen a sus hijos, lo que a su vez conduce a brotes de enfermedad. 

Durante los últimos 40 años, el IOM ha llevado a cabo más de 60 estudios de seguridad en vacunas, incluyendo esta revisión integral del calendario de vacunación. El comité del IOM no encontró ninguna evidencia de problemas de seguridad importantes relacionados con la administración de vacunas en tiempo y forma conforme al calendario de vacunación recomendado para niños. Se llegó a la conclusión de que esto debe ayudar a tranquilizar a los interesados. Además, mencionaron que no sólo no es nocivo recibir las vacunas en tiempo y forma, sino que está estrechamente vinculado con la reducción de enfermedades prevenibles mediante las vacunas. 

Adverse Effects of Vaccines Evidence and Causality (Efectos adversos de las vacunas: evidencia y causalidad)


Clayton E, et al. Institute of Medicine. The National Academy of Sciences. 2011

El Instituto de Medicina estudió la relación entre 8 tipos de vacunas (vacunas contra la varicela zóster, vacunas contra la gripe, vacunas contra la hepatitis B, vacunas contra el virus del papiloma humano, vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola, vacuna contra la hepatitis A, vacunas antimeningocócicas y vacunas con tétanos que no incluyeron el componente de células enteras de tosferina [ninguna vacuna en EE. UU. contiene actualmente el componente de células enteras de tosferina]) y eventos adversos. ​

Los autores encontraron evidencia suficiente para aceptar ciertas relaciones causales entre las vacunas y efectos adversos (como la vacuna contra la varicela y la infección por varicela o la anafilaxis [reacción alérgica grave] y la vacuna del VPH). También encontraron evidencia para rechazar una relación causal entre la vacuna MMR y el autismo, la vacuna MMR y la diabetes tipo I y la vacuna DTaP y la diabetes tipo I.​

On-time Vaccine Receipt in the First Year Does Not Adversely Affect Neuropsychological Outcomes (La aplicación de vacunas en tiempo y forma durante el primer año de vida no afecta en forma adversa los resultados neuropsicológicos)

Smith M and Woods C, Pediatrics. 2010; 125(6): 1134-41 

El estudio de más de 1.000 niños nacidos entre 1993 y 1997 observó sus calendarios de vacunación hasta el año de edad y estudió su desempeño de 7 a 10 años después en 42 desenlaces neuropsicológicos diferentes. La vacunación en tiempo y forma se asoció con un mejor desempeño en varios desenlaces. Los niños menos vacunados no se desempeñaron significativamente mejor en ninguno de los desenlaces.

Esta comparación de niños vacunados en tiempo y forma con los niños cuya vacunación se retrasó o estuvo incompleta no descubrió ningún beneficio en el retraso de las vacunaciones durante el primer año de vida. Para muchos padres preocupados porque sus hijos reciben demasiadas vacunas demasiado pronto, estos datos podrían ofrecer tranquilidad en cuanto a que la vacunación en tiempo y forma durante la primera infancia no tiene efectos adversos sobre el desenlace neuropsicológico a largo plazo.

Evaluation of Immunization Rates and Safety Among Children with Inborn Errors of Metabolism (Evaluación de los índices de vacunación y seguridad entre niños con errores metabólicos congénitos)


Klein N, et al., Pediatrics. 2011; 127(5), e1139-46
Los investigadores estudiaron a niños del norte de California para determinar si 77 bebés con errores metabólicos congénitos que recibieron vacunas tenían más probabilidades de experimentar eventos adversos después de la vacunación que 1.540 controles comparables (bebés nacidos sin errores metabólicos congénitos).  Los autores no encontraron ninguna asociación entre la vacunación de niños con errores metabólicos congénitos y el aumento de hospitalizaciones o visitas a departamentos de emergencia dentro de los 30 días posteriores a la vacunación.
Recibir las vacunas en tiempo y forma no se asocia con un aumento del riesgo de eventos adversos graves dentro de los 30 días posteriores a la vacunación, ni siquiera en niños con afecciones metabólicas. Esto podría ofrecer tranquilidad respecto a que los niños con errores metabólicos congénitos que reciben las vacunas de rutina no sufran efectos adversos. 
 

Measles-Containing Vaccines and Febrile Seizures in Children Age 4 to 6 Years (Vacunas con contenido de sarampión y convulsiones febriles en niños de entre 4 y 6 años)


Klein N, et al., Pediatrics. 2011; 129(5): 809-14

Los investigadores optaron por realizar estudios de cohorte e incluyeron a 715.484 niños de entre 48 y 83 meses de edad que recibieron una dosis de la vacuna MMRV, una dosis de la MMR el mismo día que una dosis de la vacuna contra la varicela inyectada por separado, la MMR sola o la vacuna contra la varicela sola para determinar el riesgo de convulsiones después de la vacunación en estos grupos. Los resultados mostraron que ocurrieron más casos de fiebre y convulsiones en niños que recibieron la vacuna MMRV en comparación con los que recibieron la MMR + varicela o la MMR o la vacuna contra la varicela por separado, si bien este hallazgo no tiene relevancia estadística. El estudio no descubrió ningún pico de convulsiones ni actividad febril en ninguno de los grupos en el período de 7 a 10 días posvacunación. De las 4 convulsiones febriles observadas dentro del período de 7 a 10 días posvacunación en niños que recibieron la MMRV, solo se pudo confirmar una convulsión febril; como resultado, los autores afirman que el índice de convulsiones febriles después de la administración de MMRV es de 1 de cada 86.750 dosis.
.

En general, los investigadores no descubrieron un riesgo mayor de convulsiones febriles en ninguno de los grupos del estudio dentro de las 6 semanas posteriores a la vacunación.


Estudios que analizan la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR)

​​Estudio (en inglés)
​Resumen ​Conclusión del autor

No Evidence for Measles, Mumps, and Rubella Vaccine-Associated Inflammatory Bowel Disease or Autism in a 14-year Prospective Study (No hay evidencia de enfermedad intestinal inflamatoria ni de autismo asociados con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola en un estudio prospectivo de 14 años)


Peltola H, et al., Lancet. 1998; 351:1327-8 

Estudio prospectivo de 3 millones de eventos adversos en relación temporal con la vacuna MMR. Se completó un formulario y se hizo público a los recolectores de datos y, de 2 a 3 semanas más tarde, se completó otro formulario con más información. Los investigadores le hicieron seguimiento a los sujetos que desarrollaron síntomas gastrointestinales o signos que duraron 24 horas o más en cualquier momento después de la administración de la vacuna MMR (aparte de los ocurridos durante la primera hora). Además, los investigadores revisaron los registros de hospitales y centros médicos o entrevistaron a las enfermeras de salud pública locales.

En un esfuerzo de más de una década por detectar todos los eventos adversos graves asociados con la vacuna MMR no se pudieron encontrar datos que respalden la hipótesis de que causaría trastornos generalizados del desarrollo o enfermedad intestinal inflamatoria.

Autism and Measles, Mumps, and Rubella Vaccine: No Epidemiological Evidence for a Causal Association (Autismo y vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola: ausencia de evidencia epidemiológica para asociación causal)


Taylor B, et al., Lancet. 1999; 353(9169): 2026-9 
Los investigadores buscaron un cambio en la tendencia de la incidencia o la edad en el momento del diagnóstico asociado con la introducción de la vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en el Reino Unido en 1988. El estudio identificó 498 casos de autismo (261 de autismo profundo, 166 de autismo atípico y 71 de síndrome de Asperger) en niños nacidos en el Reino Unido desde 1979. Hubo un aumento constante de los casos por año de nacimiento, sin intensificación ni cambio en la línea de tendencia después de la introducción de la vacuna MMR. No hubo diferencia en la edad en el momento del diagnóstico entre los casos vacunados antes o después de los 18 meses de edad y los que nunca fueron vacunados. No hubo una asociación temporal entre la aparición del autismo dentro de 1 o 2 años posteriores a la vacunación con MMR. No se acumuló un retraso del desarrollo en los meses posteriores a la vacunación.

Los datos no respaldaron una asociación causal entre la vacuna MMR y el autismo. Si dicha asociación ocurriera, sería tan rara que no podría identificarse en esta muestra regional grande.

Mumps, Measles, and Rubella Vaccine and the Incidence of Autism Recorded by General Practitioners: A Time Trend Analysis (Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola y la incidencia de autismo registrada por médicos generales: análisis de la tendencia en el tiempo)


Kaye JA, et al., British Medical Journal. 2001; 322:460-63 

El estudio comparó la prevalencia de la vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) entre niños del Reino Unido con la prevalencia en aumento de diagnósticos de autismo en niños.

Los datos ofrecen evidencia de que no existe una correlación entre la prevalencia de vacunación con MMR y el rápido aumento en el riesgo de autismo a lo largo del tiempo.

MMR and autism: further evidence against a causal association (MMR y autismo: más evidencia contra una asociación causal)


Farrington CP, et al., Vaccine. 2001; Jun 14; 19(27): 3632-5

Se volvieron a analizar datos de un estudio anterior (Taylor et al, 2000) de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) para probar una segunda hipótesis.

Los resultados proporcionaron más evidencia en contra de una asociación causal entre la vacuna MMR y el autismo.

Time Trends in Autism and in MMR Immunization Coverage in California (Tendencias del autismo y de la cobertura de vacunación con MMR en California en el tiempo)


Dales L et al., Journal of the American Medical Association. 2001; 285(9): 1183-5 

Los científicos buscaron una correlación entre los aumentos del índice de diagnóstico de autismo y los aumentos en el índice de vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en niños nacidos entre 1980 y 1994.

Estos datos no sugieren una asociación entre la vacunación con MMR entre niños pequeños y un aumento de la incidencia del autismo.

Measles-Mumps-Rubella and Other Measles-Containing Vaccines Do Not Increase the Risk for Inflammatory Bowel Disease: A Case-Control Study from the Vaccine Safety Datalink Project (La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola y otras vacunas contra el sarampión no aumentan el riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria: estudio de control de casos del proyecto Datalink de seguridad de las vacunas)

Davis RL, et al., Archives of Pediatric and Adolescent Medicine. 2001;155(3): 354-9 

Un estudio de control de casos de 155 personas con enfermedad intestinal inflamatoria con hasta cinco controles cada una. Ni las vacunaciones anteriores ni la edad en el momento de la vacunación con otras vacunas contra el sarampión estuvieron asociadas con un mayor riesgo de enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa ni EII. El riesgo de enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o EII no fue más alto en el período inmediatamente posterior a la vacunación con ninguna vacuna.

La vacunación con MMR u otras vacunas contra el sarampión o el momento de la vacunación temprano en la vida no aumentaron el riesgo de EII.

No Evidence for a New Variant of Measles-Mumps-Rubella-Induced Autism (Ausencia de evidencia para una nueva variante de autismo inducido por la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola)


Fombonne E, et al., Pediatrics. 2001; 108(4): e58

El estudio comparó a 96 niños con un trastorno generalizado del desarrollo (TGD) nacidos entre 1992 y 1995 que recibieron la vacuna MMR con pacientes con TGD que no recibieron dicha vacuna.

No se encontró evidencia que respalde un síndrome característico de autismo inducido por la MMR ni una “enterocolitis autista”. Estos resultados se suman a los estudios epidemiológicos a gran escala, todos los cuales fracasaron y carecen de respaldo a una asociación entre la MMR y el autismo a nivel de la población. Estas conclusiones no argumentan a favor de cambios en los programas y recomendaciones vigentes sobre vacunación.

Measles, Mumps, and Rubella Vaccination and Bowel Problems or Developmental Regression in Children with Autism: Population Study (Vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola y problemas intestinales o retraso del desarrollo en niños con autismo: estudio de población)

Taylor B, et al. British Medical Journal. 2002; 324(7334): 393-6 

Estudio de población de 278 niños con autismo profundo y 195 con autismo atípico nacidos entre 1979 y 1998. La proporción de niños con retardo del desarrollo (25 % en general) o con síntomas intestinales (17 %) no cambió en forma relevante durante los 20 años transcurridos desde 1979, un período que incluyó la introducción de la vacunación con MMR en octubre de 1988.

Los datos no ofrecieron respaldo para una “nueva variante” de autismo con retraso del desarrollo y problemas intestinales asociada con la MMR ni ofreció más evidencia sobre el papel de la vacuna MMR en el inicio del autismo.

Relation of Childhood Gastrointestinal Disorders to Autism: Nested Case Control Study Using Data from the UK General Practice Research Database (Relación de los trastornos gastrointestinales pediátricos con el autismo: estudio de control de casos localizados usando datos de la Base de datos de investigación de práctica médica general en el Reino Unido)

Black C, et al., British Medical Journal. 2002; 325: 419-21

Estudio de control de casos localizados de 96 niños diagnosticados con autismo y 449 controles. El cociente de probabilidades estimado para antecedentes de trastornos gastrointestinales entre niños con autismo en comparación con niños sin autismo fue de 1.0 (intervalo de confianza del 95 % de 0.5 a 2.2). ​

No se halló evidencia alguna de que los niños con autismo tuvieran más probabilidades que los niños sin autismo de haber tenido trastornos gastrointestinales definidos en algún momento antes de su diagnóstico de autismo.

Neurologic Disorders after Measles-Mumps-Rubella Vaccination(Trastornos neurológicos después de la vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola) ​

Makela A, et al., Pediatrics. 2002; 110: 957-63

Estudio de 535 544 niños de entre 1 y 7 años de edad vacunados entre noviembre de 1982 y junio de 1986 en Finlandia.

Los datos no respaldan un vínculo entre la vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) y la encefalitis, la meningitis aséptica o el autismo.

A Population-Based Study of Measles, Mumps, and Rubella Vaccination and Autism (Estudio basado en la población sobre la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola y el autismo)


Madsen KM, et al., New England Journal of Medicine. 2002; 347(19): 1477-82 

Riesgo relativo comparado de trastorno del espectro del autismo (TEA) en niños vacunados con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) y niños no vacunados nacidos en Dinamarca entre 1991 y 1998. De los 537 303 niños en la cohorte, el 82 % recibieron la vacuna MMR. Los investigadores identificaron 316 niños con diagnóstico de autismo y 422 con diagnóstico de otro TEA. No hubo asociación entre la edad en el momento de la vacunación, el tiempo transcurrido desde la vacunación o la fecha de vacunación y el desarrollo de autismo.

Este estudio ofrece sólida evidencia en contra de la hipótesis de que la vacunación con MMR causa autismo.

Prevalence of Autism and Parentally Reported Triggers in a North East London Population (La prevalencia del autismo y los disparadores reportados por los padres en una población del noreste de Londres)


Lingam R, et al., Archives of Disease in Childhood. 2003; 88(8): 666-70 

Estudio de edad reportada de aparición de un Trastorno del espectro del autismo (TEA) entre 567 niños del noreste de Londres nacidos entre 1979 y 1998. Se estimó que la edad en el momento de diagnóstico de TEA disminuyó por períodos de cinco años desde 1983, 8.7 % para el autismo infantil y 11 % para el autismo atípico. Hubo cierta evidencia respecto a que la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) tenía más probabilidades de ser mencionada como disparador después de agosto de 1997 que antes de dicha fecha.

​The data suggest that a rise in autism prevalence was likely due to factors such as increased recognition, a greater willingness on the part of educators and families to accept the diagnostic label, and better recording systems. The proportion of parents attributing their child's autism to MMR appears to have increased since August 1997.

MMR Vaccination and Perva​sive Developmental Disorders: A Case-Control Study (Vacunación con MMR y trastornos generalizados del desarrollo: un estudio de control de casos)


Smeeth L, et al., Lancet 2004; 364(9438): 963-9​

Control de casos emparejados de 1295 personas nacidas en 1973 o después con el primer diagnóstico de trastorno del desarrollo generalizado estando inscritos en el consultorio de un profesional de medicina general colaborador entre 1987 y 2001. Los controles (4469) se emparejaron por edad, sexo y práctica general. 1010 casos (78.1 %) recibieron la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), en comparación con 3671 controles (82.1 %) antes de la edad en la cual se diagnosticó su caso emparejado.

Los datos sugieren que la vacuna MMR no está asociada con un aumento del riesgo de trastornos generalizados del desarrollo.

Age at First Measles-Mumps-Rubella Vaccination in Children with Autism and School-Matched Control Subjects: A Population-Based Study in Metropolitan Atlanta (Edad en el momento de la primera vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola en niños con autismo y sujetos de control emparejados en la escuela: estudio basado en la población en la zona metropolitana de Atlanta)


DeStefano F et al., Pediatrics 2004; 113(2): 259-66 

El estudio comparó las edades en el momento de la primera vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola entre niños con autismo y niños que no tenían autismo en la población total y en subgrupos selectos, incluyendo niños con retrasos del desarrollo.

Se vacunó a proporciones similares de niños de caso y de control a la edad recomendada o poco después (es decir, antes de los 18 meses) y antes de la edad en la cual suele reconocerse un desarrollo atípico en niños con autismo (es decir, 24 meses). ​

No evidence for links between autism, MMR and measles virus (Ausencia de evidencia de vínculos entre el autismo, la MMR y el virus del sarampión)


Chen W, et al., Psychological Medicine. 2004 April; 34(3): 543-53

El estudio comparó 2407 personas con autismo nacidas entre 1959 y 1993 con 4640 sujetos con síndrome de Down nacidos entre 1966 y 1993.

No se descubrió ningún riesgo de autismo luego de la exposición al sarampión natural y la vacunación con sarampión monovalente y variantes Urabe o Jeryl-Lynn de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR).

No effect of MMR withdrawal on the incidence of autism: a total population study (Ausencia de efecto del retiro de MMR sobre la incidencia del autismo: estudio de población total)


Honda H, et al., Journal of Child Psychology and Psychiatry. 2005; 46(6): 572-9

El estudio examinó la incidencia de los trastornos del espectro del autismo (TEA) hasta los 7 años de edad en niños nacidos entre 1988 y 1996 en Yokohama, Japón. El índice de vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en Yokohama disminuyó significativamente en las cohortes de nacimiento de los años 1988 a 1992 y no se administró ninguna vacuna MMR en 1993 ni en adelante. En contraste, la incidencia acumulativa del TEA hasta los 7 años aumentó significativamente en las cohortes de nacimiento de los años 1988 a 1996 y aumentó de la forma más notable a partir de la cohorte de nacimientos de 1993.

No es probable que la vacunación MMR sea una causa principal del TEA y no puede explicar el aumento en el transcurso del tiempo de la incidencia del TEA. No se puede esperar que el retiro de la MMR en países donde todavía se está usando conduzca a una reducción en la incidencia del TEA.

Immunization Safety Review: Vaccines and Autism (Revisión de seguridad de la vacunación: Vacunas y autismo)


Institute of Medicine, The National Academies Press: 2004

El Comité de Revisión de Seguridad de las Vacunas del IOM se reunió en el otoño de 2000 para ofrecer una revisión independiente sobre las cada vez más notorias preocupaciones sobre la seguridad de las vacunas. Los 15 integrantes del comité, con experiencia en pediatría, medicina interna, inmunología, neurología, enfermedades infecciosas, epidemiología, bioestadística, salud pública, percepción de riesgo, análisis de decisión, enfermería, genética, ética y comunicación sanitaria analizaron más de 200 estudios relevantes.

El comité rechazó una relación causal entre la vacuna MMR y el autismo, así como también una relación causal entre las vacunas con timerosal y el autismo.

Relationship between MMR Vaccine and Autism (Relación entre la vacuna MMR y el autismo)


Klein KC, Diehl EB.  The Annals of Pharmacotherapy. 2004; 38(7-8):1297-300 

Se identificaron diez artículos que específicamente evaluaron la posible relación entre la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) y el autismo. Se excluyeron los artículos de revisión, comentarios y evaluaciones de un vínculo entre los síntomas gastrointestinales en niños autistas y la vacunación con MMR.

Sobre la base de literatura médica reciente, no parece haber relación entre la vacunación con MMR y el desarrollo de autismo.

Is There a 'Regressive Phenotype' of Autism Spectrum Disorder Associated with the Measles-Mumps-Rubella Vaccine? A CPEA Study (¿Hay un “fenotipo regresivo” (negativo) del trastorno del espectro autista con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola? Un estudio de CPEA)

Richler, et al., Journal of Autism and Developmental Disorders. 2006; 36(3): 299-316

Un estudio en varios centros de 351 niños con trastornos del espectro autista (TEA) y 31 niños de desarrollo típico utilizó entrevistas con cuidadores para describir la adquisición y pérdida precoces de los hitos de comunicación social de los niños. Para la mayoría de los niños con TEA que experimentaron una regresión, el desarrollo previo a la pérdida era claramente atípico.

No hubo evidencia de que la aparición de síntomas autistas o de la regresión estuviera relacionada con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola.

Pervasive Developmental Disorders in Montreal and Quebec, Canada: Prevalence and Links with Immunizations (Trastornos generalizados del desarrollo en Montreal y Quebec, Canadá: prevalencia y vínculos con vacunaciones)


Fombonne E, et al., Pediatrics. 2006; 118(1): e139-50

Estudio de la asimilación de timerosal y la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en 28 000 niños canadienses nacidos entre 1987 y 1998, entre los cuales 180 se identificaron como portadores de un trastorno generalizado del desarrollo.

Los datos descartan un vínculo entre el trastorno generalizado del desarrollo y los altos niveles de exposición al etilmercurio comparables con los experimentados en Estados Unidos durante la década del noventa o las vacunas MMR de 1 o 2 dosis.

Immunizations and Autism: A Review of the Literature (Vacunas y autismo: revisión de la literatura médica)


Doja A, and Roberts W, The Canadian Journal of Neurological Sciences. 2006; 33(4): 341-6

La revisión de la literatura médica descubrió muy pocos estudios que respalden una asociación entre las vacunas y el autismo; la abrumadora mayoría no mostró ninguna asociación causal entre la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) y el autismo. De manera alternativa se planteó la hipótesis de que el timerosal, un conservante de las vacunas, tuviera un posible papel causal en el autismo.

No se encontró ninguna evidencia convincente que respalde un vínculo entre el conservante de vacunas timerosal y el autismo, ni tampoco con el uso de terapia de quelación en el autismo. ​

No Evidence of Persisting Measles Virus in Peripheral Blood Mononuclear Cells from Children with Autism Spectrum Disorder (Ausencia de evidencia de virus de sarampión persistente en células mononucleares de sangre periférica en niños con trastorno del espectro del autismo)


D'Souza Y, et al., Pediatrics. 2006; 118(4): 1664-75.

Se aislaron células mononucleares de sangre periférica de 54 niños con Trastornos del espectro del autismo (TEA) y 34 niños de desarrollo normal y se llevaron a cabo hasta 4 ensayos de reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real y 2 ensayos de reacción en cadena de la polimerasa anidados. No se encontró contenido de ácidos nucleicos de ningún gen del virus del sarampión ni en el grupo con TEA ni en el grupo de control. En los ensayos anidados de reacción en cadena de la polimerasa y los ensayos domésticos, ninguna de las muestras arrojó resultados positivos. Además, no hubo diferencia en las titulaciones de anticuerpos contra el sarampión entre el grupo con autismo y el grupo de control.

No hay evidencia de persistencia del virus del sarampión en las células mononucleares de sangre periférica de niños con TEA.

MMR-Vaccine and Regression in Autism Spectrum Disorders: Negative Results Presented from Japan (Vacuna MMR y regresión en trastornos del espectro autista: resultados negativos presentados desde Japón)


Uchiyama T, et al., Journal of Autism and Developmental Disorders. 2007; 37(2): 210-7

Estudio de 904 pacientes con trastornos del espectro autista (TEA). Durante el período de uso de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), no se descubrió una diferencia relevante en la incidencia de regresión entre niños vacunados con MMR y los niños no vacunados. Entre la proporción y la incidencia de la regresión entre los tres períodos relacionados del programa MMR (antes, durante y después del uso de MMR) no se descubrió ninguna diferencia relevante entre los que habían recibido la MMR y los que no. Además, la incidencia de la regresión no cambió significativamente entre los tres períodos.

Los datos no respaldan una asociación entre la MMR y el autismo.

Measles Vaccination and Antibody Response in Autism Spectrum Disorders (Vacunación contra el sarampión y respuesta de anticuerpos en trastornos del espectro autista)


Baird G, et al., Archives of Disease in Childhood. 2008; 93(10): 832-7

Estudio de control de casos de 98 niños vacunados de entre 10 y 12 años con trastorno del espectro autista (TEA) en el Reino Unido y dos grupos de control de edad similar: 52 niños con necesidades educativas especiales, pero sin TEA y 90 niños en el grupo de desarrollo típico. No se encontraron diferencias entre casos y controles respecto a la respuesta del anticuerpo del sarampión. No hubo una relación dosis-respuesta entre síntomas del autismo y concentraciones del anticuerpo.

No se vio ninguna asociación entre la vacuna contra el sarampión y el TEA.

Lack of Association between Measles Virus Vaccine and Autism with Enteropathy: A Case-Control Study (Ausencia de vínculo entre la vacuna contra el sarampión y el autismo con enteropatía: un estudio de control de casos)

Hornig M et al., PLoS ONE. 2008; 3(9): e3140 

Los investigadores buscaron virus del sarampión en los intestinos de 25 niños con autismo y trastornos gastrointestinales y en otros 13 niños con los mismos trastornos gastrointestinales, pero sin autismo. El virus se detectó en un niño de cada grupo.

Este estudio proporciona una evidencia sólida contra la asociación del autismo con el ARN (ácido ribonucleico) persistente del virus del sarampión en el tracto gastrointestinal o con la exposición a la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR).

Lack of Association Between Measles-Mumps-Rubella Vaccination and Autism in Children: A Case-Control Study (Ausencia de vínculo entre la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola y el autismo en niños: un estudi de control de casos)

Budzyn D, et al., The Pediatric Infectious Disease Journal. 2010; 29(5): 397-400  

Investigadores en Polonia compararon los antecedentes de vacunación y los diagnósticos de autismo en 96 niños autistas de entre 2 y 15 años, así como también los de 192 niños en un grupo de control. En los niños diagnosticados antes del diagnóstico de autismo, el riesgo de autismo fue más bajo en los niños que recibieron la vacuna MMR que en los niños no vacunados. Un resultado similar se obtuvo en el caso de la vacuna de antígeno único contra el sarampión.

El estudio proporciona evidencia en contra de la asociación del autismo con la vacuna MMR o una vacuna exclusiva contra el sarampión. ​


Decisiones del tribunal

​​Caso ​Resultado

U.S. Court of Federal Claims decision in Omnibus Autism Proceeding (Decisión de la Corte Federal de Reclamaciones de los EE. UU. en Proceso General sobre Autismo)

El 12 de febrero de 2009, el “tribunal de vacunas” emitió su fallo sobre tres casos de prueba basados en la teoría de que la vacuna MMR y el conservante de vacunas timerosal están vinculados con el autismo. El tribunal llegó a la conclusión de que la evidencia científica es abrumadoramente contraria a esta teoría.


Estudios centrados en el timerosal

​​​Estudio (en inglés)
​Resumen ​Conclusión del autor

Association Between Thimerosal-Containing Vaccine and Autism (Asociación entre vacunas con timerosal y autismo)


Hviid, et al., Journal of the American Medical Association. 2003; 290(13):1763-6

Un estudio de 467.000 niños nacidos en Dinamarca entre 1990 y 1996 comparó a niños vacunados con una vacuna con timerosal con niños que recibieron una fórmula sin timerosal de la misma vacuna. El riesgo de autismo y de otros trastornos del espectro autista no difirió entre los niños vacunados con una vacuna con timerosal y los niños vacunados con una vacuna sin timerosal.

Los resultados no respaldan una relación causal entre la vacunación infantil con vacunas con timerosal y el desarrollo de trastornos del espectro autista.

Thimerosal Exposure in Infants and Developmental Disorders: A Prospective Cohort Study in the United Kingdom Does Not Support a Causal Association (Exposición al timerosal en bebés y trastornos del desarrollo: un estudio de cohortes prospectivo en el Reino Unido no respalda una asociación causal)


Heron, et al., Pediatrics. 2004;114(3)3: 577-83 

Los investigadores controlaron la exposición al timerosal de más de 14.000 niños nacidos en el Reino Unido entre 1991 y 1992. Se registró a qué edades se administraron las dosis de vacunas con timerosal y se calcularon las medidas de exposición al mercurio a los 3, 4 y 6 meses de edad y se compararon con una serie de mediciones del desarrollo cognitivo y conductual de la infancia que abarca al período que va entre los 6 y los 91 meses de edad.

No se encontró evidencia convincente de que la exposición precoz al timerosal tuviera algún efecto perjudicial sobre los desenlaces neurológicos o psicológicos.

Thimerosal and the Occurrence of Autism: Negative Ecological Evidence From Danish Population-Based Data (Timerosal y ocurrencia de autismo: evidencia ecológica negativa procedente de datos basados en la población danesa)


Madsen, et al., Pediatrics. 2003; 112(3): 604-6

Se analizaron datos procedentes del Registro Danés Central de Investigación Psiquiátrica, donde se registran todas las internaciones psiquiátricas desde 1971 y todos los contactos de pacientes ambulatorios con departamentos psiquiátricos en Dinamarca desde 1995. No hubo una tendencia a favor del aumento de la incidencia del autismo durante el período en el cual se usó timerosal en Dinamarca, hasta 1990 inclusive. Desde 1991 hasta 2000, aumentó la incidencia y siguió aumentando luego de la eliminación del timerosal de las vacunas, inclusive entre niños nacidos después de haberse abandonado el uso del timerosal

Luego de la discontinuación de las vacunas con timerosal en Dinamarca, en 1992, hubo un aumento en la incidencia del autismo. Los datos no respaldan una correlación entre las vacunas con timerosal y la incidencia del autismo.

Autism and thimerosal-containing vaccines: Lack of consistent evidence for an association (Autismo y vacunas con timerosal: ausencia de evidencia coherente de una asociación)

Stehr-Green P, et al., American Journal of Preventive Medicine. 2003; 25(2):101-6

El estudio comparó la prevalencia/incidencia del autismo en California, Suecia y Dinamarca desde mediados de la década de los 80 hasta fines de los 90, con exposiciones promedio a vacunas con timerosal. En los tres países, la incidencia y la prevalencia de trastornos del espectro del autismo comenzó a aumentar en el período entre 1985 y 1989 y el ritmo de aumento se aceleró a principios de los 90.

Los datos no coinciden con la hipótesis de que el aumento de exposición a vacunas con timerosal es responsable del aumento aparente de los índices de autismo en niños pequeños observados en todo el mundo.

Thimerosal Exposure in Infants and Developmental Disorders: A Retrospective Cohort Study in the United Kingdom Does Not Support a Causal Association (Exposición al timerosal en bebés y trastornos del desarrollo: un estudio de cohortes retrospectivo en el Reino Unido no respalda la asociación causal)


Andrews N, et al., Pediatrics. 2004; 114(3): 584-91 

El estudio analizó la exposición al timerosal y los posibles retrasos del desarrollo en 109 863 niños nacidos en el Reino Unido entre 1998 y 1997. La exposición se definió según la cantidad de dosis de vacunas DTP/DT recibidas a los 3 y 4 meses de edad y también la exposición acumulativa a las vacunas DTP/DT específica de la edad a los 6 meses.

Con la posible excepción de tics, no hubo evidencia de que la exposición al timerosal a través de las vacunas DTP/DT cause trastornos del neurodesarrollo.

Immunization Safety Review: Vaccines and Autism (Revisión de seguridad de la vacunación: Vacunas y autismo)

Institute of Medicine, The National Academies Press: 2004

El Comité de Revisión de Seguridad de las Vacunas del IOM se reunió en el otoño de 2000 para ofrecer una revisión independiente sobre las cada vez más notorias preocupaciones sobre la seguridad de las vacunas. Los 15 integrantes del comité, con experiencia en pediatría, medicina interna, inmunología, neurología, enfermedades infecciosas, epidemiología, bioestadística, salud pública, percepción de riesgo, análisis de decisión, enfermería, genética, ética y comunicación sanitaria analizaron más de 200 estudios relevantes.

El comité rechazó una relación causal entre la vacuna MMR y el autismo, así como también una relación causal entre las vacunas con timerosal y el autismo.

Pervasive Developmental Disorders in Montreal, Quebec, Canada: Prevalence and Links With Immunizations (Trastornos generalizados del desarrollo en Montreal, Quebec, Canadá: prevalencia y vínculos con vacunaciones)


Fombonne, et al., Pediatrics. 2006; 118(1); e139-50 

El comité rechazó una relación causal entre la vacuna MMR y el autismo, así como también una relación causal entre las vacunas con timerosal y el autismo.

Los datos descartan un vínculo entre el trastorno generalizado del desarrollo y los altos niveles de exposición al etilmercurio comparables con los experimentados en Estados Unidos durante la década del noventa o las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola de 1 o 2 dosis.

Early Thimerosal Exposure and Neuropsychological Outcomes at 7 to 10 Years (Exposición precoz al timerosal y desenlace neuropsicológico a los 7 a 10 años)

Thompson, et al., New England Journal of Medicine. 2007; 357: 1281-92   

El estudio comparó la exposición precoz a vacunas con timerosal con 42 desenlaces neuropsicológicos en 1047 niños de entre 7 y 10 años de edad. La exposición al mercurio del timerosal se determinó a partir de registros computarizados de vacunación, registros médicos, registros personales de vacunación y entrevistas con los padres.

El estudio no respaldó una asociación causal entre la exposición precoz al mercurio de las vacunas con timerosal e inmunoglobulinas y déficits de la función neuropsicológica entre los 7 y los 10 años de edad.

Mercury Levels in Newborns and Infants After Receipt of Thimerosal-Containing Vaccines (Niveles de mercurio en recién nacidos y bebés después de recibir vacunas con timerosal)


Pichichero, et al., Pediatrics. 2008; 121(2): e208-14 

El estudio evaluó los niveles de mercurio en sangre de 216 niños sanos antes de administrarles vacunas con contenido de timerosal y de 12 horas a 30 días después de ello. Se calcula que la vida media del mercurio en sangre es de 3.7 días y para el día 30 había vuelto a los niveles previos a la vacunación.

La vida media del etilmercurio intramuscular proveniente de las vacunas con timerosal en bebés es sustancialmente más corta que la del metilmercurio oral en adultos. Se detectó un aumento de los niveles de mercurio en las heces después de la vacunación, lo que sugiere que el tracto gastrointestinal participa en la eliminación del etilmercurio. Debido a las diferencias farmacocinéticas del etilmercurio y el metilmercurio, las pautas de exposición basadas en el metilmercurio oral para adultos podrían no ser exactas en el caso de evaluaciones de riesgo en niños que reciben vacunas con timerosal.

Continuing increases in autism reported to California's developmental services system: mercury in retrograde (Aumento continuado de casos de autismo reportados en el sistema de servicios de desarrollo de California: panorama retrógrado del mercurio)


Schechter and Grether, Archives of General Psychiatry. 2008;  65(1):19-24

El estudio analizó datos de pacientes con autismo del Departamento de Servicios de Desarrollo de California desde 1995 hasta 2007. Si bien el timerosal no se incluye en las vacunas programadas para la infancia desde 2002, los casos de autismo siguieron aumentando trimestre a trimestre.

Los datos del DDS de California no muestran ninguna disminución reciente del autismo en California pese a la exclusión del timerosal (a nivel de trazas) de prácticamente todas las vacunas para la infancia. Los datos no respaldan la hipótesis de que el timerosal administrado durante la infancia es una de las principales causas del autismo.

Prenatal and Infant Exposure to Thimerosal from Vaccines and Immunoglobulins and Risk of Autism (Exposición prenatal e infantil al timerosal por vacunas e inmunoglobulinas y riesgo de autismo)


Price C, et al., Pediatrics. 2010; 126(4): 656-64

Los investigadores revisaron los registros de organizaciones de atención administrada y llevaron a cabo entrevistas con los padres de 256 niños con diagnóstico confirmado de TEA (trastorno del espectro del autista) conforme a una evaluación personal estandarizada. Los niños con TEA se categorizaron además como niños con trastorno del espectro autista o TEA con retraso. También se estudiaron otros 752 niños no autistas, que se hicieron coincidir con los niños con TEA en cuanto a año de nacimiento, sexo y organización de atención administrada. En ninguno de los diagnósticos de autismo las vacunas o inmunoglobulinas con timerosal administradas en la etapa prenatal ni durante los primeros tiempos de vida fueron significativamente más abundantes en niños con TEA en comparación con los niños sin TEA.

Estos resultados incrementan la evidencia de que las vacunas con timerosal no aumentan el riesgo de autismo.  

Lack of Association Between Measles-Mumps-Rubella Vaccination and Autism in Children: A Case-Control Study (Ausencia de vùnculo entre la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola y el autismo en niños: un estudio de control de casos)

Budzyn D, et al., The Pediatric Infectious Disease Journal. 2010; 29(5): 397-400  

Investigadores en Polonia compararon los antecedentes de vacunación y los diagnósticos de autismo en 96 niños autistas de entre 2 y 15 años, así como también los de 192 niños en un grupo de control. En los niños vacunados antes del diagnóstico de autismo, el riesgo de autismo fue más bajo en los niños que recibieron la vacuna MMR que en los niños no vacunados. Un resultado similar se obtuvo en el caso de la vacuna de antígeno único contra el sarampión.

El estudio proporciona evidencia en contra de la asociación del autismo con la vacuna MMR o una vacuna exclusiva contra el sarampión. 



​Informe de investigación

​​​Artículo ​Resumen

How the case against the MMR vaccine was fixed (Cómo se resolvió el caso contra la vacuna MMR)


Deer B, British Medical Journal. 2011; 342: 77-84

​​El periodista británico Brian Deer investiga al Dr. Andrew Wakefield (el hombre que inicialmente alegó el vínculo entre el autismo y la vacuna MMR), sus prácticas durante el estudio que se publicó sobre este supuesto vínculo y revela verdades que llevan a la revocación de la licencia médica del Dr. Wakefield y a la retractación del artículo que publicó sobre el tema.


Información adicional:


Última actualización
8/3/2017
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2017)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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