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Problemas de Salud

El corazón de mi hijo parece latir muy rápido. ¿Tiene un ritmo cardíaco irregular?

El ritmo cardíaco de su hijo varía normalmente en cierto grado. La fiebre, el llanto, el ejercicio u otra actividad vigorosa hacen que cualquier corazón lata más rápido. Y mientras más joven sea el niño, más rápido será el ritmo cardíaco. A medida que su hijo crece, el ritmo cardíaco será más lento. Un ritmo cardíaco del corazón en descanso de 130 a 150 latidos por minuto es normal para un recián nacido, pero es demasiado rápido para un niño de seis años que está descansando. En un adolescente muy atlático, un ritmo cardíaco en reposo de 50 a 60 latidos por minuto puede ser normal.

El ritmo o latido regular del corazón se mantiene por medio de un pequeño circuito eláctrico que recorre los nervios en las paredes del corazón. Cuando el circuito funciona correctamente, el ritmo cardíaco es bastante normal; pero cuando hay un problema en el circuito, puede ocurrir un ritmo cardíaco irregular o arritmia. Algunos niños nacen con anormalidades en este circuito del corazón, pero las arritmias tambián pueden ser ocasionadas por infecciones o desequilibrios químicos en la sangre. Incluso en niños saludables, puede haber otras variaciones en el ritmo de los latidos del corazón, incluidos cambios que ocurren solamente como resultado de respirar. Esa fluctuación se denomina arritmia sinusal, y no requiere una evaluación ni tratamiento especial debido que es normal.

Los latidos denominados prematuros son otra forma de ritmo irregular que no requiere tratamiento. Si ocurren en su hijo, es posible que diga que su corazón “omitió un latido” o que “dio un salto”. Normalmente estos síntomas no indican la presencia de una enfermedad del corazón que sea significativa.

Si el pediatra dice que su hijo tiene una arritmia verdadera, podría significar que su corazón late más rápido que lo normal (taquicardia), muy rápido (se agita), rápido e irregular (fibrilación), más lento de lo normal (bradicardia) o que tiene latidos anticipados aislados (latidos prematuros). A pesar de que las arritmias verdaderas no son muy comunes, cuando ocurren pueden ser graves. En raras ocasiones pueden causar desmayos o incluso una falla del corazón. Afortunadamente, se pueden tratar con áxito, de manera que es importante detectar las arritmias tan pronto como sea posible.

Señales y síntomas

Si su hijo tiene una arritmia verdadera, el pediatra probablemente la descubrirá durante una consulta de rutina. Pero en el caso que usted observe cualquiera de los siguientes síntomas de advertencia entre visitas al pediatra, infórmele al mádico de inmediato. 

  • Su niño pequeño repentinamente se pone pálido y apático; su cuerpo se siente flácido. 
  • Su hijo se queja de que su “corazón late rápidamente” cuando no está haciendo ejercicio. 
  • Le dice que se siente incómodo, dábil o mareado.
  • Pierde el sentido o se desmaya.

Diagnóstico

Es poco probable que su hijo experimente alguna vez alguno de estos síntomas, pero si lo hace, el pediatra le hará exámenes adicionales y tal vez consultará con un cardiólogo pediatra. En el proceso es posible que los mádicos le hagan un electrocardiograma (ECG), para distinguir mejor una arritmia sinusal de una arritmia verdadera. Un ECG es una grabación en cinta de los impulsos eláctricos que hacen que lata el corazón, y permitirá que el mádico observe cualquier irregularidad más de cerca.

Algunas veces los latidos inusuales de su hijo pueden ocurrir en momentos impredecibles, frecuentemente no cuando se toma el ECG. En ese caso es posible que el cardiólogo sugiera que su hijo lleve una pequeña grabadora portátil que graba continuamente sus latidos durante un período de uno o dos días. Durante este tiempo, es posible que se le pida que lleve un registro de las actividades y síntomas de su hijo. Relacionar el ECG con sus observaciones permitirá que se haga un diagnóstico. Por ejemplo, si su hijo siente que el corazón "está agitado" y se marea a las 2:15 p.m. y el ECG muestra que su corazón repentinamente late más rápido al mismo tiempo, probablemente se establecerá el diagnóstico de taquicardia.

Ocasionalmente ocurrirán latidos irregulares solo durante el ejercicio. Si ese es el caso con su hijo, es posible que el cardiólogo haga que su hijo se suba a una bicicleta estacionaria o que corra en una caminadora mientras se registran sus latidos. Cuando su hijo está lo suficientemente grande para participar en deportes, pregúntele al pediatra si es necesario realizar algunas pruebas o si hay restricciones especiales.

 

Última actualización
6/27/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.