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Vida Sana

 

Si piensa que su hijo está obteniendo suficiente vitamina D solo porque toma leche, probablemente usted está equivocado. Los estudios recientes muestran que la mayoría de los niños no están recibiendo lo suficiente de esta vitamina esencial. En octubre de 2008, American Academy of Pediatrics (AAP) respondió al duplicar la cantidad de vitamina D que recomienda para bebés y niños a 400 unidades internacionales (UI) al día.

¿Por qué la Vitamina D?

Asociada con más frecuencia con la leche y la luz solar, la vitamina D no ha sido una prioridad para los padres en años recientes. La sabiduría popular dice que si es un niño, bebe leche y juega fuera, está recibiendo lo que necesita, ¿no es así? Sorprendentemente, no necesariamente. “Estamos viendo evidencia de una deficiencia de vitamina D en los bebés y los niños de todas las edades, así como en adolescentes y adultos" dice la Dra. Carol Wagner, FAAP, profesora de pediatría en Medical University of South Carolina. "Sabemos más ahora sobre la vitamina D de lo que sabíamos incluso hace cinco años. Debido a los cambios en el estilo de vida y el uso de protector solar, la mayoría de la población muestra señales de deficiencia, como se determina al medir los niveles de vitamina D en la sangre".

La vitamina D ayuda a asegurar que el cuerpo absorbe y retiene el calcio y el fósforo, ambos críticos para el desarrollo de los huesos. Una deficiencia de vitamina D puede llevar al raquitismo, una enfermedad de ablandamiento de los huesos que se continúa presentando en los Estados Unidos principalmente en los niños en los primeros dos años de vida. En un mayor riesgo para raquitismo están los bebés, alimentados exclusivamente con leche materna que no reciben un suplemento diario de vitamina D.

"Hay una evidencia epidemiológica de que la vitamina D no solo hace huesos más fuertes, sino que puede jugar un papel en la prevención de algunas enfermedades crónicas más tarde en la vida, incluyendo las que involucran al sistema inmune y cardiovascular", explica el Dr. Frank R. Greer, FAAP, profesor de pediatría en University of Wisconsin School of Medicine and Public Health.

Basado en estos hallazgos, AAP cambió su recomendación previa de 200 IU al día a 400 IU al día, empezando en los primeros días de vida. "Estamos duplicando la cantidad recomendada de vitamina D que los niños pueden necesitar todos los días, porque la evidencia ha mostrado que esto podría tener beneficios de salud para toda la vida", dice la Dra. Greer, presidente de AAP Committee on Nutrition y coautor del informe clínico de AAP sobre la vitamina D. "El suplemento es importante porque la mayoría de los niños no obtienen suficiente vitamina D en su dieta".

Suplementos para todos

AAP recomienda suplementos de vitamina D para bebés, niños y adolescentes, incluyendo los que son alimentados con leche materna. "La lactancia materna es la mejor fuente de nutrición para los bebés”, explica la Dra. Wagner, miembro de AAP Section on Breastfeeding Executive Committee y coautor del informe clínico de AAP sobre la vitamina D. "Sin embargo, es importante que los bebés alimentados con leche materna reciban suplementos de vitamina D. Hasta que se determine cuánta vitamina D debe tomar una madre que está amamantando, debemos asegurar que el bebé que se alimenta con leche materna reciba un suministro adecuado de vitamina D a través de un suplemento de 400 IU al día". Ella agrega que, una vez que el niño es destetado, se necesita un suplemento de vitamina D durante la infancia y así como en la adolescencia.

Para los bebés alimentados con leche de fórmula, los requerimientos son los mismos. A menos que el niño esté tomando 32 onzas de leche de fórmula para bebé al día, se necesita un suplemento de vitamina D.

Dar suplementos

Cuando se trata de darle a su hijo un suplemento de vitamina D, no hay nada nuevo sobre el proceso. "Cualquier suplemento multivitamínico masticable para niños que contiene 400 IU de vitamina D, es aceptable", dice el Dr. Greer. "También hay varias preparaciones líquidas de vitaminas para bebés que contienen 400 IU de vitamina D por dosis. Las vitaminas masticables son generalmente consideradas como seguras para   niños mayores de tres años de edad que son capaces de masticar alimentos y dulces duros".

Para los bebés alimentados con leche materna o con biberón, los suplementos líquidos son la mejor opción. "Hay preparaciones líquidas que proporcionan la ingesta recomendada de 400 IU en 1/2 o 1 mL, que se consideran más seguras", dice la Dra. Wagner. "También hay disponibles soluciones líquidas en gotas, que proporcionan una gota que es igual a 400 IU por día. Ella sugiere que el proveedor de atención puede poner una gota de vitamina D en un dedo índice y luego poner el dedo en la boca del bebé". "De manera alternativa, la gota se puede poner en un chupete o en el seno y luego cuando el bebé succiona el chupete o el seno, él recibe la vitamina".

Al igual que con todos los medicamentos y suplementos, los suplementos de vitamina D se deben mantener fuera del alcance del niño. "El riesgo con las soluciones en gotas es que el infante u otros niños en la casa podrían recibir demasiada vitamina D", dice la Dra. Wagner.

Encontrar la vitamina D de forma natural

Además de los suplementos de vitamina D, los alimentos enriquecidos son otra manera de aumentar la vitamina D en la dieta de su hijo. Busque alimentos fortificados con vitamina D, tales como la leche, el cereal, el jugo de naranja, el yogur y la margarina.

La vitamina D se encuentra naturalmente en tan solo unos pocos alimentos, que incluyen el aceite de pescado, hígado de res, queso, yema de huevo y algunos hongos. El aceite (o grasa) de pescado es una de las mejores fuentes de la vitamina. Por ejemplo, 3.5 onzas de salmón cocido ofrece aproximadamente 360 IU (el 90 por ciento del valor diario recomendado de su hijo) de vitamina D por porción. Otros ejemplos de aceite de pescado incluyen el atún, la macarela, trucha, arenque, sardinas, salmón ahumado, anchoa, la carpa y el pez reloj anaranjado.

Consejos rápidos: El ABC de la vitamina D

Cómo asegurarse de que su hijo está obteniendo suficiente vitamina D:

  • Los bebés alimentados completa o parcialmente con leche materna deben recibir un suplemento de 400 IU al día de vitamina D empezando en los primeros días de vida.
  • Todos los bebés no alimentados con leche materna, así como los niños mayores que están consumiendo menos de 32 onzas al día de leche de fórmula o leche fortificada con vitamina D, deben recibir un suplemento de vitamina de 400 IU al día. 
  • Los adolescentes que no obtienen 400 IU de vitamina D al día a través de los alimentos, deben recibir un suplemento que contenga esa cantidad.
  • Los niños con mayor riesgo de deficiencia de vitamina D, como aquellos que toman ciertos medicamentos y con enfermedades crónicas como la fibrosis quística, pueden necesitar dosis más altas de vitamina D. Consulte a su  pediatra.

Consejos rápidos: Agregarla

He aquí un vistazo a algunas de las fuentes alimenticias de vitamina D:

 

Alimentos

IU por porción*

Porcentaje DV**

Aceite de hígado de bacalao, 1 cucharada 

1,360

340

Salmón, cocido, 3.5 onzas 

360 

90

Macarela, cocida, 3.5 onzas 

345 

90 

Atún, enlatado en aceite, escurrido, 1.75 onzas

200

50

Sardinas, enlatadas en aceite, escurridas, 1.75 onzas 

250 

70

Leche (sin grasa, baja en grasa y entera), fortificada con vitamina D, 1 taza 

98 

25 

Margarina, fortificada, 1 cucharada

60 

15

Cereal listo para comer, fortificado con el 10% del valor diario para vitamina D, 0.75-1 taza 

40

10

Huevo, 1 entero (la vitamina D se encuentra en la yema) 

20 

Hígado, carne de res, cocido, 3.5 onzas 

15 

4

Queso, suizo, 1 onza 

12 

*Unidades internacionales
**Valor diario basado en 400 IU recomendadas para los niños.

Fuente: National Institutes for Health, Office of Dietary Supplements

 

Última actualización
7/9/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Summer/Back to School 2009
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.